Le pedimos sinceridad. “¡Sí se sufre! De hecho, como hincha se sufre un poquito más”, dice entre risas. Mario Alberto Yepes, retirado como jugador hace apenas un año, ya lleva tiempo sin vestir la elástica de la selección Colombia. Pero eso no impide al eterno capitán cafetero, de 41 años, seguir bien pendiente de cómo le va a sus compañeros. “Tengo muchos amigos que todavía están en la selección, entonces estoy siempre pendiente de ellos, deseándoles lo mejor y tirándoles siempre las mejores energías”.

En sus 16 años como internacional, Yepes vivió de todo. Desde el sufrimiento que supone remar y remar para quedarse en la orilla en tres eliminatorias mundialistas, hasta participar en los dos mayores éxitos de la historia cafetera: la conquista de la Copa América en 2001 y la quinta plaza en la Copa Mundial de la FIFA 2014™. ¿Quién mejor que él para analizar la situación que atraviesa Colombia en el camino a Rusia?

“El panorama no está fácil”, reconoce el exdefensor en su charla con FIFA.com. A fin de cuentas, el equipo de José Pekerman se encuentra sexto, fuera de los puestos de clasificación a 6 fechas para el final de la eliminatoria sudamericana. “Pero es que no está fácil tampoco para ninguna de las otras selecciones que están peleando. Está todo muy abierto, en el sentido de que cualquiera puede clasificar, y muy cerrado, porque no hay mucha diferencia de puntos, y eso es bueno para Colombia”.

Para muestra los 2 puntos que separan ese sexto lugar de los colombianos del tercer puesto que ocupa Ecuador. “La próxima fecha va a haber rivales directos que se van a enfrentar entre sí, y eso nos puede dar la oportunidad de situarnos de nuevo en puestos de clasificación”. Yepes se refiere a los tres duelos estrella del 23 de marzo: el que medirá a Uruguay y Brasil –primero y segundo, respectivamente–, el Argentina-Chile –quinto contra cuarto– y el duelo entre Ecuador y una Paraguay que es séptima.

Para Colombia todo pasa por sacar buenos resultados ante Bolivia en Barranquilla y después en la complicada salida a Quito, y Yepes tiene claro que el equipo va a necesitar más que nunca a un ‘viejo’ socio que parece haber recuperado su mejor versión en los últimos meses: “Seguro que el buen momento de Falcao puede ser clave. Todos estamos deseando que llegue bien, y no sólo él. Todos los muchachos, porque esta doble fecha va a ser muy importante”.

En el otro lado
Un análisis sin medias tintas, pero hecho desde la tranquilidad. Con la misma sangre fría que demostraba en sus duelos ante los atacantes rivales… y con la que aplica ahora desde la banda en su nueva faceta como entrenador, una profesión para la que ya empezó a prepararse en sus tiempos en el Milan y que le permite no añorar tanto la pelota.

“Nunca va a ser igual por más trabajo que uno haga”, admite el hoy técnico del Deportivo Cali, club donde se formó como jugador. “Está uno cerca de las canchas, del camerino, de cosas que por ahí vivía antes… pero nunca va a ser lo mismo que poder jugar. Nunca vas a dejar de extrañar y recordar lo que fue tu carrera como futbolista. Pero son etapas, y contra el tiempo no hay nada que hacer”. Y el sentimentalismo deja paso a la risa.

Como cuando le pedimos que señale a sus principales influencias en esto de entrenar. “Tuve la oportunidad de trabajar con muchísimos técnicos, y de todos tuve la fortuna de aprender. En algunos casos de aprender cosas que se deben hacer… y en otros de aprender lo que no se debe hacer”.

Lo que sí reconoce abiertamente Yepes es que ahora comprende mucho mejor a quienes le entrenaron. “Seguramente ahora que estoy de este lado las entiendo mejor, aunque ya en la etapa final de mi carrera como futbolista entendía las decisiones que tomaron cada uno de mis entrenadores”.

Incluida aquella que marcó su carrera para siempre, y que tiene como protagonista al técnico Reinaldo Rueda. “En el momento la verdad que no lo tomé muy bien. ¡Quería seguir jugando de delantero!”. Porque sí, el Mariscal del área empezó en esto del fútbol marcando goles, hasta que el profe Rueda le empezó a situar en la zaga. “Creo que tuvo una visión mejor que la mía en ese momento, y a partir de ahí tuve la carrera que tuve. De todas formas no sabemos lo que habría pasado si hubiera seguido jugando de delantero. Eso nadie lo sabrá”, concluye divertido.