El guión parecía escrito. Brasil iba a albergar la cuarta Copa Mundial de la FIFA™. Brasil iba a ganar la cuarta Copa Mundial. Los brasileños habían marcado la friolera de 5,75 goles por partido de camino a la conquista de la Copa América el año anterior. Poseían una línea de ataque a alucinante con Zizinho en el centro. Incluso llevaban semanas ensayando cánticos de victoria. Obdulio Varela y compañía decidieron saltarse el guión. Esta es la historia estadística del triunfo de Uruguay en 1950.

173.850 espectadores asistieron al encuentro entre Uruguay y Brasil y establecieron así el récord de asistencia para un partido de la Copa Mundial. Aunque esta es la cifra oficial, se cree que hubo más de 200.000 personas en el interior del Maracaná aquel día, exactamente un mes después de la inauguración del estadio.

65 años exactos después que su gol otorgó a Uruguay el triunfo en el Mundial, el 16 de julio de 2015, Alcides Ghiggia falleció a los 88 años de edad. El exjugador de Peñarol y de la Roma ha sido el único miembro de la selección de Uruguay de 1950 que ha vivido para ver un segundo Mundial celebrado en Brasil, aunque tuvo que superar fatalidades por el camino. En 2012, un camión chocó con el Renault Clio de Ghiggia, quien salió disparado por el parabrisas y estuvo ingresado en la UVI durante 37 días en los que se temió por su vida. Ghiggia no fue el único jugador del combinado de Juan López que alcanzó una edad muy avanzada. Aníbal Paz falleció en 2013, dos meses antes de cumplir 96 años.

53 años y 236 días tenía George Reader en el momento de arbitrar el Uruguay-Brasil, cuando se convirtió en el árbitro de más edad que ha pitado jamás un partido del Mundial. Increíblemente, este inglés, profesor de escuela de profesión, nació nueve años antes que Ivan Eklind, el árbitro de la final de 1934.

22 días antes del comienzo de Brasil 1950, Uruguay ni siquiera tenía seleccionador. Óscar Marcenaro y Romeo Vásquez habían dirigido al equipo con algunos resultados para el olvido. Peñarol se negó a liberar a sus jugadores si se nombraba para el cargo a Héctor Castro, a Enrique Fernández o a José Nasazzi, todos ellos afiliados a Nacional. El Bolso respondió con el veto del entrenador de Peñarol, el húngaro Imre Hirschl. La historia terminó por fin cuando la Federación Uruguaya de Fútbol volvió a entregar las riendas a López, cuya única experiencia en el fútbol de clubes era como ayudante médico en el Central Español.

20 ejemplares del periódico O Mundo, blasonado en portada con el titular Aquí están los campeones del mundo sobre una foto del equipo brasileño, desparramó Obdulio Varela por el suelo de los aseos del Hotel Paysandu el día del partido decisivo. El capitán de Uruguay escribió con tiza en los espejos “Pisen y orinen en estos periódicos”, regresó al restaurante del hotel y ordenó a sus compañeros que visitaran los lavabos y siguieran sus instrucciones.

17 partidos habían pasado desde la última vez que Uruguay había mantenido su puerta imbatida hasta que Roque Maspoli consiguió la gesta en la goleada impresionante por 8-0 que los suyos endosaron a Bolivia en Belo Horizonte. La Verde había derrotado por 3-2 a la Celeste, con Paz en la meta, en la Copa América 1949 en Río de Janeiro.

10 era la inmensa diferencia de goles con la que Brasil aventajaba a Uruguay (+11 a +1) en la última ronda de camino al encuentro decisivo. La Seleção había derrotado a Suecia por 7-1 y a España por 6-1, mientras que la Celeste había empatado a 2-2 con España y se había impuesto a Suecia por 3-2. Además, la ventaja por diferencia de goles sobre Uruguay que Brasil había registrado en la Copa América de 1949 fue la cifra astronómica de 45 (+39 a -6).

8 goles sin réplica metió Uruguay a Bolivia para auparse al cuarto puesto (compartido) de la lista de victorias más abultadas de la historia de la Copa Mundial. Solo superan esta goleada el Hungría 10-1 El Salvador de 1982, el Hungría 9-0 República de Corea de 1954, y el Yugoslavia 9-0 Zaire de 1974.

8 años tardó Juan Alberto Schiaffino en marcar un gol internacional fuera de Brasil. Tras haber debutado con Uruguay en enero de 1946, el atacante vio puerta en un encuentro de la Copa Río Branco con Brasil en Sao Paulo y tres veces en el Mundial de 1950. Sin embargo, fue incapaz de marcar un gol fuera del mayor país de Sudamérica (ni siquiera en su Uruguay natal) hasta que puso fin a la sequía con cuatro tantos en cinco partidos de Suiza 1954.

7 de sus últimos nueve partidos perdió Uruguay de camino al Mundial de 1950, seguramente la peor racha de un equipo triunfador rumbo a la fase final. Entre las derrotas de los Charrúas se incluían las sufridas contra los entonces modestos Chile, Paraguay y Perú.

7 hombres superaban a Schiaffino en la publicación que hizo France Football en 1994 sobre los 100 mejores jugadores de la historia del Mundial: (por orden) Pelé, Diego Maradona, Franz Beckenbauer, Just Fontaine, Gerd Muller, Garrincha y Bobby Moore. Schiaffino ocupó el octavo puesto en la clasificación que publicó la revista italiana Guerin Sportivo con los 50 mejores jugadores del siglo XX, por delante de futbolistas como Michel Platini, Franz Beckenbauer y Eusebio.

3 grupos de familiares han ganado el Mundial. José Andrade fue una de las estrellas de la edición de 1930, mientras que su sobrino Víctor Rodríguez (también mediocampista de contención) jugó en todos los partidos que disputó Uruguay en 1950. Los otros grupos de familiares estuvieron formados por hermanos: Fritz y Ottmar Walter con la República Federal de Alemania en 1954, y Jack y Bobby Charlton con Inglaterra en 1966. Uli Hoeness jugó en la victoria de la República Federal de Alemania contra los Países Bajos en la final de 1974, pero su hermano Dieter formaba parte del equipo derrotado en el partido decisivo de 1986.

2 jugadores únicamente han visto puerta en cada partido de una campaña triunfal de un equipo ganador del Mundial, y ambos curiosamente no eran delanteros, sino extremos derechos. Alcides Ghiggia marcó un gol en cada uno de los cuatro encuentros de Uruguay en Brasil 1950, aunque sorprendentemente no marcó ningún gol con la Celeste fuera de dicha competición. Jairzinho vio puerta en los seis encuentros de Brasil en México 1970.

1 única participación en el Mundial protagonizó Rubén Morán en toda su carrera, y con ella contribuyó a que Uruguay se proclamara campeón. Cuando Ernesto Vidal sufrió una lesión de camino al choque contra Brasil, López otorgó la titularidad al tímido jugador de 19 años. Morán, Pelé y Giuseppe Bergomi son los únicos adolescentes que han jugado en un partido decisivo del Mundial, y los tres se proclamaron campeones.