Emblema oficial
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Desde que comienza hasta los apasionantes momentos finales, cada Copa Mundial de la FIFA tiene su propia identidad específica, una imagen única que se proyecta al mundo entero.

Un componente esencial de dicha imagen es el emblema oficial, que forma la piedra angular de la identidad del certamen. Para todas las personas implicadas con la competición en los años previos a su inuaguración, también es un punto de referencia de gran importancia. Desde los aficionados hasta los afiliados comerciales y los productos relacionados con el certamen, este emblema simboliza la asociación con la Copa Mundial y perdura mucho después de que termine la fase final, imborrable en los recuerdos de todos, especialmente en el país ganador.

La función del emblema oficial es proporcionar una impactante representación visual tanto del campeonato como del país anfitrión, así que diseñarlo plantea una serie de desafíos. En el caso concreto de la Copa Mundial de la FIFA 2014, la FIFA y el Comité Organizador Local (COL) de Brasil tuvieron que plantearse cómo representar un país tan vital como Brasil que, además de tener una rica tradición cultural, está revelándose como una de las economías más modernas e influyentes del mundo.

Para plasmar estas dimensiones gemelas (la modernidad y la diversidad de Brasil), la FIFA y el COL invitaron a 25 agencias brasileñas a que enviaran diseños para el emblema oficial de la edición de 2014. Finalizado el plazo del concurso se habían recibido más de 125 diseños, que la FIFA y el COL revisaron hasta quedarse con una preselección.

La tarea de seleccionar el diseño ganador recayó en un jurado de siete miembros prominentes en distintos ámbitos, la mayoría de ellos del país anfitrión. Componían el jurado el arquitecto Oscar Niemeyer, el diseñador Hans Donner, la supermodelo Gisele Bundchen, el escritor Paulo Coelho, y la actriz y cantante Ivete Sangalo, así como dos importantes figuras del fútbol mundial: Ricardo Teixeira (Presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol y Presidente del Comité Organizador Local) y Jérôme Valcke (Secretario General de la FIFA).

Los miembros del jurado evaluaron varios aspectos de los diseños. Además de la impresión general y su mérito artístico y creativo, tuvieron que decidir si transmitían el espíritu de Brasil y la conexión del país con la Copa Mundial de la FIFA.

Al finalizar el proceso, se sumaron todas las puntuaciones y el diseño ganador, creado por la agencia brasileña África, fue revelado.

El diseño se basa en una fotografía de tres manos que alzan el trofeo más conocido del mundo. Además de plasmar la noción humanitaria de manos entrelazadas, las manos en verde y amarillo también simbolizan una calurosa bienvenida de Brasil al resto del mundo.

Las manos expresan con fuerza la victoria y la unidad como elementos emotivos clave. Además del claro vínculo con los colores de la bandera nacional de Brasil, el verde y el amarillo también aluden a dos de los aspectos más característicos del país: el amarillo representa las playas de arena dorada y el sol, y el verde representa el famoso interior tropical brasileño. La combinación de una imagen fuerte, una tipografía contemporánea y unos colores llamativos plasma de manera excelente la esencia de un país moderno y diverso.

La vívida representación del trofeo en el emblema es también muy adecuada, dada la condición de pentacampeona de que disfruta Brasil, la nación que más veces ha conquistado la Copa Mundial de la FIFA.

El mensaje que transmite claramente este emblema es el estrecho vínculo entre la FIFA, la Copa Mundial de la FIFA y Brasil, el país organizador de la Copa Mundial de la FIFA 2014.