El Liverpool se aseguró prácticamente el segundo puesto detrás del campeón Manchester United, al vencer al West Bromwich (2-0), que desciende a 2ª división tras esa derrota en la 37ª jornada.

El Chelsea, tercero con tres puntos menos que el Liverpool, derrotó al Blackburn 2-0 en el segundo partido, evitando que los Reds de Rafael Benítez se aseguraran oficialmente ese segundo puesto, que se garantizará empatando contra Tottenham en la última jornada el 24 de mayo.

Incluso una derrota por poca diferencia podría bastar debido a la diferencia de goles favorable respecto a los 'Blues' (+48 frente a +43).

El segundo puesto da la clasificación directa para la fase de grupos de la Liga de Campeones mientras que el tercer clasificado debe pasar por la ronda previa. El Manchester United se aseguró matemáticamente el primer puesto al empatar a cero con el Arsenal el sábado.

El West Bromwich, club de las afueras de Birmingham, regresa por tanto a Championship tras una temporada en 1ª división. Pagó la debilidad de su defensa y los errores individuales, como cuando el domingo Shelton Martis se resbaló dejando que Steven Gerrard abriera el marcador para el Liverpool (28).

Dirk Kuyt resolvió el partido con un gran disparo tras una internada entre la defensa local al poner el 2-0 en el minuto 63, sentenciando la suerte del West Bromwich.

El Manchester United ganó el sábado por tercera vez consecutiva la Premier League al empatar a cero con el Arsenal, consiguiendo el 18º trofeo liguero de su historia para igualar a su gran rival, el Liverpool, como club con más títulos de Inglaterra.

Los Red Devils sellaron su triunfo con un tenso empate logrado en casa ante los Gunners en esta 37ª y penúltima jornada, al sumar 87 puntos frente a los 80 del Liverpool. Curiosamente el Manchester no había tenido hasta ahora más que una vez la ocasión de ganar el título ante su público, en 1999.

Entonces el Manchester ganó también la Liga de Campeones, de la que ahora es vigente campeón, algo que espera repetir el próximo 27 de mayo en Roma contra el Barcelona, al término de una temporada que empezó ganando el Mundial de Clubes y en la que también ha conquistado la Copa de la Liga inglesa.

El Liverpool, al que se le resiste el título desde 1991, parecía un rival temible y ganó dos veces al campeón (2-1 y 4-1 en Old Trafford). Paradójicamente esta temporada quedará para los anales por ser la de la derrota más abultada de los Red Devils ante su público desde hace 17 años.

Como dice el entrenador del Liverpool, el español Rafael Benítez, el Manchester es "el equipo que más puntos tiene al final de la temporada" pero no necesariamente el mejor. Los Reds lamentan su gran bajón de enero y febrero, cuando dejaron escapar once puntos contra equipos de segunda fila.