
A partir de este martes, escasos días después de cumplirse dos años de la histórica clasificación de Nueva Zelanda para la Copa Mundial de la FIFA 2010™, comienza el largo camino hacia la gran cita mundialista para los representantes de Oceanía. Samoa Estadounidense, Islas Cook, Tonga y el país anfitrión, Samoa, integran el cuarteto de contendientes de la primera ronda. De todos ellos, solamente el primer clasificado mantendrá vivas sus esperanzas de acceder a Brasil 2014.
Con tres partidos en cinco días, las selecciones presentes en la capital de Samoa, Apia, no tienen apenas margen de error. El vencedor pasará a la segunda ronda, donde quedará encuadrado en el mismo grupo que Vanuatu, Nueva Caledonia y Tahití. El otro grupo lo componen Fiyi, Nueva Zelanda, Islas Salomón y Papúa Nueva Guinea.
Esa misma liguilla, que se celebrará el próximo junio en Fiyi, hará las veces de primera fase de la Copa de Naciones de la OFC 2012, cuyo campeón, a la postre, se clasificará para la Copa FIFA Confederaciones 2013. Por otro lado, los dos primeros de cada grupo pasarán a la tercera y última ronda de la fase de clasificación oceánica para la Copa Mundial de la FIFA 2014, que se disputará más adelante.
Pero de momento, la atención se centra durante esta semana en cuatro modestas naciones polinesias, con el aterrizaje de la máxima competición mundialista en ese remoto rincón del planeta.
Preparaciones dispares
Dos de las selecciones en liza, Samoa Estadounidense e Islas Cook, han seguido un patrón similar en su preparación, ya que ambas recurrieron a un seleccionador de cierto prestigio, y ambas participaron el pasado septiembre en los Juegos del Pacífico, celebrados en Nueva Caledonia. Así, Thomas Rongen, ex seleccionador sub-20 de Estados Unidos y con experiencia en varios equipos de la MLS, guiará los destinos de Samoa Estadounidense, mientras que el ex centrocampista internacional neozelandés Shane Rufer, hermano mayor de Wynton (elegido mejor jugador de Oceanía del siglo XX), dirigirá a Islas Cook.
Tonga, a diferencia de su primer rival, Samoa Estadounidense, no compitió en Nueva Caledonia, y únicamente ha jugado dos partidos desde que, en septiembre de 2007, concluyó su campaña clasificatoria para Sudáfrica 2010. Pero a pesar de ese aparente periodo de inactividad, el combinado tongano ha estado trabajando a fondo para mejorar por su cuenta, entrenándose casi a diario durante la mayor parte de este año.
Con todo, dado que ninguna de las cuatro aspirantes anda sobrada de experiencia en partidos internacionales, el entrenador australiano de Tonga, Chris Williams, cree que el equipo vencedor podría sorprender a más de uno. “En mi opinión, nadie sabe a ciencia cierta qué puede esperar de nosotros y, en cierto modo, tampoco nosotros sabemos cuáles deberían ser nuestras expectativas reales”, señaló.
Aunque, a priori, las condiciones de humedad podrían favorecer a Samoa Estadounidense en su corto desplazamiento hasta su país vecino, la historia está muy en su contra. No en vano, en sus tres anteriores campañas mundialistas, el equipo no sumó ni un solo punto, y se trata del único país del continente que todavía no ha registrado ninguna victoria en una fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA.
Un primer choque crucial
El segundo partido de esta ronda inicial podría resultar decisivo a la postre, con el enfrentamiento entre Islas Cook, la mejor situada de las cuatro en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, y Samoa. Los locales gozan del mejor historial previo, al haber derrotado a sus tres oponentes desde que, en 1996, debutaron en una fase de clasificación mundialista. El seleccionador del país anfitrión, Tunoa Lui, considera que un triunfo en el primer encuentro será fundamental: “Creo que va a ser el partido más complicado”, resaltó.
Samoa encarará ese primer compromiso espoleada por su triunfo del sábado en su último encuentro preparatorio, contra el Suva fiyiano (1-0). Un jugador clave en el esquema de Tunoa Lui es el veloz delantero Desmond Fa’aiuaso, quien, a sus 27 años, ya lleva casi 12 vistiendo la camiseta de su selección, además de tener experiencia en el fútbol neozelandés.
Dar el do de pecho desde el principio es uno de los principales retos que se plantean y, en ese sentido, Islas Cook podría afrontar un obstáculo añadido. No en vano, esta nación de menos de 30.000 habitantes ha convocado a varios jugadores afincados en el extranjero; una circunstancia que Rufer tiene muy presente. “Para nosotros, la clave estará en conseguir que los nuevos jugadores procedentes de Australia y Nueva Zelanda se integren en poco tiempo, pero afrontamos nuestro primer encuentro con confianza”, aseguró.