• Usó el 10 en dos amistosos y 'colgó' la casaca
  • Eliminatorias: "Brasil no puede dormirse en los laureles"
  • Juega en el Zenit: "Estoy enamorado de San Petersburgo"
“El seleccionador [Tite] me llamó para decirme que iba a asignarme el 10 en esos partidos, y me preguntó qué me parecía. Le contesté que un gran honor, por supuesto".

Durante los amistosos disputados por Brasil en junio de este año contra Australia y Argentina, el centrocampista ofensivo Giuliano recibió el dorsal número 10, que tanto prestigio tiene entre los futbolistas e hinchas brasileños. Es una distinción que comparte ahora con figuras legendarias como Pelé, Zico, Rivaldo y Neymar, entre otras.

"No se puede dejar pasar una oportunidad como esta, aunque implique una responsabilidad enorme", dice Giulano a FIFA com. "Muchísimas leyendas han vestido el 10... Así que después lo colgué en la pared, para recordar esos partidos”.

El volante, de 27 años, no es titular habitual en la selección brasileña, pero sí resulta frecuente ver su nombre en las listas de la Seleção. Hasta la fecha, suma 13 internacionalidades, cinco de las cuales se han producido desde su fichaje por el Zenit, en 2016.

“Nunca sé si el seleccionador me va a convocar, aunque estoy seguro de que lo hará si rindo a un buen nivel en el Zenit”. De todos modos, parece haberse ganado un lugar en la confianza de Tite. No es dato menor para lo que viene...

No dormirse en los laureles 
Tras la llegada del propio Tite, el combinado brasileño protagonizaría una trayectoria extraordinaria en la competición preliminar de Rusia 2018, encadenando ocho victorias que le sirvieron para sellar su pasaporte para la gran cita mundialista con holgado margen.

Giuliano afirma que la fórmula empleada por el técnico está clarísima: “Contamos con muchos jugadores de calidad, que son fuertes en el plano individual. El secreto de Tite es que ha sabido añadir una camaradería y un espíritu de equipo perfectos a los demás ingredientes".

Pero va más allá. "Y hay que tener en cuenta que Sudamérica es la zona en la que resulta más complicado clasificarse, como puede verse con la situación actual de Argentina, que está fuera de los puestos directos y puede que necesite jugar la repesca intercontinental para ir a Rusia. Así es nuestro torneo clasificatorio”.

Brasil podría permitirse ahora el lujo de levantar el pie del acelerador en sus cuatro últimos compromisos, frente a Ecuador, Colombia, Bolivia y Chile, pero Giuliano advierte que sería un error hacerlo.

“Brasil no puede dormirse en los laureles ni ceder puntos a quienes los necesitan de ningún modo. Todo lo contrario: el hecho de que estemos clasificados entraña una responsabilidad adicional. Hay que mejorar todavía más. Si perdemos uno o dos partidos, toda la confianza en nosotros que llevábamos tanto tiempo buscando desaparecería en un santiamén. No podemos permitírnoslo”.

Al preguntarle qué perspectivas tiene su país en Rusia, Giuliano es categórico: “Brasil siempre está entre los favoritos, somos pentacampeones. En estos momentos el equipo atraviesa una fase magnífica y tenemos buenas posibilidades de ganar otro título en Rusia”, sentencia.

“A raíz del fracaso de 2014 en casa, la gente le dio la espalda a la selección durante un tiempo, ni siquiera venía a ver los partidos. Pero ahora la situación ha cambiado. Después de recuperar nuestro juego y de que los resultados mejorasen, los aficionados han vuelto a los estadios. Nos animan y se alegran por nosotros. ¿Qué más hace falta para ganar?”.

"Quiero ver a Argentina en el Mundial"
El Zenit ha remodelado su cuerpo técnico, con la llegada de un nuevo entrenador, Roberto Mancini. También ha habido muchos cambios en el plantel. De momento, en el equipo hay dos brasileños, Giuliano y Hernani, y otros tantos argentinos, Leandro Paredes y Sebastián Driussi, que acaban de incorporarse.

“Todo el mundo conoce la intensa rivalidad que existe entre Brasil y Argentina”, recuerda.

“Aun así, yo quiero ver a Argentina en el Mundial el año que viene, el torneo no estaría completo sin ella. Pero todavía no he empezado a meterme con los nuevos compañeros argentinos hablándoles de su selección. Voy a esperar a que se asienten, a ver qué tal es su sentido del humor, y luego ya les recordaré quién manda en estos momentos en Sudamérica”, explica riéndose.

"Enamorado de San Petersburgo"
Giuliano ya ha jugado tres veces en el nuevo estadio de San Petersburgo, construido específicamente para la Copa FIFA Confederaciones 2017 y el Mundial de 2018. Nadie mejor pues que él para evaluarlo y describir también la ciudad en la que ha vivido durante este último año.

“Estoy enamorado de San Petersburgo. Hay muchísimos sitios agradables para pasear, parques muy lindos, restaurantes, museos... El Hermitage es uno de los museos más grandes del mundo, creo. Lógicamente, no he tenido tiempo de recorrer todas sus salas, pero voy a hablarle de él a todo el mundo, no dejaré de recomendar a la gente que lo visite”.

“No puedo hablar mucho de las demás ciudades rusas, porque lo que he visto han sido sobre todo hoteles y estadios... Por cierto, hay muchos estadios nuevos, eso está muy bien. Creo que Rusia va a organizar un magnífico Mundial. Al menos, está mejor preparada que Brasil en 2014. Todavía quedan cosas que mejorar en cuanto a las infraestructuras, por supuesto, pero estoy seguro de que se hará”.

“El estadio de San Petersburgo es magnífico. La primera vez que jugamos allí hubo algunos problemas con la cancha, pero han cambiado el césped, y vaya si se nota. En el último partido hubo un ambiente estupendo, con muchísimos hinchas, que animaban de una manera increíble, y podíamos oírlos muy bien. Estoy encantado de que vayamos a jugar en este estadio a partir de ahora”, concluye.