A Manuel José de Jesus le quedan dos partidos al frente del Al Ahly, en los próximos siete días, antes de poner fin a una etapa en el club cairota que pasará a la historia. Aunque el entrenador portugués, de 63 años, deja atrás la presión de la liga egipcia, eso no significa que vaya a tener una vida más relajada. En realidad, ocupará un banquillo igualmente exigente, el de la selección anfitriona de la Copa Africana de Naciones, Angola.

Es el final de una época en el norte de África, y el comienzo, esperan fervientemente los angoleños, de otra nueva en el sur para José. Las Palancas Negras, ya sin opciones de acceder a la Copa Mundial de la FIFA 2010, aguardan que la pericia de José beneficie a un conjunto que está atravesando un momento difícil, y cuyos resultados muy poco tienen que ver con el desempeño que le permitió clasificarse contra todo pronóstico para la cita mundialista de 2006.

En un principio el contrato de José con el Al Ahly expiraba el año que viene, pero su marcha se ha adelantado una temporada a raíz de la inesperada eliminación del equipo de la Liga de Campeones de la CAF. Fue un revés poco común en la trayectoria imperiosa del taciturno portugués, cuya apariencia hosca oculta un corazón de oro, y que se ha labrado una reputación casi faraónica en la capital egipcia.

Un éxito sin precedentes
José ha disfrutado de dos ciclos en el club caracterizados por un constante dominio a escala nacional y continental, conquistando casi todos los títulos a su alcance. Sus logros son extraordinarios, e incluyen cuatro Ligas de Campeones de la CAF, cuatro Supercopas de la CAF, cuatro campeonatos egipcios, dos Copas de Egipto y cuatro Supercopas de Egipto.

Y aspira a añadir un trofeo más a su palmarés este domingo: una quinta liga consecutiva. El Al Ahly acabó primero de la tabla a la conclusión de la temporada en Egipto, aunque empatado a puntos con el Ismaili. Como las normas del país no permiten que el campeonato se decida por diferencia de goles, ambos disputarán un duelo por el título en El Cairo.

Bajo la dirección de José, el Al Ahly ha establecido en la liga egipcia un registro que probablemente nadie consiga igualar. En su segundo periodo en el banquillo, pasó las dos primeras campañas sin perder ni un solo encuentro. En 2004/05, el Al Ahly se impuso en 24 contiendas y empató las otras dos, terminando a una asombrosa distancia de 31 puntos del segundo clasificado, el ENPPI.

Al año siguiente ganó un choque menos y empató uno más, aventajando no obstante en 14 puntos al subcampeón, el Zamalek. En las tres temporadas transcurridas desde entonces, con la liga ampliada a otros dos equipos, el Al Ahly únicamente ha perdido ocho veces en 90 citas. José posee un increíble récord de 109 victorias y ocho derrotas en 142 partidos de liga.

Una nueva etapa
Irónicamente, José dirá adiós al equipo en Angola. El próximo fin de semana (30-31 de mayo) llevará a sus hombres a Luanda para afrontar el encuentro de vuelta de la cuarta ronda de la Copa Confederación de la CAF. Los egipcios acuden con una sólida ventaja de 3-0 establecida en la ida, y son claros favoritos para acceder a la fase de liguilla. El Al Ahly cayó a la Copa Confederación tras ser eliminado sorpresivamente de la Liga de Campeones por el Kano Pillars nigeriano.

Esa derrota, unida a otra igualmente inesperada en casa, en la final de la Liga de Campeones 2007 frente al Étoile du Sahel, han sido las únicas máculas en el historial de José, cuya despedida de El Cairo estará marcada por la cordialidad y una genuina muestra de cariño. El Al Ahly confía en prolongar su hegemonía, aunque muchos se hallan convencidos de estar asistiendo al final de una época dorada.