• Vencer a los surcoreanos es lo único que les brinda chance de Copa Mundial
  • Los Guerreros de Taegeuk son la bestia negra histórica de los Lobos Blancos
  • Odil Ahmedov, capitán: "Si no ganamos podemos olvidarnos del fútbol"

“Esta es nuestra última oportunidad. Si no le ganamos a Corea del Sur, más nos vale ir pensando en olvidarnos del fútbol en nuestro país”. Así de dramático se puso el capitán de la selección uzbeka, Odil Ahmedov, en sus declaraciones posteriores al partido que los centroasiáticos perdieron por 1-0 ante la RP China el pasado jueves 31 de agosto.

Es evidente que el centrocampista del Shanghái SIPG exagera un poco: el próximo compromiso de los Lobos Blancos, ante la República de Corea, pondrá fin a su trayectoria en el Grupo A de la competición preliminar de la zona asiática, pero no representa su última oportunidad de alcanzar la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, ni mucho menos. Matemáticamente, incluso un empate mantendría vivas sus opciones, aunque para ello tendrían que superar entonces las eliminatorias de repesca. Pese a todo, Ahmedov se niega en redondo a contemplar siquiera ese escenario.

“Ya vivimos esa situación hace cuatro años”, afirma el mediocentro, de 29 años, en declaraciones a FIFA.com, recordando la campaña en la que Uzbekistán se llevó la tremenda desilusión de quedarse a las puertas de Brasil 2014. “Sumamos los mismos puntos que los coreanos, pero terminamos terceros por diferencia de goles, y luego perdimos contra Jordania en la repesca. Esta vez queremos evitarlo consiguiendo la clasificación directa para el Mundial”.

Los clasificatorios de 2014 no fueron la única vez en la que los Guerreros de Taegeuk se interpusieron en el camino del combinado uzbeko hacia una fase final mundialista. Durante la fase previa de Alemania 2006, la República de Corea ya se había impuesto en la pelea por el segundo puesto a Uzbekistán, que posteriormente sucumbiría ante Bahréin en la repesca. 

¡Las mejores jugadas del triunfo de China por 1-0 sobre Uzbekistán!

A todas luces, los Guerreros de Taegeuk son la bestia negra de la antigua república soviética, ya que los uzbekos han tropezado ante ellos no solo en la competición preliminar mundialista, sino también en la Copa Asiática. En 2011, la República de Corea se colgó el bronce en la prueba continental tras vencer 3-2 en el partido por el tercer puesto, y cuatro años más tarde eliminó a ese mismo adversario endosándole un 2-0 tras la prórroga. De 14 enfrentamientos oficiales, la República de Corea ha ganado diez, y la única victoria de Uzbekistán, un 1-0, se remonta a 1994: son unas estadísticas contundentes, que no invitan precisamente al optimismo.

“Es indudable, ellos son nuestra bestia negra”, admite Ahmedov. “Pero vamos a jugar en casa, y estamos obligados a cumplir ante nuestro público. Se lo debemos a los aficionados, no hay más remedio que reaccionar. En mi opinión, el partido que perdimos ante China servirá para espolearnos. Somos una selección potente y no debemos volver a rendir nunca a un nivel tan bajo”.

El revés sufrido a manos de la RP China supuso la cuarta derrota consecutiva a domicilio de Uzbekistán en la actual campaña clasificatoria.

“Resulta difícil ganar cuando se desperdician oportunidades tan claras. ¿Cuántas ocasiones buenísimas tuvimos contra China? No podemos enfocar así los partidos. Creo que en Tashkent desplegaremos un fútbol mucho mejor. No nos vale nada que no sea ganar en casa”, advierte.

Partidos del Grupo A (martes, 5 de septiembre)
Uzbekistán-República de Corea (Tashkent)
Irán-Siria (Teherán)
Qatar-RP China (Doha)