Moscú es una de las grandes capitales del mundo, rica en arquitectura icónica e histórica, pero centrada en un futuro que es brillante y juvenil. Tras las paredes del antiguo Kremlin late una ciudad que es inigualable en términos de energía, estilo y diversión. Estos elementos se reflejan en los remolinos coloridos que aparecen en el cartel. El campo de fútbol y la bola gigante demuestran la pasión de Moscú por el mejor juego del mundo. Así como Moscú es el corazón y el alma de Rusia, también es la pieza central de esta Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018.