Djeparov: "Podemos llegar a Brasil 2014"
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Cuando en 2008 se impuso a jugadores como Ismael Matar o Sebastián Soria para conquistar el título de Jugador Asiático de la AFC de aquel año, al mundo le pareció que Server Djeparov había surgido de la nada. Tres años después, sin embargo, el emblemático integrante de la selección de Uzbekistán se ha hecho merecedor en Kuala Lumpur de su segundo premio individual, que lo proclama de nuevo mejor futbolista de Asia.

Se trata del colofón idóneo para un año en el que Djeparov ha abierto nuevos caminos con su selección nacional. Rayó muy alto en las labores de capitán y creador, mientras los suyos llegaban pisando fuerte hasta cuartos de final de la Copa Asiática de la AFC, celebrada en enero, por primera vez en su historia. A continuación contribuyó a que su equipo se hiciera anticipadamente con el pase a la última ronda de clasificación asiática para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. Djeparov se ha convertido ya en el primer jugador de Asia que se proclama mejor futbolista del continente en dos ocasiones desde los triunfos consecutivos del japonés Hidetoshi Nakata en 1996 y 1997.

"Estoy muy contento de haber ganado el título por segunda vez", declaró el mediocampista de 29 años de edad a FIFA.com tras la ceremonia del miércoles. "Todos los futbolistas asiáticos sueñan con ganar el máximo título individual del continente; de manera que lo considero un premio muy importante. Cuando me proclamaron Jugador Asiático de la AFC hace tres años, quedó demostrado que había alcanzado un nivel que me faculta para competir contra los mejores de Asia. El hecho de que lo haya conseguido una vez más demuestra que mi nivel no ha decaído en estos años".

Momentos memorables
En los últimos años, desde su condición de joven promesa, Djeparov ha evolucionado hasta convertirse en un puntal de la selección de Uzbekistán, un privilegio que se vio reforzado cuando heredó el brazalete de capitán que perteneció a Maksim Shatskikh, el magistral jugador de los Lobos Blancos. El mediocampista ha cumplido con tanta perfección su nueva responsabilidad que el seleccionador de Uzbekistán, Vadim Abramov, se ha deshecho en elogios sobre sus progresos.

"Djeparov ha crecido hasta convertirse en un jugador fundamental para la selección", explicaba este técnico de 58 años a FIFA.com en una entrevista reciente. "Es el creador del juego del equipo y, con la experiencia que ha cosechado en los últimos años, está más que capacitado para asumir las funciones de capitán".

Djeparov ha capitaneado a los suyos en muchas y enconadas batallas a lo largo del año, entre las que figuran el empate a 1-1 contra Japón, campeona de Asia, donde inauguró el marcador, y las victorias consecutivas sobre la RDP de Corea, participante en Sudáfrica 2010, para las cuales su liderazgo resultó decisivo. A pesar de estas exhibiciones, Djeparov destaca la victoria por 2-1 sobre Kuwait en Qatar 2011 como su partido más memorable del año.

"Elijo este encuentro porque creo que fue un buen partido en el que marqué un gol muy bonito", puntualizó. Se trataba del segundo choque de grupos que entablaba Uzbekistán; en el primero, los uzbekos se habían impuesto a la selección anfitriona, Qatar, por 2-0, y Djeparov también había visto puerta. Shatskikh otorgó la ventaja a Uzbekistán con el remate de un lanzamiento de falta desviado y, aunque Bader Al Mutawa igualó la contienda desde el punto penal, Djeparov anotó el gol de la victoria de un cañonazo imparable.

Objetivo principal
Resulta lógico que, después de haber ganado en dos ocasiones el máximo título individual asiático, Djeparov haya fijado su punto de mira en la Copa Mundial de la FIFA. Tras las campañas fallidas de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, está convencido de que las experiencias vividas encarrilarán a su equipo por el buen camino en la próxima ronda de clasificación.

"Mi objetivo principal consiste en ayudar a mi país a conquistar la clasificación para el Mundial de Brasil 2014, que sería la primera de nuestra historia", prosiguió. "En los dos Mundiales anteriores fallamos en el último obstáculo, y no volveremos a tropezar con la misma piedra por tercera vez consecutiva. Hemos demostrado que somos capaces de conseguirlo, y debemos hacerlo realidad ya".

Esta seguridad en las capacidades de su equipo se encuentra bien fundamentada en su magnífica campaña durante la tercera fase de clasificación asiática, que llevó a los uzbekos a formar parte del primer grupo de contrincantes que reservaba el pasaje a la última ronda.

"Está claro que nos hemos convertido en un equipo altamente competitivo en Asia. Jugamos bien contra Japón y dominamos los dos encuentros contra la RDP de Corea”, añadió para finalizar. “Poseemos un equipo de gran calidad y la mejor plantilla de la historia, con la participación de muchos jugadores afincados en el extranjero y jóvenes de gran talento. En resumen, esta vez podemos cumplir con nuestra misión de llegar al Mundial".