
El pase de los Nashama a la última ronda de la fase de clasificación asiática para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ ha permitido cumplir su sueño a un país entero. Los jordanos conjuraron por fin la maldición que les perseguía desde su estreno en la competición preliminar de México 1986, y que les impedía franquear las puertas de la cuarta ronda. Ahora, Jordania podrá codearse con la élite continental en la corte de los grandes.
La selección jordana, que encadenó un pleno de victorias en las cuatro primeras jornadas, se lució logrando dos cómodas victorias sobre Singapur para sellar matemáticamente su pase a la siguiente ronda. Sus aficionados celebraron el histórico acontecimiento por todo el país. Ni siquiera la derrota ante Irak en la 5ª jornada consiguió moderar su entusiasmo, aunque a más de uno le habría gustado que su selección se mantuviese invicta hasta el final. La gesta de Jordania, de hecho, ha suscitado unas ambiciones enormes y, a partir de ahora, algunos seguidores ya se ven en el país de la samba.
Un sueño al fin cumplido
Aquel mítico 11 de noviembre de 2011, tras la obtención del ansiado pasaporte, los hinchas jordanos dieron rienda suelta a su alegría a la salida del estadio internacional de Ammán, al igual que en las calles de la capital y de las demás ciudades del país. En los últimos años, sus esperanzas se habían visto a menudo defraudadas, básicamente por culpa de la irregularidad de un equipo incapaz de encadenar los buenos resultados. Hoy, las cosas han cambiado, y los Nashama (“valientes”) lo han aprovechado para acceder a la cuarta ronda. Ahora, un país entero aguarda con impaciencia el arranque de la liguilla final.
Una trayectoria admirable
La trayectoria de Jordania en esta competición preliminar está siendo, sin lugar a dudas, la más convincente desde 1986. Los Nashama enlazaron cuatro victorias seguidas que les valieron la admiración de toda Asia, y les permitieron encabezar el pelotón de clasificados para la siguiente ronda. Sobre todo, demostraron de lo que eran capaces imponiéndose de entrada a dos ex mundialistas como Irak y China, con lo que ya tenían recorrida una buena parte del camino.
En su debut, Jordania doblegaba a domicilio a los iraquíes con un valiosísimo 0-2, antes de vencer a China por la mínima. Así, en esos momentos les bastaba con lograr otro pleno de puntos en el doble enfrentamiento contra Singapur para asegurarse la continuación de su aventura. Y los jordanos solventaron la papeleta con brillantez, rubricando dos victorias claras y merecidas (0-3 y 2-0). En cuanto se confirmó la clasificación, los jugadores, locos de alegría, llevaron a hombros a su seleccionador, Adnan Hamad, quien abandonó por un rato su circunspección habitual para celebrar el acontecimiento como era debido.
El técnico iraquí de Jordania habló para FIFA.com a la conclusión de ese encuentro inolvidable: “Hemos cumplido nuestro objetivo, y hemos trabajado duro para ello. Éramos conscientes de la dificultad de la tarea que debíamos llevar a cabo. A pesar de lo cargado del calendario, entre los partidos de clasificación y las diferentes ligas asiáticas en las que militan mis jugadores, todo ha transcurrido según lo previsto. Todos nuestros internacionales se han lucido en los entrenamientos. Ante todo, si hemos logrado asegurarnos anticipadamente la clasificación, es porque todos se han tomado muy en serio cada compromiso. Quiero dar las gracias de todo corazón a mis jugadores, así como a la Asociación Jordana de Fútbol y a su presidente, el Príncipe Ali Bin Al Hussein, sin olvidar a toda la gente que nos ha apoyado. Puedo garantizar que seremos mejor equipo todavía en las siguientes rondas de la competición”.
Los Nashama, en la gloria
Al darse el pitido final del cuarto partido, los jugadores sabían que acababan de cumplir su primer objetivo. Sobre el césped, en los vestuarios y en el autobús que los transportó hasta el hotel, las escenas de júbilo se sucedieron una tras otra. En medio de un ambiente festivo, los héroes de la noche se pusieron a bailar al ritmo de los cánticos de sus seguidores.
Las estrellas del equipo analizaron esos instantes inolvidables. Así, el capitán Bashar Bani Yaseen no trataba de disimular su alegría: “Es fantástico. Acabamos de demostrar que merecemos tener un sitio entre los grandes. Ahora, toda Asia sabe que nuestra buena actuación en la pasada Copa Asiática de Qatar no fue ningún golpe de suerte. Doy las gracias a Alá por la clasificación, así como a todos mis compañeros, que lo han dado todo”.
El infranqueable portero Amer Sabbah tampoco se mordió la lengua: “Nos fijamos como principal objetivo acceder a la última ronda, para poder luchar por uno de los billetes a Brasil. Y ahora, ¡ya estamos ahí! Nuestros esfuerzos se han visto recompensados con cuatro victorias consecutivas. Personalmente, estoy listo para enfrentarme a cualquier delantero. Me encantan los retos, y confío en estar a la altura”.
Al ataque jordano no le está faltando puntería en esta fase de clasificación, pero muchos ven en el centrocampista Amer Deeb al principal artífice de este éxito. “Ante todo, damos las gracias a Alá”, declaró con sobriedad el interior derecho jordano. “No hemos perdido la concentración, y hemos jugado inteligentemente en ataque. Teníamos un planteamiento muy definido, lo que nos ha permitido meter muchos goles. Todavía debemos mejorar un puntito en la última ronda si queremos clasificarnos para la gran cita mundialista”.
Una lección útil
Pese a tener ya la clasificación en el bolsillo, el equipo no debía relajarse para recibir a Irak tres días más tarde. De hecho, el partido empezó bien para los jordanos, que abrieron el marcador y además dispararon al larguero. Sin embargo, tras los apuros pasados en el primer periodo, los visitantes le dieron la vuelta a la tortilla tras el descanso y, después de aprovechar varios errores defensivos, Irak acabó imponiéndose por 1-3.
Esa derrota aguó un poco la fiesta jordana, pero al mismo tiempo, sirvió para que el equipo volviese a poner los pies en el suelo. El cuerpo técnico deberá subsanar algunas lagunas antes del comienzo de la cuarta ronda, como confirmó Hamad: “Nunca es agradable perder. Hemos asumido riesgos, y habíamos hecho la mitad del trabajo en el primer tiempo. Pero en el fútbol no te regalan nada. Irak posee jugadores experimentados que nos han puesto bajo presión. Ellos han aprovechado sus ocasiones, mientras que nosotros nos hemos mostrado incapaces de sentenciar el partido, y ni siquiera hemos sabido remontar en el segundo periodo. Es una lección que llega en el momento oportuno. En cualquier caso, hay que seguir adelante. Estamos impacientes por disputar los partidos de preparación que nos aguardan antes del comienzo de la última ronda”.
Y concluyó con el siguiente mensaje: “Ya estamos en la liguilla decisiva, algo con lo que contaba desde mi nombramiento en 2009. Nos hemos clasificado con antelación, sin necesidad de esperar a la última jornada. Esta ronda agrupará en dos quintetos a las diez mejores selecciones, todas ellas de un nivel similar. La competición preliminar ha demostrado que nadie está a salvo de llevarse una sorpresa desagradable. Por más que se tenga un gran palmarés, hay que justificarlo sobre el terreno de juego. Haremos todo lo posible para clasificarnos para el Mundial; ése es nuestro próximo objetivo”.
La selección de Jordania está ofreciendo una apasionante serie de aventuras a sus 5 millones de aficionados. El año 2011 se ha cerrado con un happy end, ¡y todos están ansiosos por saber qué les tienen reservado los capítulos de la temporada 2012!











