Hace diez años una llamada lo sacó de sus clases del instituto para viajar a Noruega con el Real Madrid. Iker Casillas tenía 16 años y fue el suplente de Santiago Cañizares en el partido de Liga de Campeones ante el Rosenborg, pero desde aquel momento se reveló al mundo que el club blanco tenía una perla en su cantera.

Una década después el currículum de este joven impresiona: dos Ligas, dos Supercopas de España, dos Ligas de Campeones, dos Supercopas de Europa y una Copa Intercontinental, además del Trofeo Bravo en el año 2000. Pero de la misma manera impresiona su cercanía y sinceridad en cada respuesta.

Su fulgurante carrera le ha hecho madurar rápido pero sin perder la espontaneidad del veinteañero que es. Asume con naturalidad la responsabilidad de proteger la portería del Real Madrid, consciente de la trascendencia mundial de este club, al igual que la capitanía de la selección española, en ausencia de Raúl, con la que ya ha disputado dos Copas Mundiales de la FIFA y dos Eurocopas.

Iker no se esconde. Es directo y decidido ante el micrófono al igual que ante un balón colgado en su área. FIFA.com tuvo la oportunidad de comentar con él la actualidad de la Furia Roja y de los Merengues en una entrevista exclusiva.

Señor Casillas, el pasado miércoles España consiguió imponerse a Inglaterra en Manchester. ¿Será un punto de inflexión en la reciente trayectoria de la selección?
Por lo menos nos da más tranquilidad. Ahora se habla menos de la selección y se habla bien, afortunadamente. Caer en los octavos de final del Mundial, cuando todo el mundo esperaba que llegásemos más lejos, hizo que las derrotas posteriores contra Irlanda del Norte y Suecia crearan mucha polémica. Antes del partido contra Inglaterra se hablaba más del desencanto que produce la selección que de la oportunidad de enganchar otra vez a la gente.

¿Y cómo sentó la victoria en el vestuario?
El sentimiento fue un poco de alivio porque sabemos que la prensa está muy encima y la afición también. Cuando la selección gana, la gente está contenta y eufórica y eso también es importante para nosotros, los jugadores.

¿Cómo ve las posibilidades de que España se clasifique para la Eurocopa 2008?
Está difícil... pero no es imposible. Hemos cometido errores inesperados. Contra Suecia en su casa puedes fallar, pero contra Irlanda del Norte no. Y ahora ya no cabe otro traspié en el grupo. Hay que centrarse muy bien en todos los partidos que tenemos por delante, porque no se puede perder ninguno.

A sus 25 años ya ha disputado 66 partidos con la selección, y dos mundiales. Juega con el Real Madrid en Primera División desde la temporada 99/00, y puede presumir de un currículum impresionante. ¿No le da un poco de vértigo?
Sí, cuando me lo dicen así (risas). Cuando estoy entrenando día a día, y jugando, no pienso en eso. Lo cierto es que ahora veo a los chicos de 16 años que empiezan a jugar y me parece una locura, que son demasiado jóvenes. Y con esa edad me llamaron a mí por primera vez. Pero las cosas me llegaron así y estoy contento de como me ha ido.

En su palmarés individual de clubes sólo falta la Copa del Rey. Con tal colección de títulos, ¿qué objetivos se marca?
Me sigo planteando retos todas las temporadas. Quiero ganar títulos con la selección. Y quiero seguir sumando títulos con mi club. Soy ambicioso. Me encantaría ganar otra Liga más, otra Liga de Campeones más, una Copa del Rey, ¡de todo!

En unos días vuelve la Liga de Campeones y toca enfrentarse en el Bernabéu al Bayern de Múnich. ¿Se ven en condiciones de derrotarles?
Bueno, estamos pasando un momento difícil, alternando victorias y derrotas, y sin lograr una regularidad en liga. Aunque estamos ahí arriba, con otros cuatro equipos en tres o cuatro puntos de diferencia. Pero sabemos que el Bayern tampoco está en su mejor momento. De todos modos, en este tipo de partidos, estas cosas dan igual y nadie sabe que puede pasar.

Muchos jugadores afirman que da igual cómo vaya en la liga, pero que la Liga de Campeones es diferente...
Sí, es una competición extraordinaria donde te lo juegas todo en 180 minutos. Parece que el mundo se detiene para ese encuentro El ambiente es diferente y el campo es distinto, e intentamos que todo sea diferente...

Mirando la estadística, el Real Madrid sólo ha empatado en una ocasión en los últimos cuatro  partidos jugados en terreno del Bayern en esta competición...
Así que el resultado que consigamos en casa será vital. Sobre todo, será muy importante no encajar goles, y en ese aspecto creo que el equipo funciona bien. En defensa somos sólidos. Debemos seguir con esa máxima de mantener a cero la puerta para tener una ventaja en su casa, en la vuelta.

La línea defensiva ha sufrido bastantes alteraciones en esta temporada. ¿Cómo se siente con sus actuales defensas?
A pesar los cambios, el equipo se ha mostrado sólido en defensa. Somos el segundo equipo menos goleado de la Liga, y quitando algún "pero", que siempre le puedes poner a cualquier equipo, estoy contento. Creo que hemos encajado tres o cuatro goles a balón parado, o sea que bien, no me quejo (risas).

Una vez superado el mercado de diciembre, ¿cree que ahora el equipo recuperará la tranquilidad?
El mercado de invierno siempre crea muchas dudas: gente que se va, otra que busca equipo... Es cierto que ahora ya estamos más tranquilos para pensar y centrarnos en los pocos meses que quedan para terminar la temporada.

¿Cómo recibe las críticas un grupo con tantas figuras?
Mientras sea críticas constructivas, que cuestionen un esquema de juego, un balón perdido o un error en un partido, perfecto. Cuando son opiniones que van a hacer daño, desde luego que el equipo no se va a quedar callado y siempre vamos a responder y dar la cara.

¿Que hay que hacer para remontar en la Liga y reconciliarse con el público?
Un poco de todo. Pero sobre todo, tener suerte da cara al gol y crear más ocasiones. El público del Bernabéu se engancha cuando ve entrega y esfuerzo.

¿Están satisfechos con el balance en el ecuador de la Liga?
No, no, no. Hemos perdido muchos partidos y mucho puntos en casa, y aunque a pesar de todo estamos ahí arriba, las cosas pueden ir mucho mejor.

A pesar de las críticas, usted es uno de los jugadores más queridos y respetados por el público. ¿Cómo se los ha ganado?
Estoy muy contento y orgulloso por eso, porque la gente reconoce mi trabajo. Aunque quizá si me conociesen se llevarían una desilusión (risas).