El emblemático jugador y capitán del AC Milan Paolo Maldini se despedirá este fin de semana de la afición de su equipo al jugar su último partido con el club rossonero en San Siro, en la 37ª jornada de la liga italiana, tras casi un cuarto de siglo de carrera profesional.
En el encuentro que el Milan disputacomo local ante AS Roma, Maldini, de 40 años, pisará por última vez el terreno de juego del club lombardo, desde donde podrá dar su último adiós a los tifosi.
La carrera del defensa italiano, que colgará las botas tras el partido que disputará su equipo como visitante el 31 de mayo en la 38ª jornada de la Serie A ante la Fiorentina, se resume con una avalancha de datos.
Desde los 17 a los 40 años, Maldini sólo conoció un club, el Milan, donde su padre brilló en los años '50 y '60. El defensa logró cinco títulos de Liga de Campeones y siete títulos del campeonato de italia.
Además, ha disputado un total de 120 partidos con la selección italiana de fútbol y 900 encuentros oficiales con la camiseta rossonera.
Maldini, quien también vivió momentos difíciles como profesional pues perdió en la final del Mundial de 1994 y de la Eurocopa de 2000, lo ha ganado todo con los colores del Milan, club que siempre disfrutó de la polivalencia de este defensa capaz de jugar tanto de lateral como de central.
En la carrera del jugador italiano no sólo brillan los éxitos deportivos sino también su comportamiento dentro y fuera de los terrenos de juego. Al ser imposible encontrar en su historial gestos que manchen su reputación, Maldini siempre ha sido descrito como un gentleman.
"Fue una maravillosa sorpresa", manifestó el jugador cuando se le habló de su consideración como estandarte del juego limpio. "A nivel humano, creo que se trata de una de las mayores satisfacciones que he tenido nunca", añadió.
Como capitán del Milan, en cuyo vestuario abundan las estrellas de egos difíciles, Maldini siempre ha sabido hacer equipo. "La cosa que siempre me marcó con Paolo es que tras cada gol siempre corre para felicitar al autor", afirmó el Balón de Oro de 2007, el brasileño Kaká.
Su excepcional carrera de 24 años se explica porque siempre se mantuvo lejos de los restaurantes y las discotecas, manteniendo un modo de vida impecable para un deportista. Sin embargo, esos hábitos no impidieron que sus rodillas hayan planteado problemas físicos a Maldini durante los últimos años.
Este domingo, nadie duda de que los 80.000 aficionados que presenciarán en San Siro el partido entre el Milan y la Roma le rendiran un emocionante homenaje.
"Una fiesta sobria, como mi carácter", dijo el interesado sobre su último partido en el feudo del Milan. "Claro que estaré emocionado pero también tengo la obligación de pensar en un partido que será difícil e importante", añadió, consciente de que Milan y Roma buscan clasificarse para la Liga de Campeones.
Cuando acabe el campeonato italiano, Maldini dice que se tomará unas "largas vacaciones hasta septiembre". Después,"no sé, lo que sé es lo que no haré: entrenar", afirmó.
