Los capitanes sobresalen en Asia
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"Es fácil reclutar a mil soldados, lo difícil es encontrar un buen general", reza el antiguo dicho chino que pone de relieve lo importante que es contar con un buen líder. Una afirmación que puede aplicarse a varios ámbitos, entre ellos el fútbol. Y como prueba tenemos varias figuras asiáticas que han brillado con luz propia como capitanes mientras sus respectivas selecciones se aseguraban anticipadamente el pase a la siguiente fase de la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™.

Encabeza la lista Server Djeparov, cuyo excelente rendimiento con Uzbekistán a lo largo de 2011 le reportó por segunda vez el galardón al Jugador del Año de la AFC. El mediocampista del Al Shabab fue el motor de su combinado nacional en la Copa Asiática de la AFC, en la que los Lobos Blancos alcanzaron las semifinales por primera vez en su historia. Y más recientemente, ha propiciado que, a falta de dos partidos, los suyos ya tengan asegurada una plaza entre los diez mejores del continente en los clasificatorios para la Copa Mundial de la FIFA.

Djeparov, de 29 años de edad, ha estado sobresaliente desde que heredó el brazalete de manos del veterano delantero Maksim Shatskikh, y en una reciente entrevista en exclusiva concedida a FIFA.com no ocultó sus aspiraciones. "Esta vez podemos cumplir con nuestra misión de llegar al Mundial", aseguró. "Poseemos un equipo de gran calidad y la mejor plantilla de la historia. En los dos Mundiales anteriores fallamos en el último obstáculo, y no volveremos a tropezar con la misma piedra por tercera vez consecutiva".

También ha destacado el emblemático capitán iraquí Younis Mahmoud, autor de los dos goles de la victoria contra China, uno en la ida y otro en la vuelta (0-1 y 1-0), y artífice de la clasificación de Irak para la siguiente fase, a expensas del conjunto de Extremo Oriente. El delantero, de 28 años de edad, ha mantenido un excelente nivel a lo largo de los últimos años, aunque afirma que no hay ningún secreto para convertirse en buen capitán, solamente trabajar duro tanto en los entrenamientos como en competición.

"Si quisiera llevar una vida confortable me retiraría", explicó el ariete del Al Wakrah. "Normalmente me entreno más tiempo y he trabajado mucho, por eso aún mantengo la forma y marco goles contra rivales como China".

Para Irán, el liderato es tan importante que Carlos Queiroz no sólo ha mantenido a Javad Nekounam como capitán, sino que además ha echado mano del veterano arquitecto del juego Ali Karimi para ejercer de segundo de a bordo. La inteligente decisión del portugués de poner a la dupla creativa al frente del grupo ya ha dado sus frutos: ambos se encuentran entre los jugadores más regulares del conjunto, con el primero dominando el centro del campo y el segundo causando estragos con sus desbordes.

Para Queiroz, lo que distinguió a sus dos hombres como figuras de influencia fue su experiencia y alto grado de compromiso. "Ambos jugadores poseen una valiosa experiencia internacional que están tratando de compartir con el resto del equipo", afirmó el ex entrenador del Real Madrid y de Portugal en una entrevista concedida recientemente a FIFA.com. "Han venido desempeñando una función pedagógica clave dentro de la plantilla, especialmente con los jóvenes".

Historia de dos capitanes
Park Chu-Young recibió el brazalete de la República de Corea después de que Park Ji-Sung anunciara su retirada del fútbol internacional al término de la Copa Asiática, celebrada el pasado mes de enero. Y lo cierto es que la responsabilidad le ha sentado bien, con seis dianas hasta la fecha que lo han convertido en el máximo anotador de la tercera ronda. El artillero, que en agosto cambió el Mónaco por el Arsenal, atribuye su buen momento con la selección a su trabajo diario con los Gunners.

"Entrenar con los mejores jugadores del mundo me beneficia", aseguró en el sitio Web oficial de su club. "Por eso me siento bien cuando juego en los clasificatorios. Me hizo mucha ilusión marcar en cuatro partidos consecutivos, y para el equipo es importante ganar esos encuentros".

Así, no resulta sorprendente que la República de Corea pagara cara su ausencia contra el Líbano, un choque en el que los Guerreros Taeguk cayeron por 2-1. En el otro extremo del campo, Roda Antar fue el adalid de los locales en su reñido e histórico triunfo. El capitán libanés ha sido decisivo en las cuatro últimas citas de su selección, que ya suma diez puntos y comparte la cabeza de la tabla con los surcoreanos. Un empate contra la ya eliminada Emiratos Árabes Unidos en la última jornada, que se celebrará en febrero, bastaría para dejar sentenciado el pase. El ex mediocampista del Colonia está seguro de que los suyos lo conseguirán, aunque él se perderá el choque por sanción.

"Estamos muy cerca de alcanzar la siguiente fase. Yo no tomaré parte en el último encuentro, pero estoy convencido de que mis compañeros podrán hacerlo sin mí. Espero que consigamos ese grandísimo logro y que nos clasifiquemos para la ronda final".