En el menú de hoy te traemos cortes de pelo, conciertos, lugares de nacimiento y de eterno descanso y una frenética carrera, así que hazte con un cappuccino, un espresso o un caffelatte y disfruta con FIFA.com de nuestro repaso en cifras a la victoria de Italia en la 18ª Copa Mundial de la FIFA™.

70.000 personas presenciaron la actuación de los pupilos de Marcello Lippi en la segunda semana de julio, aunque la cita no era en Berlín y únicamente acudieron dos de los internacionales italianos. Sólo dos días después de que Italia superase a Francia en el Olympiastadion ante 69.000 espectadores, Alessandro del Piero y Marco Materazzi aceptaron la invitación de Mick Jagger y se subieron al escenario del estadio milanés de San Siro entre los entusiastas aplausos del público, en lo que supuso el momento culminante de la primera etapa de la gira europea de los Rolling Stones.

Mientras los goles mundialistas de los Azzurri se proyectaban en la pantalla gigante, Del Piero y Materazzi se sumaron a una interpretación colectiva de una versión adaptada de la canción Seven Nation Army, de The White Stripes, que se había convertido en el himno oficioso del combinado italiano durante Alemania 2006.

82 años de edad convertían a Pietro Lombardi en el más veterano integrante de un cuerpo técnico de Alemania 2006. Lombardi era el utilero de la selección italiana y todos le conocían por su costumbre de quedarse despierto hasta tarde para limpiar las botas de todos los jugadores, y le apodaban Spazzolino (cepillo) por lo impolutas que las dejaba. Además, Lombardi fue el caballero que acudió al rescate de una periodista que estaba siendo regada en champán por los jugadores durante la eufórica celebración de la conquista del título mundialista. Cuando Lombardi murió en 2016, Daniele de Rossi asistió al entierro y depositó su medalla de campeón del mundo en el ataúd del utilero. 

80 fueron los metros que Gianluigi Buffon, en contra de su costumbre, recorrió a la carrera para celebrar el gol de Marco Materazzi que abría el marcador contra República Checa. El portero italiano, que normalmente se caracteriza por su sobriedad, tardó sólo dos segundos en emprender a toda prisa el camino de regreso a su área. “Me pudo la emoción del momento”, admitiría posteriormente. Buffon no fue el único internacional italiano que se dejó llevar por el entusiasmo, ya que Fabio Cannavaro felicitó a Materazzi con nada menos que… ¡cinco collejas!

47 fueron los balones divididos que Gennaro Gattuso ganó en Alemania 2006, 11 más que el segundo clasificado en este apartado, que fue el francés Patrick Vieira. El jugador que recibió más faltas fue también un italiano, en este caso, y aunque resulte sorprendente, el fornido delantero Luca Toni, que sufrió 28 infracciones.

27 goles con su selección fue la marca que Del Piero alcanzó en el partido de semifinales contra Alemania, lo que le permitió encaramarse al cuarto puesto de la clasificación histórica de goleadores del combinado italiano. Con su diana en el último minuto de la prórroga, el futbolista que una vez quiso ser camionero empató con Roberto Baggio y se colocó sólo por detrás de Gigi Riva (35 goles), Giuseppe Meazza (33) y Silvio Piola (30). Además, aquel día, Del Piero igualó a Enrico Chiesa como el internacional italiano que más goles ha marcado saliendo desde el banquillo, con un total de 5 dianas. Del Piero jugó otros 13 partidos con los Azzurri, pero ya no volvió a ver puerta.

25 fueron los partidos consecutivos sin perder que Italia acumulaba tras la conclusión de Alemania 2006. La racha de imbatibilidad —que fue la segunda más extensa de la historia del combinado italiano— concluyó en su siguiente encuentro, frente a una Croacia liderada por Luka Modric y en el estreno de Roberto Donadoni como seleccionador. El récord histórico de imbatibilidad de los Azzurri pertenece a la Italia de Vittorio Pozzo, que entre 1935 y 1939 sumó 30 encuentros sin conocer el sabor de la derrota.

22 centímetros era la diferencia de estatura que Fabio Cannavaro logró de algún modo contrarrestar para batir en un duelo aéreo a Per Mertesacker en las postrimerías de la prórroga de la semifinal. Inmediatamente, el zaguero napolitano salió corriendo de su área y, en una demostración de auténtica garra, arrebató de cabeza el balón a Lukas Podolski y propició el contraataque italiano. Doce segundos después, Del Piero marcaba el que sería el primer gol registrado en el minuto 121 de un partido mundialista. Para Alemania, la derrota supuso una nueva decepción en su negativo balance histórico con Italia, a la que el combinado germano seguía sin poder vencer tras siete enfrentamientos oficiales entre ambos equipos.

21 de los 22 jugadores que dieron la Copa Mundial de la FIFA™ a Italia en 1982 se encontraban en el Olympiastadion y fueron testigos de la consecución de un nuevo título mundialista por parte de su selección. Algunos lo hicieron como comentaristas y otros en calidad de aficionados, mientras que Ivano Bordon, que en la final de Madrid había sido el suplente de Dino Zoff, se sentó en el banquillo como entrenador de porteros del combinado transalpino. El único miembro de aquel legendario equipo que no estuvo en el estadio berlinés fue Gaetano Scirea, que en 1989 murió en un accidente de tráfico en Polonia mientras trabajaba como ojeador para el Juventus de Turín.

11 metros eran los que separaban la portería y el lugar próximo al punto de penal donde los italianos se reunieron para celebrar el triunfo poco después de la conclusión de la final. Sin embargo, en contra de lo que pudiera parecer, la razón de aquella elección no fue que Fabio Grosso hubiese marcado la pena máxima decisiva precisamente desde aquella zona.

Massimo Oddo, uno de los integrantes del plantel, tiene formación de peluquero, y durante el certamen se había ocupado de cortar el cabello a la mayoría de sus compañeros. No obstante, Mauro Camoranesi se había negado a que el zaguero tocase su preciada melena, pero había prometido cortarse la coleta si Italia se proclamaba campeona del mundo. Con la ayuda de Oddo, Camoranesi cumplió su promesa sobre el propio césped del Olympiastadion y ante la algarabía del resto del equipo. 

10 jugadores diferentes anotaron los goles de Italia en Alemania 2006, una marca que a lo largo de la historia de la Copa Mundial de la FIFA™ sólo Francia había alcanzado en España 1982. Pirlo, Iaquinta, Gilardino, Materazzi, Inzaghi, Totti, Zambrotta, Toni, Grosso y Del Piero fueron los autores de los 12 tantos que logró en total el combinado italiano. Toni y Materazzi marcaron por partida doble.

En la historia mundialista sólo ha habido otro equipo que se proclamase campeón con un máximo goleador que anotase menos de cuatro goles, y ese equipo fue la Francia de Thierry Henry, que vio puerta en tres ocasiones durante la edición de 1998. La selección que conquistó el título con la lista de goleadores más corta fue España, que en Sudáfrica 2010 sólo marcó por medio de David Villa, Andrés Iniesta y Carles Puyol.

7 oriundi han ganado la Copa Mundial de la FIFA™ con la camiseta de Italia, y Camoranesi se convirtió en 2006 en el último de ellos. Los argentinos Attilio Demaria, Enrique Guaita, Luis Monti y Raimundo Orsi, así como el brasileño Anfilogino Guarisi, formaban parte del combinado que conquistó el título en 1934, mientras que Miguel Andreolo, nacido en Uruguay, contribuyó a reeditar el campeonato cuatro años más tarde. El origen del bisabuelo de Camoranesi permitió al centrocampista, natural de la misma ciudad argentina que los tenistas Juan Martín del Potro y Juan Mónaco, obtener la nacionalidad italiana y tener la posibilidad de vestir la casaca azzurra.

3 campeones del mundo nacidos en Ashton-under-Lyne comparten el honor de que en esta localidad de los alrededores de Manchester se les haya dedicado un curioso monumento, y uno de ellos ganó la Copa Mundial de la FIFA™ con Italia. Junto a las estatuas de Jimmy Armfield y Geoff Hurst, que alzaron el trofeo mundialista con Inglaterra en 1966, se yergue la figura de Simone Perrotta. En su día, los padres del centrocampista italiano emigraron desde Calabria a Ashton-under-Lyne, donde el progenitor regentó una bodega y dirigió un equipo de fútbol aficionado denominado Jolly Milan antes de que la familia regresase al sur de Italia cuando Simone tenía seis años.

0 equipos han ganado la Copa Mundial de la FIFA™ teniendo las apuestas más en contra que la Italia de 2006, al menos desde que este tipo de información se empezó a registrar en 1970. En la anterior edición mundialista, la selección italiana había caído eliminada en octavos a manos de República de Corea, y en la Eurocopa de 2004 no había pasado de la fase de grupos tras verse superada por Suecia y Dinamarca. Además, los pupilos de Lippi compartían grupo con República Checa, que por entonces ocupaba la segunda posición de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, con Ghana y con Estados Unidos. Antes del inicio de Alemania 2006, la victoria de Italia tuvo un precio de salida medio de 10/1, y se llegó a pagar a 16/1. Brasil era la máxima favorita, seguida de Argentina, Alemania, Inglaterra y Países Bajos.