
Hace casi un mes, Costa Rica deleitó a sus aficionados con un notable empate 2-2 en un amistoso disputado en casa ante los campeones del mundo. Su portero, Keylor Navas, salió muy satisfecho de aquel partido, y en el viaje de regreso a su lugar de trabajo, Levante (este de España), su homólogo rival, y mejor arquero de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, Iker Casillas, le felicitó por su actuación
“Me sentí muy tranquilo durante aquel partido y muy contento por sus palabras. Que te reconozcan el trabajo que haces es un gran orgullo. Es una labor dura, que requiere mucho tiempo y esfuerzo”, dice el jugador costarricense en conversación exclusiva a FIFA.com. Su buen hacer se vio recompensado con una perfecta primera parte en la que aguantó los intentos de David Villa y compañía. En el complemento cedería dos veces. “Intentamos dar lo mejor de cada uno de nosotros pero tampoco hay que olvidar que teníamos enfrente a España, que no es cualquier rival. Ellos hicieron un buen esfuerzo para lograr remontar el resultado”, apunta.
A punto de cumplir los 25 años, Navas vive una paradoja profesional. Mientras disfruta de la titularidad en la puerta tica, tiene que conformarse con el banquillo en su club en la Liga BBVA. “Cuando llego a la concentración de la selección tengo que cambiar el chip”, dice con serenidad. “Obviamente es un rol distinto, pero busco rendir al máximo, trabajando duro, en ambas situaciones”, explica quien fuera distinguido como mejor portero de la Copa Oro 2009.
En el Levante, el uruguayo Gustavo Munúa le cierra el paso. “Es una situación complicada. Mi compañeros lo está haciendo bien y yo trato de entrenarme fuerte y estar siempre muy preparado, esperando poder responder bien cuando me llegue la oportunidad”, explica el costarricense que el año pasado destacó en la segunda división española, luego de un traspaso desde el Deportivo Saprissa.
Las palabras de su entrenador, Juan Ignacio Martínez, lo animan. “Tarde o temprano tendrá protagonismo, porque además entrena muy bien”, ha dicho el técnico. “Yo trato de demostrarle que tengo las condiciones y que estoy listo para cuando me necesite. Ahora mismo me toca esperar, pero siempre gusta ver que lo respaldan a uno. Debo tener paciencia para esperar el momento”, responde con serenidad.
Así pues, espera pero no desespera. Y mientras, disfruta del buen momento de su equipo que ocupa una inesperada cuarta posición (que daría acceso a la ronda previa de la Liga de Campeones) en la 15ª jornada. “Estamos muy contentos por lo conseguido. Ha sido difícil pero es algo que ya tenemos para poder salvar la categoría al final de temporada que es nuestro objetivo real. Los jugadores luchamos mucho y es muy gratificante verte ahí”.
Orgullo tico
En la otra cara de la moneda, en su país, Navas es un referente, pues ha logrado dar el salto a Europa. “Es una responsabilidad grande porque representas a Costa Rica y eso le puede abrir las puertas a otros jugadores compatriotas. Personalmente, también es una alegría muy grande tener esta oportunidad y ojalá la pueda aprovechar”, dice.
Con la camiseta nacional arranca una nueva aventura de la mano de su nuevo seleccionador Jorge Luis Pinto, que tomó el relevo a Ricardo La Volpe, quien apenas duró un año en el cargo. “El nuevo técnico está tratando de analizar a cada jugador para sacar el máximo provecho de sus cualidades. Es un proceso largo pero estamos creando un buen grupo”, confía el arquero que está cerca de superar las 30 internacionalidades.
Luego de superar la decepción de perderse Sudáfrica 2010 al caer en la repesca internacional ante Uruguay, la mirada ya está puesta en el próximo reto, Brasil 2014. A los ticos les toca arrancar en un grupo demandante con México, El Salvador y la sorprendente Guyana. “Todos son rivales complicados. Van a ser duelos duros, pero son retos bonitos. Creo que antes había mucha más diferencia en la zona pero ahora ya están todos los equipos muy bien preparados, y ya no se da más un nivel amateur. Ningún partido va a ser fácil y el que cometa menos errores es el que se va a llevar la recompensa”, analiza.
Y en cometer pocos errores se centra en su trabajo diario, siguiendo los consejos de su preparador en la selección, e ídolo nacional Luis Gabelo Conejo. “Tenemos confianza y una buena relación. Me ha enseñado mucho. Ha sido una persona muy importante en mi trayectoria profesional”, señala Navas. ¿Su consejo? “Tengo buenas condiciones para jugar pero debo trabajar y tirar para delante”. Una recomendación para el fútbol y para la vida.




