La afición galesa recordará por siempre la EURO 2016 de la UEFA. Espoleados por las genialidades de Gareth Bale y unidos entorno a su capitán Ashley Williams, los Dragones superaron grandes obstáculos y avanzaron con coraje y aplomo hasta las semifinales de la primera competición continental de su historia, donde fueron eliminados por Portugal, a la postre campeona del torneo.

Williams protagonizó uno de los momentos más destacados de la increíble trayectoria de los galeses, cuando anotó de cabeza el decisivo gol del empate en cuartos de final contra Bélgica, de camino a aquella histórica victoria por 3-1 en Villeneuve-d'Ascq. Tras ver puerta, el exultante capitán, que había sido duda antes del partido por una lesión en el hombro, echó a correr hacia la banda para abrazar a su seleccionador, Chris Coleman, a los suplentes y al cuerpo técnico, seguido del resto del equipo.

Ese momento reflejó la camaradería de un vestuario fiel al lema que los jugadores galeses lucen en el pecho cuando juegan con la selección nacional: “Goarau Chwarae Cyd Chwarae” (‘Juntos, más fuertes’).

“Estábamos en un gran escenario, y lo mejor de todo fue que el mundo entero se convirtió en testigo de nuestra unión. Somos tipos normales haciendo lo que cualquiera haría tras ganar un partido de cuartos de final de una máxima competición”, explica a FIFA.com el defensa de Gales. “Disfrutamos mucho y no nos metimos presión. Han hecho una película sobre todo aquello, que les recomiendo que vean. Plasma grandes recuerdos y muchas otras cosas que la gente no ha visto, como momentos en el campo de entrenamiento y algunos ratos que pasamos juntos todos los compañeros”.

Ese documental, titulado Don’t Take Me Home y estrenado el 3 de marzo, exhibe las gestas de Gales en la EURO 2016. Al estreno asistieron Chris Coleman, Aaron Ramsey, del Arsenal, el propio Williams y otros integrantes de aquella selección de Gales que hizo soñar a sus aficionados, desde Llandudno hasta Cardiff, y a los miles que se desplazaron a Francia.

“Nunca olvidaremos ese torneo, por lo que pasó allí y por la sensación de regresar a casa y comprobar la importancia que nuestro trabajo tuvo para todos los galeses”, asegura Williams.

El sueño del Mundial
En Rusia 2018 se cumplirán 60 años de la única participación de Gales en la Copa Mundial de la FIFA™ donde la selección dejó una huella indeleble. En Suecia 1958, aquel equipo liderado por el jugador del Juventus John Charles alcanzó contra todo pronóstico los cuartos de final de la competición y cayó eliminado contra Brasil, la selección campeona, por un único gol de Pelé.

Lógicamente, después de haber llegado a las semifinales europeas, Gales tiene razones para soñar con poner fin a su prolongada ausencia en la Copa Mundial de la FIFA.

“Las expectativas son muy altas, y se aprecian claramente en cómo se organizan los rivales cuando se enfrentan a nosotros”, afirma Williams. “Los retos son diferentes, y tenemos que modificar nuestro juego porque se nos considera un equipo a batir. Los rivales nos respetan mucho más. Nunca hasta ahora nos habíamos encontrado en esta situación, que debemos gestionar y solucionar en equipo”.

Los hombres de Chris Coleman son terceros en el Grupo D de la UEFA, con seis puntos tras cuatro partidos disputados, por detrás de la República de Irlanda (líder, con diez puntos), y de Serbia (segunda, con 8). Aunque todavía no han conocido la derrota, los tres empates sucesivos registrados hacen que Gales siga compitiendo contra estas dos naciones por el pase automático o por un puesto en la repesca de clasificación, pero sus esperanzas de conseguir el billete a Rusia 2018 siguen muy vivas. “La campaña de clasificación no nos ha ido a pedir de boca, pero todavía tenemos posibilidades y, mientras sigamos vivos en la competición, no dejaremos de luchar. Trataremos de recuperar la forma y la regularidad en la recta final”.

Derbi celta
Gales cruzará el mar de Irlanda para enfrentarse a la selección líder de su zona, la República de Irlanda, en su próximo compromiso clasificatorio para el Mundial, que se celebrará en Dublín el 24 de marzo. Una victoria contra el equipo de Martin O’Neill dejaría totalmente abierto el Grupo D en el ecuador de la competición, mientras que, con una derrota, Gales se alejaría siete puntos del líder a falta de cinco partidos para el final.  

Este encuentro crucial tendrá un aliciente añadido para Williams, pues se enfrentará a su compañero en el Everton y capitán del conjunto rival, el defensa Seamus Coleman.

“Disfrutaremos de un gran partido, como siempre que nos vemos las caras con los irlandeses, porque en realidad estos choques son como derbis”, comenta Williams, que fichó por el conjunto de Goodison Park al principio de la temporada 2016/17 de la Premier League inglesa. “Seamus será el capitán del equipo contrario, y ya hemos empezado a gastarnos las típicas bromas. Estoy seguro de que las pullas se intensificarán conforme vaya acercándose la fecha del partido”.