Después de siete años de hegemonía absoluta, el Olympique de Lyon tuvo que conformarse la pasada campaña con el tercer escalón del podio, por detrás del Girondins de Burdeos y del Olympique de Marsella, los grandes animadores del campeonato. Sea como fuere, tras un mercado de fichajes con mucho movimiento, la competición se reanudará el 8 de agosto entre este trío de equipos dominantes que representarán al fútbol galo en la Liga de Campeones.
Por primera vez en muchas temporadas, esta campaña los clubes franceses han conseguido contener parcialmente la fuga de sus talentos al extranjero, al tiempo que lograban atraer a jugadores experimentados.
El campeón
El Girondins de Burdeos se ha asegurado lo básico logrando mantener su columna vertebral. Laurent Blanc, en su tercera campaña como entrenador profesional (2º en 2008 y campeón en 2009) difícilmente podrá hacerlo mejor en el ámbito nacional. Para la Liga de Campeones, no obstante, el ex defensa internacional cuenta con Yoann Gourcuff, nuevo depositario del juego de la selección francesa, para superar por fin la liguilla de grupos.
Si bien el conjunto bordolés no es de los que se lanzan a una carrera desenfrenada en el mercado de fichajes, los campeones de Francia, a pesar de todo, han echado mano a la billetera para reforzarse juiciosamente con la llegada del guardameta internacional Cédric Carrasso y del centrocampista checo Jaroslav Plasil. Una política que podría dar sus frutos, sobre todo a comienzos de liga, dado que los amistosos de pretemporada han demostrado que la máquina ya estaba bastante rodada.
Los aspirantes
Para tratar de recuperar su título, el Olympique de Lyon ha pasado página dejando marchar a dos de sus mejores jugadores: el brasileño Juninho, al Al Gharrafa qatarí, y Karim Benzema, que se ha ido a pelear un puesto en el Real Madrid. Sin embargo, el entrenador del cuadro lionés, Claude Puel, que goza de plenos poderes y libertad de acción, ha reequilibrado el equipo con la llegada de otro brasileño especialista en lanzamientos de falta, Michel Bastos (ex del Lille), y de una gran promesa francesa en el puesto de lateral, Aly Cissokho (que ha pasado en apenas unas temporadas de jugar en el filial del Gueugnon a disputar la Liga de Campeones con el FC Porto). Otro fichaje de entidad procedente del campeón de Portugal es el sólido goleador argentino Lisandro López, que será el encargado de hacer olvidar a Benzema en la punta de ataque. Una nómina de fichajes impresionante que ha tenido un precio: casi 70 millones de euros, una suma considerable para el fútbol francés.
El Olympique de Marsella, como de costumbre, ha vivido una pretemporada agitada. La llegada al banquillo de Didier Deschamps, que ha heredado un bloque sólido y estable modelado por su antecesor, Eric Gerets, es una prueba de seriedad. Sin embargo, el ex centrocampista internacional ha tenido que hacer frente a la marcha del presidente Pape Diouf, despedido tres semanas antes del fallecimiento del accionista principal, Robert Louis-Dreyfus. A pesar de ello, la política de fichajes del OM no parece que se haya resentido, como demuestran las llegadas de Lucho González (FC Porto), Fernando Morientes (Valencia) o Gabriel Heinze (Real Madrid), además de la contratación de jugadores contrastados en el fútbol francés como el camerunés Stéphane Mbia (Rennes) o Fabrice Abriel (Lorient). Si Deschamps consigue hacer que la mezcla cuaje, el conjunto marsellés podría colmar los deseos de una afición que lleva esperando un título desde 1993.
Los tapados
Por detrás de ese trío, en buena lógica, deberíamos encontrarnos con los tapados habituales. A priori, el más serio debería ser el París Saint-Germain, que está volviendo a salir lentamente a la superficie apoyándose en valores seguros. Bajo la batuta de su nuevo entrenador, Antoine Kombouaré, el PSG tiene recursos para subir al podio con las llegadas del veterano portero Grégory Coupet (Atlético de Madrid) pero también de Mevlut Erding (Sochaux). El delantero franco-turco formará pareja en ataque con Guillaume Hoarau, del que se espera mucho tras su prometedora primera temporada en la Ligue 1.
El Rennes, muy regular pero que no consigue subir ese último peldaño, espera mucho de su nuevo entrenador, Frédéric Antonetti, mientras que el Toulouse ha tenido que luchar con firmeza para conservar a André-Pierre Gignac, máximo goleador del pasado curso (24 dianas). El Lille, tras una pretemporada muy movida, y el Mónaco, que intentará recuperar su faceta ofensiva bajo la dirección técnica de Guy Lacombe, pueden también dar la sorpresa.
Jugadores a seguir
Además de la vuelta de varias figuras que regresan al redil, habrá que seguir con atención el duelo entre los dos compañeros y cómplices de Francia 98, Laurent Blanc y Didier Deschamps, un choque entre dos escuelas futbolísticas. El vencedor podría ser un firme candidato a tomar las riendas de la selección de Francia después de la Copa Mundial de la FIFA 2010.
Asimismo, cabe esperar la eclosión al máximo nivel de la nueva generación, encarnada en Eden Hazard (Lille), Miralem Pjanic (Lyon) y Loïc Rémy (Niza); por no hablar de la confirmación del talento de Yoann Gourcuff, que va a tener un año muy cargado con la defensa de su título liguero y, seguramente, un papel decisivo que desempeñar con los Bleus para intentar obtener un billete a Sudáfrica 2010.
¡Que se oiga tu voz!
¿Lo hará igual de bien Didier Deschamps que Laurent Blanc? ¿Podrá el Girondins de Burdeos revalidar su título? ¿Cuál será el equipo revelación de la temporada? ¿Hará olvidar Lisandro López a Karim Benzema?
