Este mes se cumplen 50 años del día en el que la Unión Soviética llegó a las semifinales en Inglaterra 1966 y registró así su mejor resultado en la Copa Mundial de la FIFA™. El puesto entre los cuatro últimos sigue siendo un logro histórico en la competición tanto para la URSS como para Rusia.

Para recordar aquella gesta charlamos con una de las estrellas del equipo, Vasily Danilov, lateral del Zénit de Leningrado, que representó a su país en 23 ocasiones, y vivió en la Copa Mundial de la FIFA™ inglesa la cúspide de su carrera.  

“Estaba encantado con la oportunidad de ir a Inglaterra, porque me dolió mucho perderme el Mundial de 1962”, explica Danilov a FIFA.com. “Tenía que haber formado parte del equipo aquel año, pero al final me quedé en casa por culpa de una apendicitis. De todas formas, ¡lo conseguí en 1966!”. Danilov jugó en cuatro de los seis partidos que su selección disputó en Inglaterra, pero nunca volvió a alcanzar tan altas cotas, pues la lesión de rodilla que sufrió justo tras regresar a su país lo apartó para siempre de los terrenos de juego.

“Por aquella época no disponíamos de las atenciones médicas que tenemos ahora: pasé mucho tiempo en la enfermería, pero no pude recuperar completamente la forma física”, se lamenta todavía a sus 75 años uno de los mejores laterales de su generación. “Fue un lástima, porque además me invitaron a jugar en el XI Mundial junto a Lev Yashin y Valery Voronin, pero no pude asistir porque tenía que someterme a una operación en la rodilla".

Audiencia con la reina
Danilov recuerda que los soviéticos recibieron una cordial bienvenida en Inglaterra, donde la gente se interesó por ellos y los apoyó en todo momento. “Nos recibieron en el aeropuerto como a invitados de honor", comenta. "También fuimos a un banquete con la reina justo después de que se encontrara el trofeo de la Copa Mundial robado. La reina nos saludó y le besamos la mano. ¡Fue fantástico!".

En el Mundial de 1966, Danilov no fue elegido para el primer partido de los suyos, saldado con una victoria por 3-0 contra la RDP de Corea, pero el hombre que ocupó su lugar, Leonid Ostrovsky, no logró brillar en el encuentro, de manera que el nombre de Danilov apareció en el once inicial de la siguiente victoria por 1-0 contra la gran favorita del grupo, Italia.

"En el estadio, todo el mundo nos animó contra los italianos. Oíamos cómo el público coreaba 'Rusia' y 'URSS'. Los ingleses conocían a Yashin y Voronin, y querían ver a [Eduard] Streltsov, pero a este último no le permitieron viajar con la selección. Las autoridades soviéticas temían que no regresara, aunque era una tontería siquiera pensarlo. Era uno de los mejores jugadores del mundo”, rememora.

A continuación, jugó contra Hungría en cuartos de final, contra la República Federal de Alemania en semifinales y contra Portugal en el partido por el tercer puesto.

El disparo de Beckenbauer
Danilov se puso especialmente nervioso la víspera del partido de cuartos contra Hungría. “La noche antes, el seleccionador me dijo: 'Dime, Vasya, ¿vas a dormir bien esta noche? Mira, si Bene anota un gol mañana (ndlr: Ferenc Bene, el mejor delantero húngaro de la época), lo siento mucho, pero...' ¡Y Bene anotó! Albert Shesternyov había perdido su marca, y eso que le había avisado, y entonces tuve que encargarme yo de entrarle. El balón llegó a Bene y éste nos hizo el gol. En general, jugué bien contra él, y sobrevivimos. El entrenador no tuvo motivo de queja”, sonríe.

La Unión Soviética se puso en ventaja con un gol de Igor Chislenko, tras una jugada en la que participó Danilov. El partido se saldó con victoria por 2-1 de la URSS, que pasó así a semifinales. Con la perspectiva que da el tiempo, Danilov está convencido de que podíab haber llegado más lejos, pero su poderoso once inicial se cambiaba con frecuencia y, a veces, por sorpresa.

“Con el debido respeto a todos los que jugaron, el entrenador no siempre acertó en sus elecciones para el equipo", comenta con un análisis crítico. "Anzor Kavazashvili debía haber guardado la portería en la semifinal contra los alemanes. Yashin tenía mala pinta, se le veía pálido y no parecía en condiciones de jugar. Me acuerdo muy bien del disparo de Beckenbauer. Traté de cerrarle, pero no pude, pese a que la meta se encontraba bastante lejos. El resultado fue que no lo conseguimos, que no llegamos a la final. En aquella ocasión, nuestro equipo estaba debilitado: dos o tres de nuestros hombres decisivos estaban en el banquillo y en aquellos días no se permitían las sustituciones".

El gol de Franz Beckenbauer en el minuto 68 subió el 2-0 al marcador a favor de los alemanes. Los soviéticos, obligados a jugar con diez hombres tras la expulsión de Chislenko, sólo pudieron recortar distancias con un tanto. El partido por el tercer puesto también resultó muy reñido. “Habríamos podido derrotar a Portugal", afirma Danilov. "Sin embargo, Murtaz Khurtsilava no se encontraba mentalmente preparado, hasta el punto de que había pedido que no lo incluyeran en el equipo. Tocó el balón con la mano en el área y Eusebio puso por delante al rival". La Unión Soviética igualó el marcador, pero Torres dio la victoria a Portugal en el 89.

El cuarto puesto en Inglaterra sigue siendo el mejor logro de la URSS y de Rusia en la Copa Mundial de la FIFA™. Danilov tiene su propia teoría sobre las razones que han impedido mejorar aquel puesto. “En mi opinión, el problema es que en cada edición siempre ha habido un equipo nuevo”, explica. “Los jugadores más veteranos se han ido eliminando de la selección, y se ha empezado siempre desde cero. Se han preparado con un equipo y han jugado con otro”. 

A los 75 años, Danilov mira al pasado con cariño y el orgullo de haberse enfrentado a los mejores delanteros del mundo de la época, como a los brasileños Pelé o Garrincha (con quien intercambió camiseta), al sueco Kurt Hamrin y al húngaro Bene.

“Me acuerdo de todo aquello y me cuesta creerlo", concluye. "Soñaba con verlos por televisión y acabé jugando contra ellos”.