Cuando el Liverpool hizo historia al conquistar su 18º título de liga en 1990, muchos pidieron el cese de Alex Ferguson como entrenador del Manchester United. Los Diablos Rojos habían acabado la competición en el puesto 13º y sus rivales del noroeste de Inglaterra les aventajaban ya en 11 coronas ligueras.

Sin embargo, la directiva del club de Old Trafford apostó por el escocés, que ha correspondido a su confianza con una magnífica sucesión de triunfos. La liga 2008/09 concluyó ayer con el tercer título consecutivo del Manchester United, lo que permite a los hombres de Ferguson igualar los 18 títulos del Liverpool, subcampeón de este año.

"Es una gran hazaña", aseguró un entusiasmado Ferguson. "El Liverpool era el mejor equipo del país cuando llegué al cargo. Hemos ido creciendo poco a poco, pero nunca pensé que podríamos llegar a lograr 11 títulos. Ni en un millón de años. Mi principal objetivo era ganar uno. En cualquier caso, queremos seguir progresando. La próxima temporada volveremos a luchar por el campeonato. Superar al Liverpool sería más especial si cabe".

No será una empresa fácil. El Liverpool, que a principios de marzo parecía sin opciones en la lucha por el título, convirtió lo que se antojaba un final cantado en una apasionante carrera en pos de un título que el Manchester United no se adjudicó hasta la penúltima jornada. Después de terminar las anteriores campañas de la etapa de Rafa Benítez a 37, 9, 21 y 11 puntos del campeón, los Reds lograron 31 puntos de los últimos 33 posibles y acabaron a sólo cuatro del líder. La derrota por 1-4 que el Liverpool infligió al Manchester United a domicilio se convirtió en el momento cumbre de esta racha, que tuvo a su principal artífice en la figura de Steven Gerrard. El mejor jugador del año según la Asociación de Periodistas Deportivos de Inglaterra (FWA), jugando en una posición más adelantada que en años anteriores, marcó 16 goles y dio nueve asistencias, la mejor marca de la competición.

"Tenemos que estar orgullosos, porque 86 puntos son muchos puntos", declaró Benítez. "Por desgracia, no ha sido suficiente para ganar el campeonato. La Premier League es una competición muy difícil. Todavía tenemos que mejorar, pero lo que está claro es que hemos progresado muchísimo. Tenemos que hacer una temporada casi perfecta si queremos conquistar el título".

Xabi Alonso y el ariete Fernando Torres, cuando las lesiones se lo permitieron, contribuyeron también notablemente al éxito del Liverpool. Con todo, mientras que una minoría de los efectivos de Benítez estuvo sobresaliente, una mayoría del amplio ejército de Ferguson ejecutó a la perfección las órdenes de su comandante.

Edwin van der Sar, Nemanja Vidic, Rio Ferdinand, Cristiano Ronaldo y, a sus 35 años, Ryan Giggs fueron incluidos en la lista de seis candidatos al premio al mejor jugador del año de la Asociación de Futbolistas Profesionales de Inglaterra (PFA), que al final se adjudicó al extremo galés, quien, junto con Wayne Rooney, disputó hasta el final a Gerrard el galardón de los periodistas deportivos. Los zagueros Rafael, de 18 años, y Patrice Evra también brillaron con luz propia, al igual que el centrocampista Michael Carrick. Carlos Tévez, a pesar de no ser uno de los titulares para Ferguson, aprovechó al máximo sus oportunidades y también ha hecho méritos para que la afición del Teatro de los Sueños se sienta en deuda con él.

Everton y Aston Villa, a Europa; Newcastle y Middlesbrough descienden
El Manchester United y el Liverpool no son los únicos equipos que pueden enorgullecerse de haber realizado una campaña magnífica. El Everton y el Aston Villa, que invirtieron bastante menos dinero que equipos como el Manchester City o el Tottenham Hotspur, se clasificaron quinto y sexto respectivamente, y obtuvieron con comodidad el billete para la UEFA Europa League 2009/10. El Fulham, que el año pasado evitó el descenso gracias a la diferencia de goles, conquistó el séptimo puesto y se aseguró una plaza en la tercera ronda clasificatoria de la mencionada competición. El Stoke City, al que muchos auguraban un efímero paso por la máxima categoría, supo sacar provecho de los inimitables e ingeniosos saques de banda de Rory Delap y se adjudicó el 12º puesto.

Por su parte, el West Bromwich Albion afrontaba ya descendido la última jornada, en la que el milagro que el Middlesbrough necesitaba para mantener la categoría nunca llegó. Un punto en casa del Aston Villa significaba la permanencia para el Newcastle United en detrimento del Hull City. No obstante, la derrota por 1-0 en Villa Park condenó al descenso al Newcastle, un club que posee dos subcampeonatos de la Premier League y que cuenta con el tercer estadio más grande de la competición y con jugadores de la talla de Damien Duff, Obafemi Martins, Mark Viduka y Michael Owen. Las Urracas se despiden así de una categoría en la que han competido desde su ascenso en 1993.

Casualmente, 1993 fue el año en el que Ferguson ganó su primer título con el Manchester United. "Ni en un millón de años" habría imaginado el técnico escocés que aquel triunfo era el principio de la hegemonía de su equipo en la Premier League.