78 años tardó Francia en ganar el trofeo de una Copa Mundial organizada en su propia nación. Y lo consiguió gracias a dos remates de cabeza de Zinedine Zidane y una contra demoledora de Emmanuel Petit en el 93’. Pero más allá de estos números, el triunfo de los Bleus en la XVI Copa Mundial de la FIFA™ esconde otras muchas curiosidades. FIFA.com te las presenta.

170.000 francos franceses ganó Emmanuel Petit en una máquina tragaperras de Montecarlo días después de levantar la Copa del Mundo. El entrenador del Arsenal, Arsene Wenger le concedió cinco días de vacaciones. Petit decidió pasarlos en un hotel de lujo de Mónaco, uno de los epicentros del juego y los casinos. Allí, metió una moneda de 10 francos en una máquina y ganó el equivalente a ¡28.000 dólares! El galo donó el dinero a una organización benéfica.

92 por ciento de los franceses querían que echaran a Aime Jacquet de su cargo meses antes del inicio del torneo, según una encuesta de la televisión gala. Los Bleus no habían ganado ningún partido en el torneo amistoso disputado en 1997 en su propio país, donde terminaron por detrás de Inglaterra y Brasil; y no habían conocido la victoria en los amistosos consecutivos contra Noruega, Rusia y Suecia. En el año 2000, sin embargo, Jacquet fue considerado el entrenador francés del siglo en una encuenta de France Football. 

18 era el puesto que ocupaba Francia en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola de camino a la competición, por detrás de selecciones como Egipto, Marruecos, Noruega, Japón o Estados Unidos. Ningún equipo ha empezado desde una posición tan baja en la tabla global (nacida en 1993) un Mundial del que a la postre se proclamara campeón.

13 segundos pasaron entre que Christophe Dugarry recibió el balón en el interior del área francesa y Emmanuel Petit definió en el área rival una contra fulgurante que desbarató a los brasileños.

4 jugadores de la Francia campeona habían nacido fuera de las fronteras del país: Marcel Desailly, Christian Karembeu, Lilian Thuram y Patrick Vieira procedían de Ghana, Nueva Caledonia, Guadalupe y Senegal, respectivamente. Así, los Bleus de 1998 se convirtieron en el segundo equipo ganador de un Mundial con más jugadores no nacidos en territorio nacional, tras la Italia de 1934, con 7.

3 de los jugadores de Jacquet en la quinta de 1998 terminaron compitiendo en otros deportes tras colgar las botas. Alain Boghossian participó en el Alps Tour, un torneo de golf profesional. Fabien Barthez se convirtió en piloto de carreras de coches y disputó las 24 horas de Le Mans. Bixente Lizarazu, un adicto a la adrenalina, se decantó por el surf, las carreras sobre hielo y el skeleton.

Lizarazu también compitió en jiu-jitsu brasileño y se colgó el oro en los Campeonatos Europeos de esta especialidad en Lisboa. "Cuando llegué, todo lo que vi fueron cabezas rapadas, orejas destrozadas y caras asesinas. Me dije: ‘¡Oh, rayos!’ Sobre el terreno de juego tenía a mi lado a Blanc, Desailly y Thuram. Sobre el tatami, estoy completamente solo”.

3 tarjetas rojas recibió Francia en 1998, más que ningún otro equipo campeón del mundo. A pesar de que nunca antes habían expulsado a un jugador francés en un partido de la Copa Mundial, Zinedine Zidane vio la roja directa por un pisotón al saudí Fuad Amin; Laurent Blanc por un enfrentamiento con el croata Slaven Bilic en semifinales; y Marcel Desailly recibió dos amarillas contra Brasil en la final.

2 fueron los goles en contra que recibió Francia en el torneo, un récord para una selección campeona que igualaron Italia en 2006 y España en 2010. La República Federal de Alemania, por el contrario, encajó 14 goles camino a la gloria en 1954. Fabien Barthez, con cinco imbatibilidades, compartió con el inglés Peter Shilton el récord de diez puertas a cero en partidos de la Copa Mundial.

1 solo doblete atesora Lilian Thuram en sus 142 partidos con Francia, pero el momento elegido no pudo ser más oportuno: sus dos tantos en semis ante Croacia (2-1) permitieron a los Bleus plantarse en la gran final del torneo.