Han sido la sensación en el inicio de las eliminatorias sudamericanas a la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™. Tanto él como su selección. Felipe Caicedo porque hasta el momento suma cuatro goles en otros tantos partidos, lo que le sitúa en la cima de la tabla de goleadores del clasificatorio mundialista de CONMEBOL. Y Ecuador porque, contra todo pronóstico, lidera la tabla con un pleno de triunfos que ningún otro equipo de Sudamérica ha logrado.

Tras acumular experiencias en países tan diversos como Rusia o Emiratos Árabes, el poderoso delantero de la Tri ha regresado a La Liga, donde suma su segunda temporada con el Espanyol de Barcelona y ha encontrado la competitividad que saca lo mejor de su talento. Caicedo se ha reunido con FIFA.com para analizar la receta del éxito Tricoloror antes de las nuevas fechas de eliminatorias, y no se guarda nada. "Ni siquiera nosotros lo esperábamos", asegura, todo sinceridad, la camisa número 8 ecuatoriana.

Felipe, Ecuador pasa por un momento de forma impresionante. ¿Cómo se puede explicar?
La verdad es que no esperábamos que fuera tan perfecto. Son eliminatorias muy difíciles, muy competitivas, así que ganar cuatro partidos consecutivos estaba, definitivamente, fuera de nuestros planes. Tradicionalmente, Ecuador es un equipo que se hace fuerte en casa, así que contábamos con eso, pero ha sido mucho mejor. Estamos muy contentos y esperamos seguir así.

¿Qué ha cambiado de otros procesos para conseguir esas victorias fuera de casa?
Pasa por la mentalidad. Ha llegado el profe Gustavo Quinteros a la selección con nuevas ideas, conceptos claros y una actitud ofensiva. Lo que está intentando se adapta a las condiciones de los jugadores que tiene Ecuador y eso nos hace sentir más cómodos. Su propuesta de ir por el partido sin importar si estamos en casa o de visitantes ha provocado que estemos en este lugar privilegiado. Aunque es cierto que el grupo también cuenta. Venimos jugando desde hace mucho tiempo juntos, llevamos ya un Mundial y la eliminatoria para Sudáfrica 2010. Nos conocemos como si fuéramos una familia y eso ayuda.

¿Cuál fue el momento en el que usted sintió que Ecuador estaba para algo importante en la eliminatoria?
El triunfo contra Argentina, sin duda. Fue algo increíble, algo histórico, nunca se le había ganado como visitante. Me faltan palabras para describir lo que se vivió ahí, previamente, durante y después del juego. Es el mejor partido que me ha tocado con la selección.

¿Cómo recibió la afición aquella victoria?
Obviamente estaban encantados, ¡pero ellos fueron también responsables del triunfo! La gente nos ayudó desde el minuto cero, trasladándose a Argentina. ¡Casi un tercio del estadio era de Ecuador! Eso nos ayudó a dar un golpe sobre la mesa contra uno de los mejores equipos del mundo. Fue un gran impulso para arrancar las eliminatorias como lo hemos hecho.

¿Es posible mantener este ritmo ganador? ¿Sueñan con una eliminatoria sin derrotas?
Vienen dos partidos difíciles: contra Paraguay en casa y contra Colombia en Barranquilla. Hay que ser realistas, nuestra idea  sigue siendo hacernos fuertes como locales. Calificamos a dos Mundiales ganándolo todo en casa y rascando algunos puntos como visitante. Lo que hemos conseguido hasta ahora nos ayuda, pero la clave serán los partidos en casa.

Además, para derrotar a Colombia como visitante, necesitaría de otra actuación histórica…
Colombia es un rival durísimo, con jugadores de enorme nivel. Tuvieron un gran Mundial, y sabemos que enfrentarlos en casa representa un enorme reto. Dicho esto, vamos a salir a ganar el partido, como lo hemos intentado en toda la eliminatoria. Ojalá lo logremos, aunque tampoco podemos subestimar a Paraguay, que es nuestro primer partido en esta fecha. Un triunfo en casa nos daría el envión para ese segundo partido como visitante.

En el plano personal, cuatro goles en cuatro partidos, líder de goleo, ¿qué ha provocado su excelente momento de forma con Ecuador?
Ha sido una mezcla de factores. En primer lugar, el grupo ha contribuido. Somos más maduros y experimentados, nos conocemos muy bien y eso ayuda a que mis compañeros anticipen los movimientos que voy a hacer. Y yo trato de corresponder aprovechando las oportunidades. Siento que éste es el momento de Ecuador y eso me incluye. He marcado en todos los partidos y espero seguir así, manteniendo la calma pero sin perder la concentración en el campo.

Debe ser importante retomar la confianza, después de un Brasil 2014 donde no consiguió marcar. Le quedó una cuenta pendiente.
Sí, por supuesto. Creo que no sólo a mí, a más de uno le sucedió lo mismo. Llegábamos con muchas ilusiones y no pudimos corresponder con resultados. En mi caso no venía de una liga muy competitiva (ndlr: jugaba en el Al-Jazira de Emiratos Árabes Unidos) y eso contribuyó a que no llegara en mi mejor ritmo a Brasil. Pero no quiero poner eso como pretexto ¡Para nada! Aún tengo esa espina clavada. No clasificar a octavos de final fue muy duro, porque es algo que Ecuador ya había conseguido. Tendré que sacarme la espina en Rusia 2018.

Usted jugó en Rusia, con el Lokomotiv de Moscú, ¿le hace ilusión regresar a ese país con sus compañeros de selección?
Me encantaría, Rusia es un país muy futbolero. La gente es muy apasionada, los estadios siempre están llenos. Va a ser un Mundial muy lindo, y si tenemos la oportunidad de clasificarnos para mí sería muy emocionante. Fue el lugar que me abrió las puertas de Europa, tengo buenos amigos. Ojalá podamos conseguirlo.