• Recordamos con Maradona sus 5 mejores momentos en un Mundial
  • "No me canso de ver el gol a Inglaterra"
  • Recuerdos, anécdotas... ¡no te pierdas el vídeo de arriba!

Cuando se tiene la oportunidad de charlar con Diego Maradona, algo es seguro: sobrarán las anécdotas y los detalles. En particular si lo que se discute son, por supuesto, acciones típicas del juego.

Por eso, ante la propuesta de FIFA.com de repasar cinco de sus mejores momentos en la Copa Mundial de la FIFA™, el diálogo se extendió por casi una hora. Su primer gol en el certamen, su primera y única tarjeta roja, el Gol de Siglo y otras acciones destacadas dejaron más de una anécdota para remarcar.

A continuación, extraemos algunas de las que quedaron fuera del resumen final que puedes disfrutar en el vídeo que acompaña a este artículo.

18 de junio de 1982
Argentina 4-1 Hungría: Primer gol en una Copa Mundial de la FIFA

"Yo lo que quería era que la pelota entre, nada más. Habíamos perdido el primer partido contra Bélgica y se nos complicaba. Ya había metido goles en el Sub-20, pero en un Mundial de mayores es una sensación incomparable. Es como que venga tu vieja a levantarte con el desayuno. Pura felicidad, como darle un beso en la boca a mi mamá, como hacía yo. Son muchas las cosas que te pasan por la cabeza".

2 de julio de 1982
Argentina 1-3 Brasil: Expulsión por una fuerte falta ante Batista

"Años después lo hablé con Batista y también se lo dije a Falcao. Con el 3-1 empezaron a cargar [mofarse] y a mí no me gusta perder a nada. Él me dijo ‘no, Diego. Ese es el fútbol que sentimos nosotros’. ¿Pero sabés lo que pasa? Si yo tengo 3 goles de ventaja y te canto ‘Ole, ole, ole’ mientras nos pasamos la pelota vos te vas a calentar también. Si tenés un poco de sangre en las venas te vas a calentar. Pero sí, le pegué al jugador equivocado. Increíble".

22 de junio de 1986
Argentina 2-1 Inglaterra: El gol del siglo

"No hice otro gol igual. He metido algunos muy difíciles de hacer, pero esto era en un Mundial. Esto era el sueño del pibe. Todos soñamos con gambetearnos a todos, incluso a [Peter] Shilton. No entiendo lo que hizo en esa jugada todavía. No sé si en ese momento se lo llevaron los fantasmas o se lo llevaron los ovnis. No me cubrió nada. Fue como que pasé, ¡y ya!”.

"No me canso de verlo. Como me decía mi viejita, cuando la encontraba mirando los goles en televisión. ‘Dale, ma. ¡Otra vez mirando los goles!’. Ella me decía que ver ese gol de su hijo la ponía en un estado de relajación total. ‘Si querés ir, andate. Yo me voy a quedar viendo tus goles’".

24 de junio de 1990
Argentina 1-0 Brasil: Gol de Claudio Caniggia

"Los brasileños le echaron la culpa de ese gol a Alemão, pero a él se la tiro adelante. Al que le tiro el camión, al que empujo de verdad y le meto el codo para que no pueda sacar ni las manos ni las piernas es a Dunga. Entonces la culpa no es de Alemão, es de Dunga, que me deja pasar".

"Cuando Cani metió el gol yo le agradecía a Dios, a mi vieja, a todos los santos del mundo. Y él apenas festejó así, con el puño. ¡Zas! Como si nada. Cuando lo vi después le dije ‘escuchame una cosa, sin emoción. ¿Viste lo que hiciste hoy?’. Me dice ‘sí, un gol’. No, ¡un gol no! ‘¡Vos dejaste mudo a un estadio entero!’".

"Por respeto a los brasileños, cuando iba rumbo al vestuario, me puse la camiseta de Brasil. La de Careca, que es mi amigo. Pero porque sentí como que… no que estábamos robando, pero sí que por ahí Brasil se merecía avanzar en lugar de Argentina. Nos cascotearon el rancho todo el partido, pero les ganamos. Por eso el fútbol es el deporte más hermoso del mundo".

3 de julio de 1990
Italia 1-1 Argentina (PEN 3-4): Penal convertido ante Walter Zenga

"Fue muy particular, porque cuando fuimos a los penales, los italianos me comentaban en la cancha que ellos deberían haber ganado el partido. De Agostini y Zenga me decían que era injusto el empate. ¿Pero quién puede hablar de merecimientos en esa instancia? ¡A ellos les parecía una cosa y a mí otra!".

"Yo venía de errar con Yugoslavia. Por eso, cuando empecé a caminar desde la mitad de la cancha para ir a patear me fui diciendo ‘si lo errás sos un botón, si lo erras sos un cag…, sos lo peor. No podés traicionar a tanta gente que te quiere. A mamá, a papá, a mis hermanos, a la gente de Argentina. ¡A todos!’. Pero después engañé a Zenga... y a otra cosa. A los italianos los dejé afuera yo".