El debate lleva abierto 50 años. ¿Cruzó o no la línea de meta aquel tercer gol de Inglaterra en la prórroga de la final de la Copa Mundial de la FIFA 1966™, el que puso por delante a los Tres Leones en su victoria por 4-2 ante la República Federal de Alemania en un estadio de Wembley lleno hasta la bandera? ¿Debió subir aquel tanto al marcador?

Geoff Hurst, el héroe nacional autor de tres dianas aquel día, incluida la de la discordia, está plenamente convencido de que no debería haber ni la más mínima duda al respecto. "Se lo digo a cualquier persona que tenga alguna conexión con el mundo del fútbol, ese balón entró por lo menos un metro sobre la línea de meta, y punto", asegura a FIFA.com con autoridad.

No obstante, el artillero inglés también admite que después de golpear la pelota, desde su posición no tenía la mejor perspectiva de lo que sucedió en aquel minuto 101 de juego. "Chuté a la media vuelta", explicó. "Me caí, de modo que mi campo de visión era muy limitado, y encima el balón rebotó detrás de Tilkowski [el arquero alemán], así que no lo vi… Pero quieres creer por encima de todo que el balón cruzó la línea. Y esa convicción la he tenido fuertemente arraigada hasta hoy. Yo siempre me he fiado de la celebración de mi compañero Roger Hunt. Se dio la vuelta celebrándolo cuando podía haber rematado a puerta él mismo. Gritó 'Ha sido gol', siempre me he fiado de eso".

Sin embargo, esa explicación no es suficiente para Hans Tilkowski quien, a día de hoy, sigue defendiendo que la pelota nunca llegó a cruzar la línea de meta. "Sigo estando seguro al 100 por cien de que no fue gol", declaró a FIFA.com el cancerbero alemán. "Miré por encima de mi hombro izquierdo y pude ver claramente que no había cruzado la línea. Rebotó en la línea".

La frustración de Weber 
Como es lógico, su compañero Wolfgang Weber tiene la misma versión. El central germano tenía una panorámica privilegiada de lo que pasó, dado que fue él quien cabeceó el cuero después de que rebotara en el césped. Weber, que anotó el 2-2 y forzó la prórroga, no pudo ocultar su frustración cuando el juez de línea indicó al árbitro que el disparo de Hurst era gol.

"Sí, tenía un punto de vista inmejorable", declaró a FIFA.com. "Por eso me enfadé tanto tras el gol. Le bajé los brazos a Bobby Charlton, que ya estaba celebrándolo. Siggi Heldt, Wolfgang Overath y yo mismo corrimos hacia el juez de línea para intentar convencerle de que cambiara de opinión. Con todo, Inglaterra mereció el título mundial y nosotros fuimos un rival a la altura. Así es el fútbol".

Hoy en día, el debate en el que Hunt, Hurst, Tilkowski y Weber llevan enzarzados cincuenta años se resolvería en unos pocos segundos. Tras un disparo de Frank Lampard, curiosamente contra Alemania en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, que cruzó la línea pero fue anulado erróneamente, la FIFA contactó con la IFAB (International Football Association Board) para reabrir el asunto. Las pruebas comenzaron en 2011 y la IFAB aprobó la tecnología de línea de meta en 2012.

Desde entonces, se ha usado con éxito en varias competiciones de la FIFA, como la Copa Mundial de la FIFA™, la Copa Mundial Femenina de la FIFA™, la Copa FIFA Confederaciones y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. También la han implantado a nivel nacional varias asociaciones, como la inglesa, y la alemana, así como numerosas ligas, como la Premier League (Inglaterra), la Ligue 1 (Francia), la Bundesliga (Alemania), la Serie A (Italia) y algunos partidos de la Eredivisie (Holanda). También estuvo operativa durante la Eurocopa 2016.

"Bienvenida sea la tecnología de línea de meta", concluyó Weber. "Creo que la pregunta de si es gol o no es la más importante del fútbol y la decisión debe ser siempre la correcta".