Imaginemos la escena. Mediados de los 90. Entrenamiento del Deportivo Cali. A los mandos Reinaldo Rueda, y entre los jugadores un joven que empezaba a despuntar. A él le gustaba jugar en la delantera, pero el profe tenía otros planes. Tal y como nos contaba Mario Alberto Yepes en la primera parte de esta entrevista a FIFA.com, publicada el lunes, jugar de defensa no le gustaba… pero una circunstancia cambió su forma de pensar.

“Reinaldo me ponía un rato de delantero y un rato de defensor en los entrenos, y un día hizo lo mismo en un partido amistoso y ahí estaba el profesor Montoya, que en ese momento era el seleccionador Sub-20. Me vio jugar y decidió llamarme a la selección para jugar… de defensor”. Yepes ríe al recordar la anécdota.

“Eso fue como el ‘clic’, lo que terminó de hacerme decidir por continuar mi carrera como defensor”. Porque si algo ha motivado siempre al exjugador colombiano y hoy técnico de ese mismo Deportivo Cali donde todo empezó, es vestir la elástica cafetera. “He tenido la oportunidad de jugar los torneos más importantes con la selección, la oportunidad de ganar la Copa América; de jugar la Copa Confederaciones, que Colombia sólo pudo jugar una vez como campeona de Sudamérica; de llegar a un quinto puesto en un Mundial…”

Con 102 partidos a sus espaldas, 6 goles, y su decisiva participación en los dos mayores logros de su selección, pocos discuten a Yepes como uno de los grandes nombres del fútbol colombiano. El Mariscal acepta el reto de repasar con nosotros su exitosa trayectora como internacional.

Mario, usted es el segundo jugador colombiano con más partidos con la selección y ha vivido grandes momentos, pero también se quedó tres veces seguidas afuera de una Copa Mundial de la FIFA™. ¿Cuántas veces antes de clasificar a Brasil 2014 pensó ‘me voy a quedar si poder jugar un Mundial’?
Sí, me quedé tres veces por fuera, y siempre que se terminaba una eliminatoria, y sobre todo cuando terminó la eliminatoria de 2010, me entró la duda de que realmente lo fuera a conseguir. La verdad es ésa. Pero bueno, después el tiempo me dio la oportunidad de llegar a un gran equipo como el Milan, y ahí tuve esa tranquilidad para jugar y prepararme bien para estar a punto para la siguiente eliminatoria.

Y a la cuarta fue la vencida. Tras clasificar le escuchamos decir que ese boleto al Mundial era fruto del trabajo no sólo del grupo que lo consiguió, sino de todos aquellos que pelearon antes muy duro sin conseguir el premio…
Cuando logramos la clasificación tuve un recuerdo para cada uno de esos compañeros y amigos que habían luchado conmigo por la oportunidad de llegar a un Mundial y no lo pudieron conseguir. El país estaba muy necesitado de volver a un Mundial. Uno cambiaba muchas cosas, mucho tiempo con la familia para hacer el esfuerzo de viajar desde Europa a jugar, y sin el reconocimiento deseado, porque todos esos esfuerzos se fueron valorando a la par que Colombia fue consiguiendo cosas importantes. Por eso mi recuerdo a esos chicos, porque eran poco valorados porque no se dieron las cosas, pero en realidad hicieron esfuerzos enormes por conseguir la clasificación.

¿Qué recuerda hoy de ese 11 de octubre de 2013 en el que la remontada ante Chile (3-3) les dio el billete a Brasil?
Todo parecía irreal o surreal. Veníamos de hacer una brillante eliminatoria, sobre todo de local, e irnos perdiendo 0-3 en el entretiempo… parecía que no pudiera estar pasando. Y no se me olvida que, a pesar de ir perdiendo, el equipo salió hacia el camerino ¡y toda la gente aplaudió! Necesitábamos empatar para clasificar, pero había ese sentimiento de que Colombia lo podía dar vuelta y al final fue así y lograrmos clasificar ante toda nuestra gente. Luego se dio una locura reprimida de mucho tiempo, porque no habíamos logrado clasificar en 12 años.

¿Qué supuso para usted capitanear a la selección hasta ese histórico quinto puesto de Brasil 2014?
Me sentía muy comprometido no solamente con los muchachos, con el cuerpo técnico, sino con todo el país. Teníamos una responsabilidad y la asumimos. Y no sólo me preparé para ello los 15-20 días antes del Mundial, sino que me preparé todo el año para llegar a la altura de ese compromiso. Creo que se dejaron cosas muy buenas en el torneo. Colombia fue un equipo alegre que siempre buscó un fútbol muy bueno, y eso creo que le valió un reconocimiento. Y luego está el hecho de que se consiguiera por primera vez un quinto lugar, que en un primer momento era impensable.

¿Fue una experiencia comparable a la conquista de la Copa América como locales en 2001?
La Copa América y el Mundial coinciden un poco en sentimiento, porque yo estoy en la selección desde 1998 y los dos momentos cumbre que me tocó vivir a nivel de mover a todo un país fueron esos dos torneos. En la Copa América la gente se volcó hacia su selección y nos ayudó a conquistar un título que es el que tenemos como selección.

Y en el Mundial mucha gente viajó desde Colombia. Recuerdo el primer partido del Mundial (ndlr: Colombia 3-0 Grecia). Belo Horizonte parecía Barranquilla. Cuando salimos al estadio fue muy emocionante ver que todo el estadio estaba amarillo, azul y rojo. Por eso son los dos momentos especiales en mi carrera en la selección.

Y ese título de campeón de Sudamérica le permitió a Colombia disputar la Copa FIFA Confederaciones en 2003, en la que terminó cuarta
Para el país fue una gran experiencia, porque sólo pueden ir el anfitrión, el campeón del mundo y los campeones de cada una de las confederaciones. Es un recuerdo lindo en la parte deportiva. Además marqué a Nueva Zelanda mi primer gol con la selección.

Pero al mismo tiempo ese torneo es también uno de los más duros que tengo en mi carrera por lo que sucedió con Foe en la semifinal (ndlr: el jugador camerunés Marc Vivien-Foe sufrió un desvanecimiento durante el partido entre Camerún y Colombia y falleció poco después). La Confederaciones es un torneo corto y son pocas selecciones. Entonces es como que todos los equipos se involucran mucho y fue un dolor inmenso para todos.

De cara a la nueva edición de la Copa Confederaciones que se celebra este año, ¿se atreve a darnos un favorito?
Creo que para esta edición daría como favoritos a Alemania y a Rusia por ser el país anfitrión.