
Desde que Philipp Lahm abandonó el carril izquierdo de la Mannschaft para convertirse en lateral derecho, el seleccionador Joachim Loew y su cuerpo técnico han buscado con ahínco un relevo de garantías para el capitán alemán. Y uno de los jugadores que más viene actuando últimamente en esa posición es Marcel Schmelzer.
Este carrilero zurdo de 25 años, nueve veces internacional absoluto y campeón del doblete con el Borussia Dortmund la temporada pasada, es el candidato número uno a ocupar este puesto vacante en la tricampeona mundial. Schmelle, como le conocen sus compañeros de equipo y su entrenador, está convenciendo a todos tanto con los aurinegros, con quienes ha conquistado dos títulos de Bundesliga y uno de Copa alemana, como con la camiseta del águila en el pecho.
Schmelzer habló con FIFA.com sobre su equipo en las horas previas al encuentro de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA contra el Shakhtar Donetsk, así como de la presión que siente en la selección nacional y su sueño de viajar a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™.
Marcel, ya lleva casi ocho años en el Borussia Dortmund. ¿Qué significa para usted este club?
De niño ya era hincha del Borussia Dortmund, pero desde que vivo y juego aquí mi relación con el club se ha ido estrechando cada vez más. Prueba de ello es mi ampliación de contrato hasta 2017. Dortmund es mi casa.
En 2008 empezó a seguir los pasos de Dedé, una leyenda del BVB. ¿Fueron difíciles sus inicios en el fútbol profesional?
Cuando completé los primeros entrenamientos con el primer equipo, ni se me pasaba por la cabeza que algún día llegaría a seguir sus pasos. Simplemente, me alegraba de ser uno más de la plantilla y mi único deseo era aprovechar la oportunidad que me había concedido el cuerpo técnico. Quería demostrar mi valía. El hecho de que al poco tiempo Dedé se lesionase de gravedad me vino bien para mi carrera, pero no me alegré en absoluto. A partir de ahí, las expectativas en mi rendimiento fueron aumentando partido a partido, porque uno siempre busca progresar. Ahora disfruto de ser un fijo en el once inicial.
Sin duda, se ha convertido en pieza clave de este Borussia Dortmund. ¿Cómo definiría su rol dentro del equipo?
Creo que en nuestra plantilla hay tres tipos de jugadores. En primer lugar, los capitanes Sebastian Kehl, Roman Weidenfeller y Mats Hummels. Ellos son quienes llevan las riendas y nos representan con su carácter. Después, Marco Reus y Mario Goetze son los encargados de resolver con su talento los partidos más difíciles. Y, por último, el resto de nosotros, que somos los que nos distinguimos por nuestra lucha y entrega. Yo me caracterizo más por mis cualidades defensivas que ofensivas.
Pese a su juventud, usted acumula ya todo tipo de experiencias tanto a nivel nacional como internacional. ¿Siente que algún día podrá ejercer de capitán?
No cabe duda de que esa experiencia me permite dar ya algunas indicaciones a mis compañeros en la cancha. Ahora es muy distinto a cuando empecé. En cualquier caso, no soy de los que alzan demasiado la voz.
Ha conquistado varios títulos en los tres últimos años con el BVB, firmando temporadas extraordinarias, pero los éxitos no se le han subido a la cabeza. ¿Qué importancia tienen estos logros a nivel personal?
Los títulos de Liga y Copa quedan para la posteridad, son premios al esfuerzo y sacrificio realizados durante todo el año. Por eso son también mi gran motivación. Pero la clave está en ir paso a paso, como bien hemos demostrado.
Este año todavía aspiran a un gran título, ya que afrontan el choque de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones con el empate a 2-2 obtenido en Donetsk. ¿Qué valoración hace del encuentro disputado en Ucrania?
En mi opinión, completamos un gran partido. Desgraciadamente, cometimos errores que, a este nivel, se pagan muy caros. Esperábamos sacar un resultado mejor, pero tal y como transcurrió la contienda, podemos estar satisfechos con un empate que nos da cierta ventaja en nuestro estadio.
La eliminatoria se decidirá ante su afición. ¿Qué espera de este trascendental duelo?
Creo que a los jugadores del Shakhtar les sorprendió nuestra solidez, no pensaban que se lo pondríamos tan difícil. Sin duda, el partido de ida ha provocado que ellos afronten el segundo encuentro con más respeto hacia nosotros. El resultado es bueno, pero cabe recordar que estamos hablando de una eliminatoria de Liga de Campeones entre dos grandes equipos. Espero que al final la balanza se decante a nuestro favor.
La última vez que el BVB se ciño la corona europea fue en 1997. ¿Percibe la euforia de un entorno que cree que este año aspiran de nuevo a lo más alto?
Estamos contentos de haber demostrado a los más críticos que también somos capaces de dar la talla a nivel continental. Para nosotros fue muy importante clasificarnos en un grupo donde estaban el Real Madrid, el Manchester City y el Ajax de Ámsterdam, todos ellos campeones de sus respectivas ligas. Si alcanzamos los cuartos de final, nos pondremos una nueva meta.
Se ha consolidado en el carril izquierdo de la selección alemana. ¿Es una ventaja que no haya demasiados jugadores que destaquen en esta demarcación?
Creo que los laterales izquierdos de Alemania no lo hemos tenido nada fácil en los últimos tiempos. Cuando jugábamos, todas las miradas se dirigían a nosotros, por lo que la presión era enorme. Y eso lo complica todo aún más. Claro que es una ventaja que haya pocos jugadores para una demarcación, pero a cambio la presión que recae sobre uno es mayor.
Hasta ahora, usted ha sabido llevarla muy bien. ¿Cómo valora su papel en el combinado nacional?
Siempre es difícil consolidarse en la selección, porque pasamos muy poco tiempo juntos, pero hemos mejorado mucho en los dos últimos años. Vas conociendo mejor a tus compañeros y vas adquiriendo automatismos. El equipo va por muy buen camino, lo cual también es positivo para mí.
Un estado de forma que se refleja en el clasificatorio mundialista, donde Alemania lidera del Grupo C. ¿Qué valoración hace de las jornadas disputadas hasta ahora?
Exceptuando el empate contra Suecia, un duelo en el que dejamos escapar la victoria de manera incomprensible, creo que podemos estar satisfechos. Hemos aprendido de nuestros errores, y en los próximos enfrentamientos sacaremos los puntos necesarios para mantenernos en lo más alto. Nos esperan dos choques consecutivos contra Kazajstán, donde todo el mundo espera que sumemos seis puntos. En cualquier caso, no hay que olvidar que los combinados supuestamente inferiores están cada vez mejor preparados y que las goleadas son, a día de hoy, una rara excepción. Si salimos concentrados, los seis puntos serán nuestros.
Después de la Eurocopa de 2012, la Copa Mundial de 2014 sería su segundo gran torneo. ¿Le ilusiona poder viajar a Brasil?
Sin duda, Brasil es mi meta. Jugar ese Mundial sería lo más grande. Hasta entonces, mi prioridad sigue siendo conseguir cosas importantes con mi club y, por supuesto, certificar la clasificación con mi país.
Alemania ha cuajado grandes actuaciones en las dos últimas Copas Mundiales y Eurocopas, aunque se ha quedado a las puertas de los títulos. Como experto en alzar trofeos, ¿cree que tienen opciones de ser campeones en Brasil?
Dependerá en gran medida del grupo que nos toque. En mi opinión, es mejor que no nos pongamos metas demasiado altas, porque le haríamos un flaco favor al equipo. Prefiero ir paso a paso hasta la cima.



