• La historia detrás del '10' de Pelé
  • La doble oportunidad del tapado Zagallo
  • Las mascotas adoptadas por Garrincha y mucho más

Era una selección tan fascinante que convertía en seguidores incluso a los más acérrimos rivales. El rey Gustavo VI Adolfo lideró el contingente de 50.000 suecos congregados en el Rasunda para abuchear cada movimiento de Brasil. Todos ellos terminaron vitoreando las hipnóticas internadas de Garrincha y los sombreros de Pelé.

Cuatro años después, el público chileno imploraba que Garrincha estuviera en la final, a pesar de que había presenciado cómo el brasileño ponía fin a las aspiraciones de Chile en la Copa Mundial de la FIFA™ y la expulsión del brasileño tras la patada propinada a uno de sus futbolistas. Garrincha jugó aquella final. Brasil hizo historia. Y éste es el relato estadístico de sus triunfos consecutivos.

55 años y 67 días tardó en hacerse profética una conversación que mantuvieron Gilmar y De Sordi en los vestuarios del estadio Ullevi. El guardameta no se fiaba de Gales en cuartos de final y declaró que estaba dispuesto a morir por la Seleção. El lateral, sin dudarlo un segundo, respondió: “Si hay que morir, moriremos juntos”. Gilmar y De Sordi fallecieron con 24 horas de diferencia en agosto de 2013.

20 años es la diferencia de edad que existía entre el número 10 de Brasil y el número 8 de Suecia cuando ambos se enfrentaron en el partido decisivo de 1958. Con 17 años y 249 días, Pelé sigue poseyendo el récord de jugador más joven en una final del Mundial, con casi un año menos que su más inmediato perseguidor en esta estadística: Giuseppe Bergomi, quien formó parte de la alineación de Italia contra la República Federal de Alemania en 1982. Gunnar Gren, con 37 años y 241 días, sigue siendo el jugador de campo de más edad que ha aparecido en una final, con siete meses menos que el segundo clasificado en esta lista: Nilton Santos, representante de Brasil en el choque contra Checoslovaquia en 1962.

18 partidos consecutivos batiendo las puertas rivales en el Mundial era la racha de récord que terminó para Brasil en el 0-0 con Inglaterra en Gotemburgo, el primero en la historia de la competición. La República Federal de Alemania igualó el record al marcar en su último encuentro de Suecia 1958, pero no llegó a batirlo, pues no logró imponerse al guardameta italiano Lorenzo Buffon en el primer partido que disputó en Chile 1962. Alemania volvió a desaprovechar la oportunidad de ampliar la racha a 19 encuentros seguidos al perder por 3-0 ante Croacia en los cuartos de final de 1998.

17 días antes del comienzo de Suecia 1958, Zagallo, a punto de cumplir 28 años y con tres partidos disputados con la selección en su haber, ni siquiera esperaba la convocatoria para el combinado de Feola, no digamos ser titular en todo el torneo. La primera opción para ocupar el extremo izquierdo de la delantera del equipo, Canhoteiro, se cayó sorprendentemente de la lista por dos motivos: tenía pavor a los aviones y lo pillaron en un bar durante los últimos preparativos de Brasil antes de partir para Europa.

Después, en el último amistoso de la Seleção antes de su debut en el torneo, contra el Inter de Milán, Pepe sufrió una lesión en el tobillo, por lo que Zagallo fue titular Cuatro años después, Pepe destacaba de nuevo como primera opción para el puesto, pero una lesión de tobillo volvió a descartarlo y Zagallo se convirtió en una presencia constante en Chile.

10 es el dorsal que Pelé inmortalizó, pero sólo por casualidad. Brasil se olvidó de presentar a la FIFA los números de la selección, de manera que se asignaron al azar. Casi ninguno de ellos tenía sentido posicionalmente, por ejemplo el guardameta Gilmar y el central Zozimo acabaron llevando los dorsales 3 y 9 respectivamente. Sin embargo, Pelé, que empezó de suplente, recibió el número que terminó convirtiendo en el más famoso del fútbol.

9 goles en diez partidos es el admirable récord de Vavá en los Mundiales. Fuera de la competición, el “Pecho de acero” marcó sólo seis goles en nueve años de carrera internacional.

4 equipos por delante de Brasil fueron considerados favoritos al triunfo en la Copa Mundial de la FIFA 1958 en una encuesta efectuada entre los periodistas que cubrían la competición. La Unión Soviética, por entonces campeona olímpica y con Lev Yashin en sus filas, quedó primera, seguida de Suecia, que poseía la ventaja de jugar en casa y contaba en su combinado con cinco astros de la Serie A. La defensora del título, la República Federal de Alemania, y Yugoslavia también quedaron por delante de Brasil.

3 Equipos de las Estrellas de la Copa Mundial de la FIFA han contado con la presencia de Djalma Santos (1954, 1958 y 1962), uno de los dos únicos jugadores que han logrado esta gesta. El alemán Franz Beckenbauer es el otro (1966, 1970 y 1974).

2 animales de compañía llevaba consigo Garrincha cuando regresó a casa tras el Mundial de Chile. Un perro callejero interrumpió en dos ocasiones el encuentro de cuartos de final entre Brasil e Inglaterra y esquivó a varios jugadores que intentaron agarrarlo. Jimmy Greaves lo atrapó, pero pagó caro la hazaña, porque el chucho se le orinó en la camiseta y el jugador no tenía otra de recambio.

Garrincha adoptó al perro, impresionado, según declaró, de que pudiera regatear tan bien como él. A su regreso a Río de Janeiro desde Santiago de Chile, la selección brasileña visitó el Palacio Guanabara, donde el gobernador Carlos Lacerda regaló a Garrincha un mainá, un pájaro que podía imitar la voz humana y cantar el himno nacional de Brasil.