• Con su 3-1 contra Alemania, Italia ganó su primer Mundial desde 1938
  • La celebración de Marco Tardelli en su gol dio la vuelta al mundo 
  • Tardelli: "Nací con aquel grito dentro de mí"

El gol de Marco Tardelli en la final de la Copa Mundial de la FIFA de 1982™ es de por sí memorable.

Sin embargo, con toda la genialidad contenida en la construcción de la jugada y en la finalización impresionante e imparable del mediocampista con la zurda, ha sido la reacción del goleador lo que ha perdurado en el tiempo.

Cada aficionado al fútbol conserva bien frescas en la memoria las imágenes de la carrera frenética que emprendió un Tardelli extasiado, blandiendo los puños y sacudiendo la cabeza, tras subir al marcador el 2-0 de Italia contra Alemania.

Aquella exhibición de exultante, infinita y absoluta alegría se ha convertido en una de las celebraciones más memorables y queridas de la historia del fútbol y ocupa ya un lugar privilegiado en el folclore de la Copa Mundial.

Los rugidos de "¡Gol! ¡Gol!" del enloquecido Tardelli tienen incluso un nombre propio: “L'urlo di Tardelli” (‘el grito de Tardelli’). “Nací con aquel grito dentro de mí”, declararía tiempo después su autor. “Y aquel fue el momento exacto en el que me salió".

El astro de Italia y del Juventus alcanzó “la cúspide” en aquel instante y comprendió de inmediato el profundo significado de su gesta. El éxtasis que siguió era, por lo tanto, inevitable.

“Después del gol, toda la vida me pasó por delante de los ojos. Es la misma sensación que se tiene, según dicen, cuando te vas a morir”, explicó. “Vi incluso cuando empecé a jugar al fútbol de niño”.

“La alegría de marcar en una final del Mundial fue inmensa. Soñaba con ello desde muy pequeño. Mi celebración supuso una especie de liberación por haber hecho realidad ese sueño”.

¿Sabías que...?
La camiseta con el dorsal número 14 que Tardelli lució en aquel Mundial ocupa un lugar de honor en la exposición sobre España 1982 del Museo del Fútbol Mundial de la FIFA.