Cuando un club de fútbol gana siete títulos nacionales en un plazo de cuatro años, se puede hablar sin riesgo a equivocarse de una apabullante superioridad. Es el caso del Debreceni Vasutas SC (que traducido sería Club Deportivo Ferroviario de Debrecen), equipo de la máxima categoría húngara que entre 2005 y 2008 ha enriquecido sus vitrinas con tres trofeos de liga, uno de Copa y tres Supercopas.
Así las cosas, el club fundado en 1902 en Debrecen, una ciudad de 200.000 habitantes situada al este del país, a tan sólo 50 kilómetros de la frontera con Rumania, puede jactarse de un asombroso registro en las cuatro últimas temporadas. El equipo está siguiendo las huellas de los dos grandes tradicionales de Hungría, el Ferencváros Budapest y el MTK Hungría Budapest.
Sólidos cimientos financieros y nuevos talentos
El técnico del Debreceni, András Herczeg, nos revela la fórmula. "El club tiene una base financiera estable, muchos jugadores de talento y un entrenador con mucha experiencia", explicó el susodicho en la entrevista en exclusiva concedida a FIFA.com en referencia a las hazañas de los últimos años.
En la campaña 2007-08, el Loki, como lo apodan sus seguidores, estuvo a punto de conseguir el pleno de trofeos nacionales, así que este curso se ha puesto de nuevo manos a la obra para conseguirlo. "Contamos con una nueva generación de futbolistas sobre el terreno de juego y estamos muy orgullosos con nuestros resultados hasta la fecha. Este año queremos ganar el doblete de la liga y la Copa húngaras", anuncia Herczeg a modo de hoja de ruta para sus hombres.
Campeón de invierno gracias a sus fuerzas de asalto
En la actualidad, el equipo ocupa la primera plaza de la liga magiar, tres puntos por encima de su inmediato perseguidor, el Újpest FC. Uno de los principales factores de la triunfal primera vuelta es la eficacia de sus asaltos a las fortalezas enemigas. El Debreceni, que milita en la primera división húngara desde 1993, ha sumado más puntos fuera de casa que cualquiera de sus rivales, además de presentar un balance sobresaliente en su propio estadio de Nagyerdei, provisto de un aforo de 7.600 localidades.
Pero el Debreceni de ninguna manera se duerme en los laureles, y en ningún momento pierde de vista a la competencia. Eso es al menos lo que asegura el máximo goleador del elenco, Rudolf Gergely, en su entrevista con FIFA.com: "Hemos cerrado la primera vuelta como primeros de la tabla, y estoy muy contento por eso. Queremos volver a proclamarnos campeones, pero tenemos algunos adversarios que superar".
Los títulos no rebajan la altura de las miras
Gergely, que en verano de 2007 fue traspasado del Nancy al Debreceni, ha firmado 9 de los 33 tantos de liga en el presente ejercicio, pero a pesar de todo no se siente completamente feliz consigo mismo: "Estoy satisfecho con mi rendimiento actual, pero tengo que mejorar algunas cosas. Me gustaría marcar más goles", confiesa el internacional húngaro. Desde 2008 forma parte del combinado nacional y sabe lo importante que ha sido su repatriación para sus intereses personales: "Había hecho progresos en Francia, pero quería jugar, y en Debrecen me han dado la oportunidad de hacerlo".
Será difícil poder retener a futbolistas de la talla de este romperredes más allá de la presente temporada, como ya se imagina el entrenador. "Para poder alcanzar algo en el plano internacional debemos mantener a los jugadores de valía, pero eso será imposible porque nos faltan los medios económicos necesarios", teme Herczeg. No obstante, el estratega tiene objetivos muy claros en el ámbito nacional, y sus resueltas palabras suenan a una declaración de guerra en toda regla dirigida a sus antagonistas en el país: "Este club puede pertenercer a la élite de los mejores equipos de Hungría durante muchos años".
El viernes, la liga húngara se reanudará con el inicio de la segunda vuelta tras la pausa invernal, y el amo de la clasificación pondrá cerco a la parcela del Zalaegerszeg TE, equipo al que venció por un estrecho 2-1 en la primera jornada del campeonato. Es un buen augurio para empezar con buen pie el año 2009.
