Los titulares de la prensa deportiva de los últimos meses nos anunciaban el regreso de calificativos manidos... ¿otra liga de las estrellas o de galácticos? Los más de 250 millones desembolsados por el Real Madrid nos remontaban a épocas pasadas de cifras mareantes para fichajes espectaculares. Mientras su más fiero rival, el FC Barcelona llamaba la atención por su austeridad.
Cada cual en su estilo ha creado un plantilla para pelear todos los títulos posibles. Los caminos han sido bien distintos. Por eso todo apunta a que la eterna porfía entre blancos y azulgranas será este año, además, la contraposición de dos filosofías radicalmente opuestas.
Empecemos fijándonos en el Barcelona. El flamante tricampeón (al que ya hay que sumarle otro título, el de la Supercopa de España) ha tenido una pretemporada de lo más calmada en los despachos. Salvo la llegada de Zlatan Ibrahimovic en sustitución de Samuel Eto'o (casi parece más un trueque por el equilibrio de calidad de ambos delanteros), el Barça de Pep Guardiola no ha hecho excesos con la tarjeta de crédito.
Al contrario. Para preparar el nuevo curso ha tirado de la cantera. Si de esa escuela ya salieron el propio técnico, Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Gerard Piqué, Víctor Váldes, Carles Puyol, Lionel Messi, Sergio Busquets y Bojan - todos coronadísimos el año pasado-, ¿por qué no seguir confiando en esa mina?. "Los mejores jugadores pueden ser muy caros, por lo que hay que mirar en la cantera", repite el entrenador.
Bojan, Pedro y Jeffrén han sido los hombres destacados de la pretemporada del Barça. Ninguno supera los 22 años y todos se han criado en las categorías inferiores del club catalán. "Estos chicos tienen mucho talento. Creemos en ellos. Tienen calidad y habilidad. Para mí, es importante verlos en partidos porque pueden ser de gran ayuda durante la temporada", afirmaba su técnico abriendo la puerta a los chicos, pero no a cualquier precio: "En el Barcelona hay que jugar de forma atractiva, ya sea en los equipos juveniles o en el primer equipo", advertía.
De momento, la fórmula apunta buenas maneras. Más de la mitad de los goles azulgrana en pretemporada han sido anotados por canteranos. En el partido de vuelta de la Supercopa ante el Athletic, Guardiola convocó hasta 8 jugadores procedentes del filial e inéditos en el primer equipo. Y el Barça se impuso por 3-0. ¿Serán a la postre más decisivos que los grandes figuras recién llegadas?
Algo ha cambiado
El peligro que puede correr el Barcelona es acomodarse y no encontrar motivación este año. El mejor estímulo se lo ha ofrecido en bandeja su máximo rival. ¿Qué puede haber más satisfactorio que derrotar con las mismas armas a un oponente que ha echado la casa por la ventana para renovarse?
Pero atención, porque esta nueva etapa en la Casa Blanca no es igual que la época galáctica, aunque se parezca. Sí, han llegado cracks del peso de Kaká, Cristiano Ronaldo, Karim Benzema o Xabi Alonso, sin embargo también se han traído a futbolistas mucho menos mediáticos pero con un fútbol deslumbrante: Raúl Albiol, Esteban Granero y Álvaro Arbeloa. Curiosamente, los dos últimos salieron de la cantera del Real Madrid, hace unos dos años. Unamos a estos dos madridistas de cuna a los otros íconos blanco: Raúl y Casillas. El combinado casero también ofrece garantías de éxito.
"Un club tiene que tener buenos jugadores, pero también un núcleo de gente que ha mamado lo que es el Real Madrid, como el claro ejemplo del Barcelona. Eso es muy bueno y es lo que se quería", decía satisfecho Casillas, siempre defensor de los futbolistas de la casa. "Se han traído jugadores importantes y se ha confiado en gente de la casa. Se ha hecho una gran labor para que el equipo pueda optar a las tres competiciones", añadía.
Uno de los debuts más satisfactorios que han visto los aficionados del Bernabéu ha sido el de Granero. El canterano, mucho más hecho tras dos temporadas en el Getafe, fue uno de los mejores de su equipo en el partido contra el Juventus de principios de agosto. Con una gran libertad de movimiento en el centro del campo, dio fluidez al juego, recuperó balones, asistió con eficacia al área y no dudó en poner a prueba su potencia en los disparos lejanos. ¿Será al final más decisivo que CR9?
Así pues, la Liga que está a punto de empezar nos trae un apasionante desafío de dos filosofías, paralelo al inevitable duelo merengue-culé por el título. ¿Quién marcará el devenir de este torneo: los fichajes de figuras consagradas o los chicos de casa? ¿Tú qué opinas?
