• Lleva 4 goles en la Fase 3 del clasificatorio asiático para Rusia 2018
  • Mudarse a Alemania ha sido "fundamental" en su evolución
  • Japón lidera el Grupo B, por delante de Arabia Saudí y Australia

Al evocar el pasado futbolístico de Japón y su historia más reciente, los nombres de Hidetoshi Nakata, Kazuyoshi Miura, Yasuhito Endo, Keisuke Honda, Shinji Kagawa y Shinji Okazaki son los primeros que saltan a la memoria.

Sin embargo, en su camino a la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, los Samuráis azules cuentan en sus filas con un nuevo astro emergente. Además de haber firmado cuatro dianas decisivas en la tercera fase del clasificatorio, las últimas actuaciones de Genki Haraguchi le han convertido en la primera opción en el ataque de la selección que dirige Vahid Halilhodžić.

"Creo que el esfuerzo diario tiene su recompensa", afirma Haraguchi a FIFA.com. "Sin él, sería imposible hacer mañana aquello que no podemos hacer hoy. Por eso quiero seguir jugando al fútbol. Quiero convertirme en un futbolista, en un deportista, que sirva de espejo a los niños".

Haraguchi fichó por el Hertha de Berlín alemán poco después de cumplir 23 años, tras haber pasado toda su vida futbolística en el Urawa Reds.

"Al principio no fue nada fácil, porque no jugaba", señala Haraguchi. "Fue complicado para mí, porque mi vida cotidiana cambió mucho. Si hubiera estado solo, no habría podido seguir jugando en Alemania, pero tener conmigo a mi mujer, Ruriko, fue muy importante para poder hacerlo".

"Estoy muy contento de haber podido seguir adelante con mi vida en Alemania. Lo he logrado gracias a todo lo que he aprendido en estos tres últimos años en un entorno con un idioma y un estilo de vida distintos. Esta evolución ha sido fundamental".

Frustración por resultados
Haraguchi sacó a relucir con Japón su capacidad para sobreponerse a las adversidades en la última fase del clasificatorio asiático para Rusia 2018.

Los Samuráis azules cayeron contra todo pronóstico en casa ante Emiratos Árabes Unidos en la primera fecha del Grupo B. Cinco días más tarde, en su choque en Bangkok contra Tailandia, al combinado nipón sólo le valía la victoria.

"Antes del partido contra Tailandia, me sentía muy frustrado. Pero tanto el cuerpo técnico como los jugadores intentamos crear un ambiente positivo para conseguir los tres puntos después de aquella derrota en el primer encuentro".

Y el conjuro dio sus frutos. Haraguchi inauguró el marcador pasado el primer cuarto de hora para relanzar la campaña de los suyos y devolver a su selección, que presume de historia en el fútbol asiático, a la senda del triunfo.

Tras recuperarse de un inicio dubitativo, Haraguchi y Japón han tomado impulso y lideran el Grupo B al cabo de siete jornadas, en las que el atacante ha anotado cuatro goles claves.

Los nipones se enfrentarán a Irak en Teherán el 13 de junio, antes de verse las caras con sus dos inmediatos perseguidores, Australia y Arabia Saudí, el 31 de agosto y el 5 de septiembre, respectivamente.

"Nuestros predecesores se marcaron como objetivo llegar a cuartos de final, pero yo creo que debemos seguir haciendo historia y aspirar a obtener resultados aún mejores. Es nuestra misión, y debemos transmitírsela a la siguiente generación".