El AC Milan aprovechó un doblete del brasileño Pato para derrotar 3-2 al Real Madrid como visitante en la tercera jornada de la Liga de Campeones de la UEFA, este miércoles 21 de octubre en la capital española.

El Milan inició el encuentro encerrado en su campo por un equipo liderado por el brasileño Kaká, antiguo jugador de la entidad italiana. El equipo visitante, en el que Ronaldinho no aprovechó su ocasión para reivindicarse, tenía problemas para hacer su juego en el centro del campo.

Ante el muro blanco, Andrea Pirlo optó por un tiro lejano que se fue fuera  (11), pero la lentitud del equipo lombardo en sus evoluciones sobre el terreno de juego ayudaron a la labor defensiva del Real Madrid.

El ligero dominio de los blancos acabaría dando sus frutos en el minuto 20 cuando Esteban Granero soltó un disparo flojo desde fuera del área que complicó a sorpresivamente a Dida. El portero no pudo retener y permitió la llegada de Raúl González, quien se llevó el esférico para cruzarlo al fondo de las mallas italianas (19).

Después del descanso, el AC Milan siguió, aunque mejor colocado en el campo, con un ritmo de juego muy lento que pareció contagiar al Real Madrid, que siguió teniendo las mejores ocasiones, aunque no acababa de definir arriba.

Lluvia de goles
Sin embargo, cuando parecía que el partido estaba completamente dormido con los jugadores yendo de un área a la otra, apareció Andrea Pirlo para soltar un gran tiro lejano que entró ajustado al palo derecho para sorprender a Iker Casillas (62).

Poco después, Pato aprovechó un buen pase de Ambrosini para irse de la defensa blanca, superar la salida en falso de Casillas y marcar el gol que daba la vuelta al partido (66).

Con el 2-1 en el marcador, el técnico chileno del Madrid, Manuel Pellegrini, intentó dar velocidad al equipo con la entrada del holandés Royston Drenthe, que aprovechó un saque de córner a la frontal del área italiana para soltar un tiro duro que se coló en la portería de Dida poniendo el 2-2.

Parecía que terminaría todo igualado, pero Pato volvió a entrar en escena: esta vez el brasileño se soltó por derecha y apareció suelto al vacío para tocar con clase ante un centro de Seedorf. El festejo de los italianos no tardó en llegar... y justificadamente: el 3-2 les permitía celebrar por primera vez en la casa del Madrid.