Mientras los grandes fichajes blancos como Cristiano Ronaldo, Kaká o Karim Benzemá centran todas las miradas del panorama futbolístico en esta pretemporada, el Real Madrid también se está reforzando con jugadores que se han formado en sus categorías inferiores. El retorno a casa de Esteban Granero, Álvaro Negredo y la última incorporación de Álvaro Arbeloa han completado un vestuario donde ya tenían cabida los capitanes Raúl, Iker Casillas y José María Gutiérrez Guti, junto a Miguel Torres.
Los anhelos de Casillas, en la última entrevista concedida a FIFA.com hace unos meses, se han cumplido poco después. Además "de reunir a jugadores competitivos para el torneo europeo", las palabras del guardameta blanco y de la selección española fueron casi una premonición: "Me gustaría que el día de mañana hubiera más jugadores de la cantera".
Espíritu blanco
El técnico Manuel Pellegrini ha empezado a apostar por jugadores de casa para completar el once ideal de los merengues. Jóvenes como Granero, en el centro del campo, y Negredo, en la punta de ataque, están sabiendo aprovechar los minutos de la pretemporada para ponerle las cosas difíciles al chileno. Ambos lo demostraron muy bien en uno de los últimos partidos disputados ante la Liga Deportiva Universitaria de Quito, durante el torneo de la Peace Cup, donde estrenaron su olfato goleador con la casaca blanca.
"Los jugadores jóvenes tenemos que apretar más que el resto y aprovechar bien los minutos de juego en la pretemporada", comentó Granero a FIFA.com, luego de recibir el apoyo de la afición blanca. "Le estoy muy agradecido a la afición por sus ánimos. Espero devolverles el apoyo con ambición, trabajo e ilusión", dijo.
Para Negredo significó algo muy especial. "Para ser la primera vez que pisaba el Santiago Bernabéu, ha sido un partido muy bonito y estoy muy orgulloso de debutar con un gol". Y aunque sabe que lo va a tener complicado para contar con minutos, con compañeros de la talla de Raúl, Cristiano Ronaldo, Gonzalo Higuaín o Benzema, sus palabras son tajantes. "Voy a luchar por un puesto hasta el último día que esté aquí".
Granero, de 22 años, es un jugador criado en la casa blanca. Pasó por todas las categorías inferiores hasta debutar en el Real Madrid Castilla, el segundo equipo, en la temporada 2006-2007. Un año después fue cedido al Getafe FC, donde destacó por su habilidad y visión de juego, realizando un buen papel en la Copa de la UEFA y en la Copa del Rey, donde anotó un gol en la final, pero que no fue suficiente para alzarse con el título en la segunda final consecutiva del equipo azulón.
Por su parte Negredo, con 23 años, se crió en el madrileño barrio de Vallecas y recaló en las filas del filial merengue para ser uno de los máximos goleadores en la Segunda División. Su potencial como artillero levantó el interés de varios clubes. El Almería logró la cesión del delantero madrileño, donde ha cuajado dos espléndidas temporadas con los andaluces con 32 goles en 65 partidos.
Camino de regreso a casa
La última incorporación al equipo blanco ha sido la del defensa Álvaro Arbeloa, ex Liverpool, aunque formado en las categorías inferiores del Madrid. Tres años después de su marcha al Deportivo de La Coruña y su paso por los Reds de Rafael Benítez, Arbeloa regresa a la casa blanca. "Salir para volver es la vía más larga, pero la más efectiva. Cuando vienes de abajo no estás todo lo preparado que debieras para competir con los mejores del mundo. Eso pasa en muchos grandes equipos. Una de las mejores cosas es salir fuera, jugar partidos y crecer. Varios lo hemos hecho, quizá sea la vía más larga, pero quizá la más efectiva", aseguró a los medios a su llegada a Madrid.
Al igual que los internacionales españoles y el brasileño Kaká, aún no ha debutado con Pellegrini tras disputar la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009 durante el mes de junio, pero seguro que contará en el once tipo del nuevo Real Madrid.
