Brasil había sufrido la peor campaña clasificatoria de su historia. Luiz Felipe Scolari había ignorado un clamor enorme que le pedía volver a convocar a Romario. En cambio, confió en un delantero que apenas había tocado un balón en dos años y medio, Ronaldo Nazário de Lima.

Pocos creían que la Canarinha podría obtener su quinta estrella en esa 17ª Copa Mundial de la FIFA™, pero eso es lo que ocurrió de forma antológica en el País del Sol NacienteFIFA.com recuerda estadísticamente su campaña en Corea/Japón 2002. 

19.000 kilómetros lejos de Ulsan estaba Ricardinho cuando recibió la llamada telefónica más importante de su vida… y ni siquiera estaba allí para responderla. Un día antes de que Brasil iniciase su andadura, el capitán Emerson se puso de portero en un partidillo y, al detener un disparo de Rivaldo, se dislocó el hombro. Ricardinho, de vacaciones en Curitiba, oyó que había una posibilidad de que mandasen a casa al capitán brasileño; pero como a él nunca le había convocado Scolari, se imaginó que tenía "cero posibilidades" de ser citado, así que apagó su teléfono y se fue a misa. Afortunadamente, su esposa Juliana sí había "creído en el milagro", por lo que volvió a encender el móvil, contestó a la llamada y le dijo al directivo de la CBF Américo Faria que su marido tomaría el primer vuelo cuando volviese de la iglesia. Tras pasar por São Paulo, Estados Unidos y el consulado brasileño en Japón (¡allí le concedieron un permiso especial para renovar su pasaporte caducado!), Ricardinho llegó por fin a la República de Corea.

170 partidos disputados en los Mundiales sumaban entre Brasil y Alemania al encarar la final de 2002. Curiosamente, nunca se habían enfrentado entre sí.

118/1 Así estaban las apuestas por la posibilidad conjunta de que Brasil levantase el Trofeo (6/1) y Ronaldo se adjudicase la Bota de Oro adidas (16/1) cuando arrancó Corea/Japón 2002. Brasil era la cuarta favorita por detrás de Argentina, Francia e Italia, mientras que Ronaldo era el sexto favorito por detrás de David Trezeguet, Christian Vieri, Thierry Henry, Michael Owen y Raúl.

89 fue el porcentaje de goles de Brasil marcados jugadores cuyo nombre en las camisetas empezaba por R (el mayor porcentaje que ha tenido una selección campeona mundial con una misma letra). Rivaldo, Roberto Carlos, Ronaldinho y Ronaldo firmaron 16 de los 18 tantos del equipo.

28 años después de que Grzegorz Lato se convirtiese en el último jugador en meter más de 6 goles en un Mundial (7 en Alemania 1974), Ronaldo emuló la hazaña firmando 8. Sólo cuatro jugadores han marcado más tantos que O Fenômeno en una fase final: Just Fontaine (13), Sandor Kocsis (11), Gerd Mueller (10) y Eusebio (9).

21 jugadores representaron a Brasil en Corea/Japón 2002, récord compartido con Italia 2006 para una selección campeona mundial. Solamente los porteros suplentes Dida y Rogerio Ceni no llegaron a jugar. Como contrapartida, únicamente 12 jugadores representaron a la Seleção  durante su campaña triunfal en Chile 1962.

18 clubes de procedencia tenían los 23 jugadores de Brasil; un récord para una selección campeona mundial. En cambio, Uruguay en 1950 y Brasil en 1962 sólo estuvieron representadas por 7 clubes cada una.

12 minutos es el intervalo de tiempo de partido en el que Ronaldinho fue gran protagonista de los cuartos de final ante Inglaterra: empezó sirviendo a Rivaldo el gol del empate tras una espléndida cabalgada de 40 metros, marcó luego uno de los golazos más extraños en la historia de los Mundiales y acabó siendo expulsado por golpear al inglés Danny Mills.

7 estadios distintos en un mismo Mundial pisó Brasil; siendo la única selección que lo ha hecho. Como contrapartida, Uruguay no jugó fuera del Estadio Centenario en 1930.

7 victorias cosecharon los hombres de Scolari en un mismo Mundial; siendo el único equipo que lo ha logrado. Las únicas otras selecciones que concluyeron una fase final con una trayectoria inmaculada fueron Uruguay en 1930 (4 partidos), Italia en 1938 (4) y Brasil en 1970 (6).

6 encuentros perdió Brasil contra 6 países en el camino hacia Corea/Japón 2002 (claramente su peor actuación en unas eliminatorias mundialistas). Tras sus derrotas frente a Paraguay, Chile, Ecuador, Uruguay, Argentina y Bolivia, Brasil necesitaba un buen resultado en su último clasificatorio contra Venezuela. Dos goles del reconvocado Luizão encarrilaron su triunfo por 3-0.

5 días antes de que Scolari hiciese pública su convocatoria de 23 jugadores, Djalminha propinó un leve cabezazo a su entrenador en el Deportivo de La Coruña, Javier Irureta, lo que le privó de un billete seguro a Extremo Oriente. Poco antes, el seleccionador de Brasil había cenado en Barcelona con el talentoso y polémico mediapunta y le dijo: "Te necesito en el Mundial; simplemente no te metas en problemas". Finalmente, Scolari dejó fuera a Djalminha y convocó a Kaká. Esa decisión se produjo 32 años después de que el padre de Djalminha, el elegante defensa Djalma Dias, que había jugado todos los clasificatorios de Brasil para México 1970, fuese descartado dolorosamente de la lista para la fase final por Mario Zagallo.

3 finales mundialistas ha disputado Cafú, siendo el único jugador que lo ha hecho. En 1994, el lateral derecho saltó al césped por un lesionado Jorginho en la primera mitad contra Italia, antes de competir contra Francia en 1998 y de capitanear a Brasil contra Alemania en 2002.

2 días después de marcharse cojeando del choque de cuartos contra Inglaterra, Ronaldo tuvo la descabellada idea de pedir a Dida que le rapase la cabeza (exceptuando un semicírculo en la frente). "Todo el mundo seguía insistiendo con la lesión, con que había estado varios años de baja, cuestionando si jugaría en la semifinal", explicaba Ronaldo. "En cuanto hice eso, de lo único que hablaban era de mi corte de pelo. Fue divertido; pude relajarme".

1 gol marcaron tanto Júnior como Edmilson en toda su carrera con Brasil y, curiosamente, ambos lo hicieron en el mismo partido, contra Costa Rica en Suwon (separados por media hora escasa).