Manchester United ganó su tercer título consecutivo del campeonato de Inglaterra al empatar a cero contra el Arsenal en Old Trafford (0-0), en la 37ª y penúltima jornada de Liga.

Se trata del 18º título de su historia en el campeonato, lo que le permite igualar a su gran rival en la cima del palmarés del fútbol inglés, el Liverpool, su principal adversario esta temporada.

Los jugadores del Manchester lo han obtenido al final de un partido disputado en el que el Arsenal ha dominado a pesar de no jugarse nada, ya que tenía el cuarto puesto asegurado.

La temporada del Manchester está lejos de terminar ya que el equipo del noroeste de Inglaterra defenderá su título en la final de la Liga de Campeones de la UEFA el 27 de mayo en Roma contra el FC Barcelona.

Ganar tres títulos consecutivos es algo muy extraño en el fútbol inglés, y solamente Huddersfield Town (1924-26), Arsenal (1933-35), Liverpool (1982-4) y el propio Manchester United (1999 a 2001) lo han conseguido. Ningún equipo hasta ahora ha conseguido cuatro consecutivos.

Esta es solamente la segunda vez que el Manchester gana el título ante su público. El único precedente se sitúa en 1999, cuando los Red Devils ganaron el triplete, con la Copa de Inglaterra y la Liga de Campeones.

Se trata del undécimo título para el técnico Alex Ferguson y el centrocampista galés Ryan Giggs, dos marcas únicas. "La perspectiva de ganar más títulos con este equipo es más importante que alcanzar el nivel de quien sea", decía el técnico de los Red Devils en clara referencia al empate a títulos con el eternos rival, Liverpool.

La defensa, clave del éxito
El Manchester cosecha los frutos de su gran defensa (sólo le han marcado once goles fuera de casa y Edwin Van der Sar no recibió ninguno en 16 partidos entre noviembre y marzo), su olfato asesino y sus ganas de ganar a toda costa, como refleja a la perfección su victoria contra Aston Villa el 5 de abril.

Perdiendo 2-1 a diez minutos del final, los hombres de Ferguson dieron la vuelta al marcador en el tiempo de descuento gracias al debutante italiano Federico Macheda para acabar ganando 3-2, en el que fue el momento cumbre de la temporada.

El resto del tiempo, como el sábado contra el Arsenal, el Manchester no fue tan espectacular como la temporada pasada, destacando el decepcionante resultado del fichaje dorado del delantero búlgaro Dimitar Berbatov.

Con 67 goles a falta de una jornada, el Manchester promete ser el campeón menos goleador desde hace diez años.

El Liverpool, al que se le resiste el título desde 1991, parecía un rival temible y ganó dos veces al campeón (2-1 y 4-1 en Old Trafford). Paradójicamente esta temporada quedará para los anales por ser la de la derrota más abultada de los 'Red Devils' ante su público desde hace 17 años.

Como dice el entrenador del Liverpool, el español Rafael Benítez, el Manchester es "el equipos que más puntos tiene al final de la temporada" pero no necesariamente el mejor. Los 'Reds' lamentan su gran bajón de enero y febrero, cuando dejaron escapar once puntos contra equipos de segunda fila.

Junto con el Chelsea, el Arsenal y quizá el Manchester City como árbitros, la lucha por acabar en lo más alto se presenta de lo más reñida para la próxima campaña.

El resto de la jornada
El Middlesbrough empató 1-1 ante el Aston Villa y tiene tres puntos menos que el primer equipo situado fuera de los puestos del descenso, Hull, con una diferencia de goles muy desfavorable. En la última jornada viajará al terreno del West Ham.

El Newcastle, por su parte, redujo a la nada los beneficios de su reciente victoria ante el Middlesbrough al inclinarse en casa del Fulham (0-1). Los 'Magpies' tienen un punto menos que el Hull y tendrán que ganar en casa del Aston Villa en la última jornada.

Su empate en casa del Bolton es valiosísimo pero el Hull aún no está salvado y, para asegurarse su futuro en la Premier League, tendrá que ganar al campeón, el Manchester United, en la última fecha. También sigue en peligro el Sunderland.

El colista, West Bromwich, estará matemáticamente descendido el domingo en caso de derrota ante el Liverpool.