El Beijing Guoan conquistó este sábado su primer campeonato nacional, tras golear por 4-0 al Hangzhou Lucheng en la última jornada de la liga china 2009.

En toda su historia, nunca la C-League había estado tan sumamente reñida. No en vano, la lucha por el título no se decidió hasta el último día, al que llegó como líder el Beijing Guoan por mejor diferencia de goles que el Henan Jianye; ambos con un punto más que el Changchun Yatai.

Eso implicaba que el conjunto pekinés no podía permitirse ningún tropiezo contra el Hangzhou, que también necesitaba imperiosamente la victoria para evitar el descenso. Pero el equipo capitalino, llevado en volandas por los 60.000 espectadores que llenaron el Estadio de los Trabajadores, no tuvo piedad del cuadro visitante. El hondureño Emil Martínez completó su tripleta particular a 11 minutos del final, poco después de que Zhou Ting transformara el penal que sentenció el partido y el campeonato.  

La victoria provocó el delirio de los aficionados locales, ya que ponía fin a 15 años de espera para los de la camiseta verde. Desde la creación de la C-League en 1994, el Beijing Guoan había ganado 3 veces la Copa de China y 2 veces la Supercopa, de modo que la liga era el único título nacional que se le seguía resistiendo.

Una vez hecho realidad su sueño, el entrenador del equipo, Hong Yuanshuo, apenas podía disimular su emoción mientras las celebraciones continuaban por todo Pekín. "Los jugadores han demostrado que son capaces de hacer frente a cualquier problema y, pese a la presión que recaía sobre nosotros, mantuvieron su buen rendimiento para estar a la altura de las expectativas", resaltó.

El aporte foráneo
Tras haberse proclamado mejor jugador de la pasada liga con el Shanghai Shenhua, esta vez Martínez se erigió en el héroe del Pekín, tras contribuir a su triunfo en el encuentro decisivo con su vital tripleta. El hondureño de 27 años había venido mostrándose como una sombra de sí mismo tras fichar por el combinado pekinés el pasado marzo, ya que solamente había marcado 2 tantos antes del último partido.

A diferencia de Emil y de su tardío resurgir, una pareja de hermanos australianos se han revelado como dos de los jugadores más regulares de la plantilla. Ryan y Joel Griffiths, que recalaron en el Pekín esta temporada, se han erigido en el motor del equipo, al meter 8 goles en otros tantos encuentros.

El Henan Jianye ha sorprendido incluso a su propia afición al quedarse tan cerca de ganar su primer título liguero. El equipo revelación también debería estar tremendamente agradecido a su figura extranjera, el delantero polaco Emmanuel Olisadebe, que se apuntó 10 dianas antes de quedar descartado por lesión para los últimos 4 partidos.

Esperanzas continentales
Un triunfo por 3-2 ante el Chongqing Lifan dio el subcampeonato al Changchun Yatai por delante del Henan, que tuvo que conformarse con la tercera plaza tras caer por 3-1 a manos del Shenzhen. Pese a perder por la mínima ante el Chengdu Blades (0-1), el defensor del título, Shandong Luneng, aventajó por la diferencia de goles a Shanghai Shenhua y Tianjin Teda para hacerse con el valioso cuarto lugar.

En la otra punta de la tabla, la derrota en Pekín condenó al descenso al Hangzhou junto con el Chongqing, que ya había bajado matemáticamente a la segunda división hace una semana. El hueco dejado por ambos lo llenarán Liaoning y Nanchang Bayi, que ocuparon respectivamente el primer y el segundo puesto de la categoría inferior para obtener el ascenso.

Los cuatro primeros clasificados se han asegurado un puesto en la Liga de Campeones asiática del año que viene, donde el Beijing espera trasladar su hegemonía nacional a la escena continental.