En Sudáfrica 2010, España conquistó al fin lo que tanto ansiaba: la Copa Mundial de la FIFA. Tras años de decepciones y eliminaciones en la ronda de cuartos, el estilo de fútbol implantado por Luis Aragonés para la exitosa Euro de 2008 tuvo su continuidad en Vicente del Bosque y permitió a la Roja coronarse campeona del mundo.