Uruguay ejerció de anfitrión de la fiesta y acabó celebrando la victoria final. De paso, fue el verdugo de su archienemigo y vecino. Sí, todo eso ya lo sabes de la primera edición de la Copa Mundial de la FIFA, así que hoy, FIFA.com se dispone a profundizar un poquito más en los números de aquella competición pionera e histórica.

30.000 argentinos cruzaron el Río de la Plata para asistir a la final en el Estadio Centenario. Y lo hicieron convencidos del triunfo de su selección, que únicamente había perdido uno de sus nueve enfrentamientos anteriores con Uruguay. Sin embargo, caería por 4-2 en esta ocasión.

100%  La Celeste registró un pleno de victorias en 1930, algo que tan sólo se ha repetido en dos ocasiones. Los pupilos de Alberto Suppici se impusieron en sus cuatro compromisos. Brasil haría lo propio en sus seis encuentros de 1970 y en los siete que jugó en 2002.

37 años después de ver cómo su hermano pequeño Álvaro Gestido ganaba el Mundial en el Centenario, Óscar Diego Gestido se convirtió en Presidente de Uruguay. Álvaro había fallecido diez años antes.

31 años es la edad a la que Suppici ganó el Mundial como seleccionador. Nunca lo ha conseguido otro técnico más joven. Suppici y su homólogo en la final, Juan José Tramutola, apenas sumaban 58 años entre ambos. Por el contrario, la edad conjunta de Mário Zagallo y Aimé Jacquet, que dirigieron a Brasil y a Francia respectivamente en el choque por el título de 1998, la doblaba con creces: 122 años.

31 goles como internacional es la cifra que alcanzó Héctor Scarone al marcar en el 4-0 de los suyos ante Rumania, un récord de Uruguay que no se batiría en 81 años. Diego Forlán lo superó al aprovechar un centro de Luis Suárez y dar un punto a la Celeste en Paraguay, en la competición preliminar de Brasil 2014.

19 jugadores han ganado el Mundial con selecciones distintas a las de sus países de nacimiento. Y el primero de ellos fue Lorenzo Fernández, en 1930. Era un central que actuaba en ocasiones como organizador de juego, apodado El Gallego por haber nacido en Redondela (Galicia, en el noroeste de España). Los otros son Attilio Demaría (Argentina), Enrico Guaita (Argentina), Anfilogino Guarisi (Brasil), Luis Monti (Argentina), Raimundo Orsi (Argentina) y Mario Varglien (Austria-Hungría; actual Croacia) con Italia en 1934; Michele Andreolo (Uruguay) con esa misma nación en 1938; Ernesto Vidal (Italia) con Uruguay en 1950; Josef Posipal (Rumania) y Richard Herrmann (Polonia) con Alemania Occidental en 1954; Herbert Wimmer (Bélgica) con el mismo país en 1974; Claudio Gentile (Libia) con Italia en 1982; Marcel Desailly (Ghana) y Patrick Vieira (Senegal) con Francia en 1998; Mauro Camoranesi (Argentina) y Simone Perrotta (Inglaterra) con Italia en 2006; y Miroslav Klose (Polonia) y Lukas Podolski (Polonia) con Alemania en 2014.

11 segundos exactos tardó el atacante uruguayo Pedro Petrone en recorrer 100 metros. El récord del mundo de esa distancia en aquella época, perteneciente al estadounidense Eddie Tolan, El Expreso de Medianoche, era de solamente 0,6 segundos menos.

9 hombres figuraban por delante del centrocampista uruguayo José Andrade en la lista de Los 100 mejores jugadores de la historia del Mundial de France Football de 1994. El primero era Pelé, seguido, en este orden, por Diego Maradona, Franz Beckenbauer, Just Fontaine, Gerd Mueller, Garrincha, Bobby Moore, Juan Schiaffino y Fritz Walter. Andrade, apodado La Maravilla Negra, era décimo, por encima de astros de la talla de Eusébio, Bobby Charlton, Giuseppe Meazza, Lothar Matthaeus y Jairzinho.

9 años era la diferencia de edad entre Héctor Scarone, de 31, y Pablo Dorado, de 22, la menor entre el integrante más veterano y el más joven de un plantel campeón del mundo. El guardameta Dino Zoff, de 40, y el defensor Giuseppe Bergomi, de 18, se llevaban 22 cuando contribuyeron al triunfo de Italia en 1982.

4 días antes del inicio de la campaña de Uruguay, Andrés Mazali, pieza fundamental en la victoria de su país en los Torneos Olímpicos de Fútbol masculinos de 1924 y 1928 y arquero titular, fue expulsado de la convocatoria por no respetar los horarios establecidos por Suppici. Según se dijo, Mazali se había escapado del hotel del equipo para encontrarse con una mujer.

3 goles en la semifinal de un Mundial anotó Pedro Cea, uno de los tres futbolistas que lo han logrado. Oldrich Nejedly firmó los tres tantos de Checoslovaquia en el 3-1 de su selección sobre Alemania en 1934, mientras que Pelé materializó una tripleta en el 5-2 de Brasil contra Francia en 1958. Cea aportó tres dianas al 6-1 de Uruguay frente a Yugoslavia. Ese resultado y la goleada de Argentina ante Estados Unidos por idéntico tanteo en 1930 compartieron el récord de triunfo más abultado de una semifinal mundialista hasta que Alemania aplastó a Brasil por 7-1 84 años más tarde.

2 tipos diferentes de balones se emplearon en la final, de forma excepcional. Al no ponerse de acuerdo las dos selecciones, se decidió que en la primera parte se utilizaría un balón argentino y en la segunda otro uruguayo. Y quizás influyese: Argentina llegó al descanso con un 2-1 a favor, y Uruguay terminó venciendo por 4-2.

1 estadio albergó todos los partidos de Uruguay durante el torneo, récord de menos recintos para un equipo campeón del mundo compartido con la selección inglesa ganadora del certamen en 1966. En un principio, los 19 partidos del certamen iban a disputarse en el Centenario, pero unas lluvias torrenciales retrasaron su construcción, y no estuvo listo hasta el sexto día, lo que obligó a retrasar el estreno de la Celeste y a utilizar otras dos canchas de Montevideo para los encuentros de otras selecciones. En el torneo de 2002 se usaron 20 estadios, cada uno en una ciudad distinta. Brasil alzó el trofeo después de actuar en siete, una cifra récord. 1 brazo tenía Héctor Castro, apodado por tanto El Manco. Este auténtico ídolo de su país se había cortado el otro en un accidente con una sierra eléctrica a los 13 años.