• El legendario Gordon Banks, listo para el sorteo final de Rusia 2018
  • Campeón del mundo en 1966, está ilusionado por el torneo del año que viene
  • Asegura que no le importa quiénes sean los rivales de los Tres Leones

La próxima fecha marcada en rojo en el calendario de los hinchas de las 32 selecciones clasificadas para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™ es el 1 de diciembre, día en el que el sorteo final disparará las conjeturas sobre qué nos deparará el certamen.

Y para realizar una labor tan importante como decidir el destino de los participantes en la fase final de la Copa Mundial, nada mejor que un par de manos firmes que ayuden a extraer los nombres de los participantes en el sorteo de Moscú. Gordon Banks, campeón del mundo en 1966 y uno de los arqueros más seguros en la historia de la prueba, es la persona ideal para hacerlo.

Miembro del combinado inglés que se proclamó campeón del mundo en su país hace algo más de medio siglo, Banks forjó su leyenda gracias a su fiabilidad bajo palos y a sus paradas acrobáticas. La más célebre de todas se la hizo a Pelé en la edición de México 1970.

En la antesala de su viaje a Rusia, donde volverá a ser decisivo en una fase final de la prueba reina, FIFA.com dialogó con el exguardameta inglés acerca del sorteo, de lo que les espera a los jugadores rusos como anfitriones de la Copa Mundial y, cómo no, de los posibles rivales de Inglaterra.

¿Le hace ilusión participar en el sorteo final? Como campeón en 1966, es natural que guarde una relación muy estrecha con la Copa Mundial.
Sí, efectivamente. Es un honor que me hayan ofrecido ser mano inocente de este sorteo. Me hace muchísima ilusión. Nunca olvidaré la sensación de ser campeón del mundo, y sé lo mucho que significa este torneo para los ingleses, tanto para los que vivieron nuestro triunfo como para los que nacieron posteriormente, ¡porque no hemos vuelto a ganarlo!

En cuanto un país sella su billete para la Copa Mundial, la siguiente fecha que marca en el calendario es la del sorteo de la fase final. Como hincha inglés que es usted, ¿hay algún rival con el que preferiría no emparejar a su selección?
Después de ver el partido entre Inglaterra y Brasil, una de las selecciones favoritas, creo que no hay ninguno. En mi opinión, es irrelevante. Te toque quien te toque, y esté considerado o no un rival difícil, siempre has de sacar un buen resultado. Si quieres llegar lejos, tarde o temprano tienes que enfrentarte a los mejores, así que es algo que debes asumir. Tienes que salir a la cancha y decir: “Venga, juguemos lo mejor que sabemos y confiemos en pasar de ronda”.

En 1966, sus rivales en la primera fase fueron Francia, Uruguay y México. Sin duda, un grupo muy complicado a priori.
¡Desde luego! Sólo habíamos perdido uno de los últimos 21 partidos de camino al Mundial. Aun así, no pensábamos que íbamos a ganar cada encuentro. Jugamos cada partido como si fuera nuestra primera vez con la casaca de Inglaterra. Había que estar muy bien preparado psicológicamente. ¡Y, por suerte, la jugada nos salió redonda!

Tras varios años de espera, los internacionales rusos por fin van a disfrutar de su Copa Mundial en casa. ¿Cuáles fueron sus sensaciones al saltar al césped en su primer choque en 1966?
Teníamos al público de nuestro lado, lo cual siempre es bueno, pero también sabíamos que debíamos jugar bien y ganar el partido. La tensión dentro del vestuario y en el túnel mientras esperábamos para salir era enorme [ríe]. Únicamente desapareció al sonar el pitido inicial. A partir de ese momento, te concentras sólo en lo que debes hacer.

Inglaterra ha completado un gran año a nivel internacional. No en vano, se ha mantenido invicta en todas las categorías —a excepción de dos tandas de penales—, desde la sub-17 hasta la absoluta, y en el camino se ha adjudicado la Copa Mundial Sub-17 y Sub-20 y ha sellado su pasaje para Rusia 2018.
Los muchachos lo han hecho muy bien, ha sido sensacional. Aún no me creo que hayan ganado esos torneos. Estos triunfos demuestran que los chavales tienen mimbres para hacerlo bien, aunque el camino hasta la cima es muy largo. Con todo, no hay motivos para pensar que no puedan llegar. [El seleccionador Gareth Southgate] convocó a algunos de ellos para jugar contra Brasil y lo hicieron bastante bien, así que las perspectivas no son malas.

En la actualidad, los porteros tienen que saber sacar el balón desde atrás, y actúan muchas veces como “líberos”. Si aún estuviera en activo, ¿cree que le gustaría desempeñar esta función?
No me importaría en absoluto, porque me gustaba ser jugador de campo en los partidillos de cinco contra cinco. Me encantaba. Siempre decía: “¡Que se ponga otro de portero!”. Nunca tuve problemas con el balón en los pies. Es más, ¡no definía nada mal!