• Serbia acaricia la clasificación para Rusia 2018
  • Ivanovic estaría doblemente feliz por el Mundial allí
  • “Rusia es mi segunda patria”, dice a FIFA.com
La selección serbia tiene la reputación de ser un conjunto que suele contar con futbolistas de la máxima categoría, pero que carece de ese ingrediente vital necesario para estar entre los mejores del planeta. Sin embargo, todo indica que los balcánicos están dejando al fin atrás ese estereotipo en su trayecto hacia la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™.

Branislav Ivanovic, que ha pasado la mayor parte de su carrera en el Chelsea y que ahora milita en el Zenit de San Petersburgo, recalca que la principal fortaleza del plantel actual es su unión.

“Estamos en una posición prometedora, pero todavía no hemos conseguido nada”, explica el capitán del combinado serbio a FIFA.com.

“Tenemos que sumar tres puntos en los dos próximos partidos, dependemos de nosotros mismos. El plantel está unido, el espíritu de equipo es excelente, y eso está produciendo buenos resultados, pero no podemos bajar la guardia, hay que mantener la concentración. Las dos próximas jornadas serán importantes para todos nuestros rivales, así que no va a ser fácil puntuar”.

Las celebraciones podrían empezar ya el 6 de octubre, cuando las Beli Orlovi viajen a Viena para medirse con Austria.

“Saldremos a ganar, aunque va a ser complicado. Austria ya está eliminada, y jugará sin ninguna presión añadida. Le ganamos 3-2 en casa, pero fue un partido difícil. Espero que vayan a animarnos muchos hinchas al estadio, en Austria viven muchísimos serbios”.

Próximos compromisos de Serbia

  • Austria-Serbia, 6 de octubre
  • Serbia-Georgia, 9 de octubre

Dos puntos de partido para Serbia
Los dos principales perseguidores de Serbia en el Grupo D de la competición preliminar europea son Irlanda y Gales. El cuadro balcánico ha registrado dos empates ante los galeses, y también igualó en casa en Belgrado contra los irlandeses, antes de imponerse a domicilio en Dublín.

Allí tuvo que disputar la última media hora de ese encuentro en inferioridad numérica, pero logró resistir, gracias a un gol de Aleksandar Kolarov, situándose así en una posición ventajosa de cara a esta recta final.

“Fue una auténtica batalla desde el pitido inicial”, recuerda Ivanovic. “Pero sabíamos que estábamos en condiciones de controlar el partido, marcar y no recibir goles. Todos nuestros jugadores se entregaron al máximo, no veo ningún motivo por el que ahora no vaya a ser también así en Austria”.

Utilizando una expresión tenística, a Serbia le quedan dos puntos de partido. En caso de que no certifique la clasificación en Viena, dispondrá de una segunda oportunidad en casa, ante Georgia.

Si los hombres de Slavoljub Muslin sellan su pasaporte para Rusia, Ivanovic actuará en su segundo Mundial, después de competir en Sudáfrica 2010. Y esta vez el torneo se celebra en un país en el que puede contar con el apoyo de los aficionados locales también para su selección.

“¡Espero que sea así!”, dice sonriendo el defensor. “Para mí, es el sitio ideal en el que celebrar un Mundial. Sería complicado que lo organizase Serbia, claro, pero Rusia es mi segunda patria, y estoy motivadísimo. Insisto: todavía no se ha conseguido nada, pero queremos hacer feliz a nuestro país y llegar a Rusia 2018”.

“Serbia es un país pequeño. No sería realista insinuar que vamos a ganar el Mundial, aunque no vamos a rendirnos nunca: esa es nuestra mentalidad. Intentaremos aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten, sin duda no lo lograremos siempre, pero tenemos que apuntar a eso. ¡Vamos a pelear hasta el final!”.

Números que hablan
96Es la cantidad de internacionalidades que suma Ivanovic con la selección, a 7 del record de 103 de Dejan Stankovic. “Cuando empecé, soñaba con jugar al menos vez con mi país. Dejan es una leyenda, y ha pasado a la historia. Él no se marcó el objetivo de jugar el mayor número posible de partidos. Si quisiera, habría podido llegar a los 150. Pero no miremos a tan largo plazo. ¡Ya tengo 33 años! Tengo que mantenerme en unas condiciones perfectas y evitar las lesiones. Si bato el récord, fantástico, pero tampoco mantengo ninguna competición con Dejan”.

Su domingo del ruso
Ivanovic pasó nueve años en Inglaterra, pero nunca olvidó el idioma ruso, y sigue hablándolo con fluidez. “En Londres tenía amigos rusos, y podía practicar. Pasé mucho tiempo con Yuri Zhirkov en el Chelsea. Cuando estaba instalándome en Londres, Andriy Shevchenko me ayudó muchísimo, y también hablábamos en ruso, nunca me distancié de él. A veces me resulta más fácil explicar cosas en ruso que en inglés”.

Hito en un estadio mundialista
Ivanovic ha grabado su nombre para siempre en los libros de historia del Estadio de San Petersburgo, que ya ha sido escenario de partidos de la Copa Confederaciones y se prepara ahora para el Mundial de este verano. El zaguero serbio fue el autor del primer gol anotado en el recinto, en un partido de liga del Zenit contra el FK Ural, el 22 de abril de 2017.

“Yo prefiero mirar hacia el futuro, pero es agradable saber que tuve la suerte de marcar el primer gol en este estadio, sobre todo porque pienso que es uno de los más lindos del mundo”.