En la historia de la Bundesliga alemana, pocos delanteros pueden presumir de una temporada tan excepcional como la que ofreció Ailton en 2003/04. El brasileño anotó 28 goles, la cuenta particular más abultada desde que, en el curso 1980/81, Karl-Heinz Rummenigge marcara uno más. Sus hazañas frente a las metas rivales le sirvieron para convertirse en el primer extranjero que se proclamaba mejor jugador del año de Alemania.

Aunque Ailton no había vuelto a disfrutar de un momento de forma como el que exhibió aquel año, y a pesar de que se encontraba ya en el ocaso de su carrera, no deja de ser sorprendente que un club prácticamente desconocido, el Chongqing Lifan, se lo llevara a China el pasado mes de julio. La misión del delantero consistía en evitar que el equipo descendiera a segunda división. Al final, sin embargo, no ha podido ser.

FIFA.com se reunió con este futbolista de 36 años de edad para hablar de una carrera que lo ha llevado por cuatro continentes, de su experiencia en China, de sus ambiciones para el futuro y de lo mucho que confía en que Brasil alcance la gloria en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010.

Ailton, a usted que ha jugado en clubes prestigiosos del mundo entero, ¿qué le atrajo del Chongqing Lifan, un club prácticamente desconocido?
Siempre hay motivaciones para irte a vivir a otro país. China es la nación más poblada del mundo y a mí me pareció una buena opción. De hecho, la idea de jugar en un entorno totalmente desconocido, como el de China, me había atraído mucho desde siempre. Por eso no dejé escapar la ocasión cuando mi agente negoció el contrato con el Lifan. Rechacé ofertas de clubes de Ucrania y Austria para venir aquí.

¿Qué tal le ha ido con el Lifan?
Empecé con buen pie, con una victoria sensacional en casa por 3-2 contra el Beijing Guoan. Antes del último empate 1-1 con el Shanghai, el que nos abocó al descenso, atravesamos un buen momento y nos anotamos tres victorias y un empate en los cuatro últimos partidos. Yo estaba convencido de que conseguiríamos la permanencia, pero por desgracia hemos caído a segunda.

Su contrato con el Lifan está a punto de vencer. ¿Ha decidido quedarse a jugar con el equipo en la segunda división o piensa marcharse?
Me gusta el club y me gusta su gente, pero el descenso es un problema. Mi agente está estudiando algunas ofertas de fuera de China y, si todo sale como está previsto, regresaré a Alemania, posiblemente a un equipo de segunda.

Usted ha jugado en varios clubes en sus 16 años de carrera. ¿Cuál es su preferido?
De mi dilatada carrera guardo recuerdos maravillosos; pero, si tengo que elegir un club, diría que el Werder Bremen, sin lugar a dudas.

También ha jugado en muchas ligas diferentes. ¿Cómo ha conseguido adaptarse tan bien y con tanta facilidad a cada nuevo entorno?
La verdad es que siempre me ha resultado un desafío vivir en tantos ambientes diferentes. En todo momento he intentado ser positivo, aprender del club e integrarme en el equipo. Por eso nunca he tardado demasiado tiempo en demostrar lo que valgo.

Como usted mismo acaba de reconocer, pasó los mejores años de su carrera en el Werder Bremen. En la temporada 2003/04 anotó 28 goles, que contribuyeron a que lo eligieran mejor futbolista del año en Alemania y a convertirse en el primer extranjero que ganó el premio. ¿Cuál es el secreto de su éxito?
La conquista del premio al mejor futbolista del año en Alemania supuso para mí uno de los momentos más memorables de mi carrera. Era la recompensa a lo mucho que había trabajado. Suelo pasarme muchas horas en el campo de entrenamiento practicando con el balón. Es un hábito que adquirí en Alemania. Después de cada entrenamiento, me quedo allí y sigo trabajando solo o con un par de amigos. Todos los futbolistas, por buenos que sean, deben hacer lo posible por seguir perfeccionándose.

En sus mejores años como futbolista se convirtió en el cuarto extranjero que marcaba más de cien goles en la Bundesliga alemana y, a pesar de todo, nunca lo convocaron para la selección brasileña. ¿Por qué?
Supongo que la principal razón es que en Brasil no andan escasos de goleadores [risas]. Nuestro país es conocido por su cantera de artilleros famosos en el mundo entero, como Romario, Ronaldo, Ronaldinho o Adriano, por mencionar a unos cuantos. Ni que decir tiene, corresponde exclusivamente a los técnicos decidir a quién desean usar, quién se ajustará mejor a su estilo de juego. Es una pregunta para la que no tengo respuesta. De todas formas, me da mucha pena no haber tenido ocasión de representar a mi país.

La selección brasileña ha conseguido un rendimiento impresionante durante la fase de clasificación para Sudáfrica 2010. ¿Cree usted que el año que viene será capaz de conquistar su sexto título de campeona del mundo?
Sí, claro que lo creo. Dunga tiene a su disposición jugadores increíbles, a los que ha moldeado para formar un combinado muy competente. Sin duda alguna, Brasil se convertirá en un serio aspirante al título mundial en Sudáfrica.

¿En sus años de formación tomó como modelo a algún futbolista en particular?
Todos los futbolistas tienen sus propios ídolos, y yo no soy una excepción. Romario era mi modelo. Ronaldo es otro jugador al que admiro. Aprendí mucho de verlos jugar a ellos, aunque nunca me propuse imitarlos. Como futbolista, es muy importante ser tú mismo.