Arranca una nueva temporada en la Liga Sagres de Portugal con un rival a batir: el FC Porto. Después de conquistar los cuatro últimos títulos del torneo nacional, más Copa y la Supercopa en este 2009, parte como máximo favorito ante sus tradicionales rivales de la capital, Benfica y Sporting.
En alguna otra ocasión ya habíamos destacado el marcado acento argentino del equipo que dirige Jesualdo Ferreira, pero en el asalto a su quinto título de liga consecutivo nos ha llamado la atención la inclinación del club blanquiazul por un equipo bonaerense en particular: River Plate, que está dejando una huella crucial en Oporto pero que también extiende su influencia a Lisboa.
El relevo
Buena parte del éxito del FC Porto en las últimas temporadas se cimenta en la excelente conexión del talento de Luis "Lucho" González y Lisandro López. Ambos aterrizaron allí con discreción en 2005, pero en cuatro años demostraron su valía y han ganado respectivos fichajes al Olympique de Marsella y el Lyon de Francia.
Para suplir tan notables ausencias, el club blanquiazul ha vuelto a mirar hacia la escuela de River, equipo del que procedía Lucho, y allí ha encontrado dos substitutos de garantías: Radamel Falcao y Fernando Belluschi.
"Estoy feliz de estar aquí. Tengo muchas ganas de poder ayudar y contribuir con mis goles a muchas victorias del equipo. El FC Porto tiene una mentalidad ganadora que se transmite a los jugadores que recién llegan", aseguraba el colombiano Falcao ya en Portugal.
A los 14 años, Falcao dejó el Millonarios colombiano para fichar por el equipo millonario argentino y se crió en el amor incondicional a esos colores, hasta el punto de confesar que se siente un poco argentino. Hablamos de un delantero puro, fuerte físicamente, con una capacidad de sacrificio impresionante y un remate de cabeza espectacular, a pesar de sus 177 centímetros.
En sus cuatro años en la Primera División argentina disputó 110 partidos y anotó 45 goles, y eso que le tocó jugar en uno de los peores momentos deportivos de su club. "Es un excelente refuerzo, tienen unas características muy interesantes. Es rápido con muy buen juego aéreo, la elección ideal para sustituir a Lisandro", opina el seleccionador colombiano Eduardo Lara de uno de sus principales jugadores.
La adaptación de Falcao será más sencilla ya que cuenta con un viejo conocido en el vestuario, Ernesto Farías, con quien ya coincidió, cómo no, en River. "Jugué un año con él allá y ya nos conocemos. Nos entendemos bien y solíamos jugar juntos en punta de ataque", explicaba el Tecla tras el anuncio del nuevo fichaje.
Farías no será el único argentino de nacimiento del plantel al que también han llegado Diego Valeri, Sebastián Prediger y, por supuesto, otro ex River: Belluschi, de 25 años, contratado para suplir el enorme vacío de Lucho, idéntica tarea que ya asumió en 2006 cuando dejó Newell's Old Boys, con quien fue campeón en 2004, para fichar por los de la Banda Sangre.
Allí contó con la confianza total de su técnico Daniel Pasarella que llegó a decir que el jugador valía "40 millones de dólares". Le convirtió en capitán, algo bien raro para quien no nace en el club, y armó el equipo en torno a su juego. A pesar de que no funcionó tan brillantemente como esperaba, Belluschi tuvo momentos de gloria en los que se ganó el favor del público: dos clásicos ante Boca ganados en el Monumental o un impresionante triplete ante Vélez Sarsfield en 2007, por ejemplo.
Este completo volante, con preferencia a la banda derecha, tiene un potente disparo de larga distancia y se ha comprometido con los objetivos de su nuevo club desde el primer día. "Vamos a defender los colores del FC Porto a muerte", ha dicho, tras un exitoso paso por el Olympiakos griego.
Dueto dorado en Benfica
Por si los aficionados del River todavía no tuvieran suficientes motivos para seguir la liga portuguesa, ahí van dos razones más: Javier Saviola y Pablo Aimar, dos jugadores de la cantera millonaria que fueron grandes promesas en los albores del siglo, llegaron a Benfica para recuperar su mejor forma.
El Conejo debutó en primera con River con tan solo 16 años, y tras ser elegido Mejor jugador y ser el máximo anotador de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Argentina 2001, ha representado un caso particular: ha marcado goles en los clubes más importantes del continente, como Barcelona y Real Madrid, pero nunca pudo ganarse un lugar como indiscutido. Ahora, en Portugal, busca reencontrarse con su talento.
"Siempre admiré a Saviola. El Benfica es un gran equipo y el club ideal para que vuelva a su mejor nivel", palabra del mismísimo Maradona.
Con esa misma intención llegó hace un año Aimar a Lisboa. El cordobés se coronó en la prueba juvenil Sub-20 de 1997 y luego cruzó el Atlántico para aterrizar unos kilómetros más al sur que el Conejo, en Valencia. Pablo brilló en sus primeros cuatro años en el club ché, que vio su mejor fútbol, pero varios achaques físicos a partir de 2004 mermaron su rendimiento. El jugador se fue al Zaragoza y tras el descenso del club, fichó por el Benfica, donde otra joven promesa argentina, Ángel Di Maria, empieza a llamar la atención.
"Aimar y Saviola tienen un gran talento, un fútbol incuestionable y se conocen muy bien. Forman un dúo de ensueño, de las mejores que entrené en muchos años. El Benfica tiene dos diamantes", asegura Ramón Díaz, que fue el técnico que los juntó para ser campeones en River. "Técnicamente Aimar es mejor. Es un 10 puro que también puede jugar de delantero, aunque ahí pierde cualidades. Saviola tiene el don de aparecer en el lugar oportuno. Lee muy bien el juego, tiene el gol en la sangre y no es egoísta".
Así que este año veremos un interesante duelo, más allá de la disputa de la Liga Sagres entre el tradicional triunvirato portugués Porto-Benfica-Sporting. El duelo queda aderezado además por una particular rivalidad entre ex jugadores de River: las veteranas promesas del Benfica y las nuevas esperanzas del Porto.
