Con la apertura del mercado de invierno el mes pasado, numerosos futbolistas asiáticos han acudido a los verdes campos de Europa a desempeñar su oficio. Ya no son casos aislados. Jóvenes promesas de Oriente están probando suerte en las ligas europeas, desde  Turquía  hasta  Holanda . En esta segunda parte, FIFA.com analiza cómo los jugadores iraníes han optado por Alemania, mientras que los estadios de Inglaterra han atraído recientemente a los mejores de la República de Corea.

El máximo goleador internacional, Ali Daei, fue el futbolista que puso de moda en  Alemania  a los jugadores iraníes. El larguirucho delantero fichó por el Arminia Bielefeld en 1997 antes de pasar al Bayern de Múnich y luego al Hertha de Berlín.

Siguiendo sus pasos y respaldados por miles de seguidores de ascendencia iraní, fueron llegando Mehdi Mahdavikia, Vahid Hashemian, Moharram Navidkia y Ali Karimi. Mahdavikia, Jugador del Año 2003 de la Confederación Asiática de Fútbol, ha levantado tal vez el mayor revuelo hasta la fecha. El fornido carrilero de la banda derecha fue traspasado al Hamburgo desde el Bochum en 1999, y ahora es el jugador con más años de servicio en el club. Fue líder de asistencias en la Bundesliga en la temporada 2002/03 y suele estar entre sus máximos goleadores.

Hashemian, "el Helicóptero", ha tenido muchos altibajos en su adaptación al fútbol alemán. Sus 16 goles ayudaron al Bochum a alcanzar el quinto puesto en 2004, y a él le valieron el traspaso por dos millones de euros al Bayern. Pero la falta de oportunidades en el primer equipo obligó al delantero de 29 años a buscar campos más fértiles. Actualmente en el Hanóver 96, donde se ha reunido con su antiguo entrenador en el Bochum, Peter Neururer, Hashemian ha vuelto a remontar el vuelo.

Ali, un auténtico campeón
No obstante, el último fichaje iraní del Bochum, Navidkia, pasará el resto de la temporada en su antiguo club, el Sepahan, donde jugaba cuando fue votado mejor jugador de Irán del año 2003. El joven mediocampista trabajó bien en el equipo de la segunda división de la Bundesliga, pero en los últimos tiempos le estaba costando recuperar la forma tras su larga convalecencia de una lesión.

Karimi, Jugador del Año 2004 de la Confederación Asiática de Fútbol, ha estado formidable desde su fichaje por el Bayern el año pasado. El habilidoso volante ofensivo, descrito por sus admiradores como el Maradona de Asia y considerado por muchos como la mayor promesa del país, ha encajado bien en el sistema del Bayern, tramando regates a gran velocidad, creando ocasiones para sus compañeros y mostrando muy buen ojo para el gol.

Por su parte, Fereydoon Zandi, otro internacional iraní familiarizado con la primera plana de la Bundesliga, no ha necesitado aclimatarse porque nació en Alemania. Aunque el Kaiserslautern no está pasando por sus mejores momentos, el mediocentro de 26 años está adquiriendo una valiosa experiencia de cara a la Copa Mundial de la FIFA de este año.

En general, el seleccionador del Equipo Melli, Branko Ivankovic, se frota las manos ante la perspectiva de ver a su quinteto de la Bundesliga desplegar todas sus artes en su segunda casa durante la Copa Mundial: "Estoy muy contento con los jugadores que vienen de Alemania. Su experiencia en la Bundesliga es importante porque nos ayudará a ganar".

Y la influencia germana no termina ahí. Puede que Mehdi Pashazadeh no forme ya parte de los planes de Ivankovic, pero el central sigue acumulando elogios en  Austria  tras pasar del Rapid de Viena al Nordea Admira. El zaguero de 32 años se ha encontrado con otro iraní, Mohsen Faraji, en su nuevo club, actual farolillo rojo de la primera división austriaca.

Un defensa que sí goza del favor de Ivankovic es Rahman Rezaei. En su tercera temporada en la  Serie A italiana  con el Messina siciliano, el potente bastión de 30 años, que anteriormente pasó dos años en el Perugia, disfruta ahora en la primera división de Italia.

Los coreanos pelean por hacerse un hueco
Mientras que el suelo alemán parece propicio para los jugadores iraníes, los principales futbolistas de la República de Corea están encontrando una plataforma perfecta para el despegue en los exuberantes pastos ingleses. Tras su magnífica actuación el año pasado en la carrera hasta semifinales del PSV Eindhoven  holandés  de Guus Hiddink en la Liga de Campeones de la UEFA, el delantero Park Ji-sung y el defensa lateral izquierdo Lee Young-pyo campean ahora por Old Trafford y White Hart Lane. Lee enseguida se ha hecho con el puesto de titular en el emergente Spurs, mientras que Park está afrontando bien el desafío de jugar en el Manchester United a las órdenes de Alex Ferguson y en competencia con una constelación de grandes nombres.

Una división más abajo, Seol Ki-hyun se ha establecido rápidamente como uno de los favoritos en el Wolverhampton Wanderers desde su traspaso desde el Anderlecht la temporada pasada. El delantero de 27 años, que deslumbró en la Copa Mundial de la FIFA 2002, espera que sus goles puedan servir para reflotar al famoso equipo de Midlands hasta la División de Honor.

El movido  fútbol de Inglaterra  parece cuadrar a los futbolistas de Extremo Oriente. Además del contingente japonés, los chinos Li Tie, mediocampista internacional con su selección, y Sun Jihai, del Manchester City, han brillado mientras se lo han permitido las lesiones.

En el continente europeo, sin embargo, los coreanos han obtenido resultados más desiguales. Siguiendo los pasos de su padre, Cha Bum-Keun, Cha Doo-Ri viste con regularidad los colores del Eintracht de Fráncfort, pero Ahn Jung-hwan, que vivió una estancia turbulenta en el Perugia antes de Corea/Japón 2002, se ha mudado al Duisberg alemán tras un breve lapso en el Metz francés.

El último jugador coreano en emigrar a Europa ha sido el defensa Lee Ho-jin, que ha firmado por tres años con el Racing de Santander de la  primera división española . El zaguero de 22 años espera causar más impacto que el talentoso delantero Lee Chun-soo, que no llamó especialmente la atención en sus breves estancias en el Real Sociedad y el Numancia.

Días más felices viven el veterano mediocampista Seo Jung-won, cuyos goles han contribuido a afianzar al modesto Ried en el medio de la tabla de la liga austriaca, y el defensa Lee Eul-yong, que atraviesa su segunda temporada en el Trabsonspor de la primera división turca.

Otros protagonistas coreanos en el escenario europeo son el delantero Kim Dong-hyun, en el Sporting de Braga portugués, el defensa Cha Ji-ho, en el Kongsvinger noruego, el volante Kang Jin-wook, en el Metz francés, Lee San, en el Sheffield United inglés, Hyun Young-min, en el Zenit ruso, y Yeo Dong-won, que ha sido prestado por el Partizan de Belgrado al Teleoptik de la segunda división serbiomontenegrina.
Si Irán y República de Corea hacen un buen papel en el certamen de Alemania 2006, la lista de fichajes asiáticos podría engrosarse aún más.