El entrenador del Barcelona, Josep Guardiola, quiere que su equipo sienta la presión en el clásico contra el Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, que será sin duda decisivo en la lucha por el título de la Liga española entre ambos clubes.

"La presión la quiero yo", declaró Pep Guardiola antes del clásico de la 34ª jornada liguera que puede aumentar o reducir los cuatro puntos de ventaja que su equipo, líder de la tabla, tiene respecto al Real Madrid.

"Si queremos ser campeones debemos ganar en el Bernábeu. La oportunidad de sentenciar el título pasa por nosotros mismos", añadió el técnico azulgrana. "Mañana (sábado) es una gran final y las finales se juegan con ambición", advirtió.

El FC Barcelona, que el miércoles en Londres ante el Chelsea intentará clasificarse para la final de la Liga de Campeones, aumentaría a siete puntos su ventaja sobre el Real Madrid en caso de victoria y la reduciría a uno si perdiera, quedando entonces 12 puntos en juego.

"Ellos pueden permitirse no ganar pero nosotros no", aseguraba por su parte el jueves el delantero Raúl, capitán del Real Madrid.