• El capitán de Nueva Zelanda atraviesa su mejor momento
  • En Rusia 2017, los All Whites buscarán su primera victoria
  • “Apoyo y confianza”, claves para su presente

La última vez que Nueva Zelanda disputó un gran certamen internacional, Chris Wood era apenas una joven promesa de 18 años. Ocurrió en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™ y el delantero fue suplente en los tres partidos que su equipo disputó en la competición.

Siete años después, Wood afronta la Copa FIFA Confederaciones Rusia 2017 en el mejor momento de su carrera y como capitán del combinado neozelandés.

Históricamente, Nueva Zelanda siempre ha tenido dificultades para marcar goles en las grandes citas internacionales, pero los All Whites cuentan esta vez con la baza del excelente estado de forma de Wood.

Y es que, en la presente temporada, el espigado delantero ha anotado un total de 30 goles con el Leeds United en todas las competiciones, lo que le ha permitido ser nombrado mejor jugador del año en su club y formar parte del once ideal de la segunda categoría del fútbol inglés.

Nueva Zelanda abrirá la Copa FIFA Confederaciones con un atractivo duelo frente a la selección anfitriona, y se verá las caras posteriormente con México, campeón de la CONCACAF, y Portugal, actual rey de Europa.

Así, Rusia 2017 supone una oportunidad para que los All Whites mejoren su discreto historial en la competición, que se limita a un punto y dos goles a favor en un total de nueve partidos disputados.

Sin embargo, a diferencia de lo que ocurría en sus anteriores participaciones (1999, 2003 y 2009), la selección neozelandesa cuenta esta vez con un mayor potencial ofensivo.

En los flancos del ataque, Marco Rojas y Kosta Barbarouses aportan velocidad y desborde, mientras que la estrella en ciernes Ryan Thomas y el incansable centrocampista Michael McGlinchey proporcionan inspiración y creatividad desde la medular.

(Encantado de alcanzar todos estos hitos. 100 goles en mi carrera. ¡A por los 100 siguientes!).

Precisamente Wood podría ser el principal beneficiario de la creatividad ofensiva de sus compañeros de selección, sobre todo si el ariete del Leeds United logra dar continuidad en Rusia al gran momento de forma que ha exhibido esta temporada. Wood también fue el máximo goleador del club inglés en la campaña 2015/16, pero entonces no pasó de las 13 dianas, una cifra relativamente discreta.

¿A qué se debe por tanto esta espectacular mejora en las prestaciones de nuestro protagonista? “No hay una única causa”, explica Wood a FIFA.com.

“En cualquier caso, he contado con el apoyo del equipo y del entrenador [en el Leeds] durante toda la temporada, y la gente tiende a subestimar la importancia de lo que supone tener a un entrenador que te respalda y confía en ti”, añade.

Orgulloso de portar el brazalete
Wood ha capitaneado a Nueva Zelanda en varios de los partidos que la escuadra oceánica ha disputado en la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA, donde los All Whites buscan ganarse el derecho de volver a Rusia el año que viene.

Precisamente esta semana se ha confirmado que Winston Reid, jugador del West Ham United inglés y primer capitán del combinado neozelandés, se perderá la Copa FIFA Confederaciones por culpa de una lesión, lo que significa que Wood tendrá la oportunidad de capitanear a su selección en lo que se puede considerar una especie de colofón a una temporada ya de por sí brillante.

“Llevar el brazalete constituye siempre un momento señalado y de gran orgullo para mí”, asegura Wood.

“Con todo, la baja de Winston no cambia nada, ya que si él estuviese disponible yo seguiría asumiendo mi parte de responsabilidad y actuando de la misma manera. Igual que ocurre cuando soy yo el que lleva el brazalete, no se puede dejar que un solo jugador cargue con toda la responsabilidad. Nueva Zelanda cuenta con jugadores que son verdaderos líderes y comandamos al equipo entre todos”, explica.

El seleccionador neozelandés Anthony Hudson también brinda todo su apoyo al futbolista del Leeds. “El éxito de Wood no es casualidad, sino que se debe a su mentalidad y a su capacidad de trabajo”, elogia Hudson.

“Es un jugador muy importante para el combinado nacional. Creo que, al igual que algunos de sus compañeros, Woodsy está este año en condiciones de alcanzar el estrellato internacional porque todos ellos se han ganado la oportunidad de lograrlo”, añade.

Tras sustituir en el puesto de seleccionador a Ricki Herbert, que estuvo nueve años al frente del combinado neozelandés, Hudson ha llevado a cabo un cambio generacional en el plantel. No en vano, Wood es uno de los pocos futbolistas que formaron parte del equipo que representó a Nueva Zelanda en la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009, la última participación de losAll Whites en la competición hasta la fecha.

En aquella ocasión, el ariete, que por entonces era un joven enjuto de 17 años, disputó apenas 15 minutos en un partido contra Sudáfrica que ya estaba prácticamente decidido a favor del conjunto anfitrión cuando nuestro protagonista saltó al terreno de juego.

Esta vez, la situación de partida es completamente diferente para el internacional neozelandés, que afronta Rusia 2017 en el punto álgido de su carrera y con mucho que ganar.