Valcke: "Avances a pleno ritmo"
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Prezados amigos do futebol,

Mañana 30 de junio, dentro de un año exactamente, estaremos asistiendo en el emblemático Maracaná de Río de Janeiro a la final de la Copa FIFA Confederaciones, que pondrá el colofón a un hito importantísimo para todos nosotros (Brasil y la FIFA) de camino a la Copa Mundial de la FIFA 2014™. En mi recién concluida visita de tres días a Brasil, fue estupendo comprobar que los preparativos para el “festival de campeones” del año que viene, y para la Copa Mundial de la FIFA de 12 meses después, marchan a pleno ritmo; y que los estadios van tomando forma. ¡Y de qué forma!

El Estadio Nacional Mané Garrincha de Brasilia, en particular, va a ser una auténtica joya; es algo que ya se puede ver y presentir. En verdad, se trata de un estadio digno de representar a la capital de Brasil. Además, será un modelo de construcción sostenible a imitar no sólo en Brasil, sino en todo el mundo. En cualquier caso, los estadios de Recife y Natal también serán maravillas arquitectónicas de pleno derecho. 

Acompañado por mis amigos Ronaldo y Bebeto, miembros del Consejo de Administración del COL, y por Romero Britto, nuestro embajador para la Copa Mundial de la FIFA, pude sentir a cada minuto el increíble entusiasmo y la pasión de los brasileños (en particular, de los miles de trabajadores de la construcción) durante nuestro viaje por Recife, Natal y Brasilia. Precisamente por ese motivo, premiaremos con entradas a los trabajadores que están participando en las obras de los 12 estadios de la Copa Mundial de la FIFA. Todos ellos están poniendo su granito de arena para garantizar que los estadios estén terminados a tiempo, y su aportación es de capital importancia para que la Copa Mundial de la FIFA regrese a su país 64 años después. 

No cabe la menor duda de que organizar la Copa Mundial de la FIFA, el mayor acontecimiento deportivo del mundo dedicado a un solo deporte, entraña una enorme responsabilidad. Se trata de un acontecimiento que exige un montón de energía, entusiasmo, dedicación, muchas horas y una planificación meticulosa. Esta semana, hemos sido testigos del duro trabajo y los intensos esfuerzos que se están derrochando en el país anfitrión. Desde luego, todavía nos queda mucho trabajo por delante, y no tenemos ni un minuto que perder. Pero con todas las promesas y las garantías que nos han dado las autoridades políticas, estoy convencido de que, todos juntos, haremos que la Copa Mundial de la FIFA sea un gran éxito. Asimismo, fue magnífico experimentar en esta visita –por primera vez– que la Copa Mundial de la FIFA se percibe como un impulsor de cambios positivos en las ciudades sede y en los estados. 

Ahora, todos nosotros (y, con ello, me refiero a la FIFA, el COL, el Gobierno brasileño, las ciudades sede y los estados) debemos seguir con el ritmo que hemos adquirido en las últimas semanas para garantizar que ofreceremos las mejores condiciones posibles no sólo a las selecciones y a los oficiales, sino especialmente a los aficionados; ellos son, junto con los jugadores, el alma del campeonato. En los grupos de trabajo ya formados para los aeropuertos, el alojamiento y los transportes, se están empleando a fondo, ciudad por ciudad, en simulacros de posibles escenarios para el día del partido y las fechas previas, con el fin de hallar las mejores soluciones. Una labor que, sin duda, supone todo un reto, dado el gran tamaño del país y el ambicioso calendario de partidos. 

La Copa FIFA Confederaciones será el aperitivo del gran espectáculo que viviremos en junio y julio de 2014, y exhibirá la belleza, la vitalidad, la cultura y el carácter de la gente de Brasil. Estoy deseando realizar mi próximo viaje a finales de agosto para descubrir más cosas de las sedes del campeonato. 

Até logo 

Jérôme Valcke