Quién lo iba a imaginar... Diez años atrás, Dennis López era un joven maestro hondureño que buscaba educar a las nuevas generaciones dándoles clases. Hoy, su presente está lejos de las aulas, aunque también apuntando a un mejor futuro: ser parte del grupo que lleve a Guatemala a disputar, por primera vez, una Copa Mundial de la FIFA™.

El Profe nació, creció y empezó a forjar su carrera como futbolista en Honduras, mientras alternaba el fútbol con la docencia. Sin embargo, en 2009, luego de seis meses en la primera división catracha, una llamada del Deportivo Jalapa guatemalteco le dio un giro a su vida.

“La docencia fue una alternativa laboral por la educación que me dieron mis padres", cuenta en exclusiva a FIFA.com el zaguero central de 30 años. "Tomé esa opción pero siempre estaba el sueño de poder jugar a nivel profesional. Así que busqué esa oportunidad y gracias a Dios hoy puedo decir que lo logré”, agrega el corpulento defensor de 1.86 metros de altura.

“El fútbol, en general, creo que se me hace más fácil por el tema de la pedagogía", continúa López, también apodado Maestro. "Me puedo dirigir más fácil a mis compañeros dentro y fuera de la cancha. Puedo lidiar mejor con su carácter y manejar diversas situaciones. Algunos entrenadores me han dicho que puedo transmitir conceptos y llegarle a los compañeros”, analiza el jugador del Municipal desde 2013.

Chapín por elección
El zaguero cruzó fronteras y se estableció en un país que, gracias a sus buenas actuaciones, en 2014 le ofreció representar sus colores. “La mayor parte de mi carrera la he realizado en Guatemala. Como forma de agradecerle al país lo que ha hecho deportivamente por mí, cuando se me consultó que si quería ser parte, lo vi como una manera bonita de darle las gracias haciendo lo que mejor sé hacer: jugar fútbol”, apunta sincero.

Y fue un año después cuando vivió su momento más emotivo con la camiseta chapina. Guatemala y Antigua y Barbuda disputaban a ida y vuelta un pasaje a la fase de grupos de la eliminatoria de la Zona Norte, Centroamérica y Caribe rumbo a Rusia 2018™. Los caribeños se habían impuesto en la ida por la mínima y los guatemaltecos tenían que cerrar ganando por dos goles en casa.

Primer tiempo, 0-0. No fue hasta entrada la segunda mitad, que Carlos “El Pescadito” Ruíz, ídolo guatemalteco, abrió el marcador y llenó al Estadio Mateo Flores de emoción, dramatismo e ilusión. Pero el gol de la gloria, un cabezazo en el minuto 75, estaba reservado para López.

“Uno que es defensa sale alegre si el arco está en cero, o si se hizo bien el trabajo defensivo. El gol fue un premio al grupo, al trabajo que hacemos en la semana. Por eso lo celebramos con tanta alegría y emotividad. Hacer un gol es difícil y más en una eliminatoria”, relata emocionado.

Por seguir haciendo historia
Gracias a su anotación, Guatemala busca ahora en el Grupo C de la cuarta fase uno de los dos boletos al Hexagonal Final de la CONCACAF. Marchan terceros con tres unidades en dos partidos, pero entre ellos y el líder, Estados Unidos, sólo hay un punto de diferencia. Y su próximo duelo será, precisamente, contra el equipo de Las Barras y las Estrellas. “Es una selección muy completa, que ha tenido grandes encuentros. En este año ha trabajado en varios amistosos, pero más que pensar en ellos, tenemos la mente fijada en lo que podamos resolver nosotros”. 

Entre las novedades del duelo estará la presencia del seleccionador Walter Claverí, quien tomó las riendas guatemaltecas en enero pasado y hará su primera aparición en eliminatorias. “El cuerpo técnico tiene muy clara la idea en cuanto a lo que pretende que se juegue. El tiempo es muy poco para trabajar, se hacen dos o tres sesiones antes del partido, pero el grupo está bastante receptivo y en los amistosos se han logrado victorias”.

Por eso, a pesar de tener frente a ellos a un equipo con mucha historia en la zona, los chapines no se achican ante la posiblidad de seguir haciendo camino hacia la grandeza deportiva. “Nuestras virtudes son la solidaridad, el manejo de balón, el sacrificio y la determinación. Siempre tratamos de recuperar más rápido el balón. Matemáticamente estamos con la posiblidad de avanzar, y mientras sea así, vamos a seguir luchando”, sostiene.

En el plano personal, Denniss López confiesa una meta más de vida: volver al escritorio de profesor cuando cuelgue las botas, a continuar con su vocación de docente. “Cuando vuelva a dar clases, sería lindo decir que jugué un Mundial. Ahora que estamos en esta instancia de la eliminatoria, no puedo dejar de pensar en eso. Y claro, me encantaría darle la alegría al pueblo guatemalteco que añora con ver la bandera azul y blanco en el Mundial”, finaliza.