• Bergkamp festeja su gol contra Argentina en 1998
  • "Es el mejor que he anotado", dijo el holandés
  • Vale un aplauso la asistencia de Frank de Boer
Los goles de bella factura eran una de las grandes especialidades de Dennis Bergkamp. Muy probablemente, cada aficionado al fútbol tiene un tanto favorito de este jugador holandés, que nos regaló muchos para elegir.

El propio Bergkamp lo tiene muy claro. Cuando se trata de escoger el mejor de sus goles espectaculares, el exdelantero del Arsenal, del Ajax y del Inter de Milán no alberga dudas.

“El gol contra Argentina es el mejor que he anotado, por marcarlo de aquella manera: a mi estilo y en aquel escenario”, asegura. “Me encanta el juego bonito, pero tiene que contar para algo, y aquello nos puso en las semifinales del Mundial”.

La técnica demostrada en cada uno de los tres toques gloriosos que lo hicieron posible convirtieron aquel gol en uno de los mejores de la Copa Mundial de la FIFA™ de todos los tiempos. Cuando se le preguntó cómo lo consiguió en el minuto 89 de un partido de cuartos muy duro, tenso y agotador, Bergkamp proporcionó una guía detallada, paso a paso, de la jugada.

“Primero”, declaró a la revista FourFourTwo, “se produjo el contacto visual con Frank de Boer y supe que estaba a punto de enviar el balón. Entonces eché a correr para desmarcarme unos seis metros del defensa. El balón me venía por encima del hombro. Corrí en línea recta y salté para controlarlo, para matarlo".

"Con el segundo toque recorté hacia dentro para quitarme de en medio a [Roberto] Ayala y tener mejor ángulo de tiro. Apunté al segundo palo y lo metí de rosca. Después del segundo toque supe que no podía fallar. No había forma de que fallara. Lo das absolutamente todo, como si hubieras vivido hasta entonces solo para hacer eso”.

"Jamás se juega un partido perfecto", añadió Bergkamp. "Pero aquel momento, creo yo, fue perfecto".

Es una descripción muy gráfica de un gol realmente maravilloso. La imagen de arriba capta los instantes que siguieron, justo antes de que los extasiados compañeros saltaran en masa sobre el artillero holandés. “Tras el gol, reaccioné con las emociones a flor de piel, porque me acordé de cómo soñaba con estar en un Mundial cuanto tenía siete u ocho años”, recordaba.

Sin embargo, a pesar del significado de aquel gol y de que sea su favorito, Bergkamp ha admitido que nunca lo ha visto, y por una buena razón. “Sigue vivo en mi mente”, explicó. “No necesito verlo en la televisión. Sé exactamente cómo pasó”.