Casi había renunciado a volver a disfrutar de los placeres sencillos del fútbol. Alessandro Nesta acababa de pasar un calvario durante tres temporadas por culpa de las continuas lesiones. Sin embargo, desde el comienzo de la presente campaña, el "playboy del calcio" vuelve a brillar con luz propia; al tiempo que, a sus 33 años, está exhibiendo unas ganas de juvenil. FIFA.com te desvela los motivos de esa resurrección.
Tristemente, casi todas las lesiones de Nesta (que, por lo general, han venido requiriendo de intervenciones quirúrgicas) han tenido lugar en momentos decisivos de su carrera; especialmente, en el momento de disputar las grandes citas con la Nazionale.
Así, en la Copa Mundial de la FIFA 1998, únicamente jugó 94 minutos en dos partidos, antes de sufrir una rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. Cuatro años más tarde, se perdió aquel choque de octavos fatal para Italia, contra la República de Corea. Después, causó baja al final de la primera fase de Alemania 2006 por unas molestias en el aductor derecho. Ocupó su puesto un tal Marco Materazzi.
Apenas restablecido, tuvo que operarse del hombro izquierdo, el 22 de enero de 2007. El campeón del mundo, sin embargo, no se rindió. Empezó la rehabilitación y dejó pasar el resto de la temporada para regresar con más fuerza. Pero cuando la mala suerte hace acto de presencia, rara vez suelta a su presa... En esta ocasión, Nesta fue víctima de una grave hernia discal, que llevó aparejado el hundimiento de dos vértebras.
Harto de sus continuas estancias en los hospitales, el central optó en esta ocasión por una terapia conservadora. Así, se pasó varios meses yendo a consulta en Miami para curarse, pero, cada vez que intentaba retomar la competición, se le bloqueaba la espalda y el dolor era cada vez más intenso. "He vivido momentos muy difíciles lejos de los terrenos de juego. El momento más duro fue el invierno pasado, en el que recaí y me volví a ver con la espalda bloqueada cuando creía que el problema estaba solucionado", confesó un Nesta que, a la postre, sólo disputó 17 minutos la temporada pasada. A partir de ahí, la alternativa se hizo muy sencilla: operarse o retirarse.
Finalmente optó por la intervención quirúrgica, el pasado 17 de febrero. "Me habían infundido pánico a esa operación, diciéndome que, si me operaba de la espalda, no volvería a jugar jamás. Por ese motivo, fui aplazándola en varias ocasiones. En cambio, todo fue más fácil de lo previsto", reconoció recientemente.
En efecto, la intervención resultó un éxito e hizo posible que Nesta comenzara por fin la temporada en plena posesión de sus facultades. Así, desde la reanudación de la liga italiana, viene exhibiendo una autoridad indiscutible en el eje de la defensa del Milan, llegando incluso a permitirse el lujo de anotarse un doblete goleador (el primero de su carrera) contra el Chievo Verona. ¡Y qué más da que ese encuentro le costase una fractura de la nariz y una nueva operación! Apenas era una minucia en comparación con lo que había pasado...
Hoy, Nesta asegura que ya no tiene "miedo a nada". "Antes de cada partido, hago varios ejercicios para ponerme en óptimas condiciones. Después, cuando salto al césped, ya no pienso en lo que me pasó. De todas formas, cuando me dan por muerto, me da suerte", comentó riendo el defensa.
"Nesta es un verdadero ejemplo a seguir. Temió que no volvería a jugar y ahora está sin duda más fuerte que nunca", destacó maravillado su entrenador, Leonardo.
Al preguntarle si no tenía demasiado de lo que arrepentirse por esos años perdidos, el ex jugador del Lazio respondió negativamente al instante: "Lo pasado, pasado está. Actualmente, eso me permite apreciar cosas fastidiosas como las concentraciones. He perdido tanto tiempo que estoy ansioso por jugar, aunque sé que necesitaré medir los esfuerzos".
A lo largo de esas experiencias desdichadas, Nesta se ha hecho más prudente. En la reciente visita al Nápoles, al notar la aparición de unas molestias en el muslo derecho, pidió inmediatamente el cambio. "Es el fruto de la experiencia. Cuando has sufrido tantas lesiones, aprendes a analizar las señales que te envía el cuerpo", observó.
Alessandro Nesta, retirado de la Nazionale Azzurra desde 2006, no tiene pensado aprovechar su recuperación de la forma para disputar una nueva campaña mundialista en Sudáfrica 2010: "No regreso a la selección para evitar exigirle demasiado a mi cuerpo. (Marcello) Lippi sabe lo que pienso. Nos comprendemos".
Aunque él lo niegue, Nesta, tan discreto en la vida real como omnipresente sobre el terreno de juego, camina hoy tras los pasos de tres leyendas del Milan: Franco Baresi, Paolo Maldini y Alessandro Costacurta. Una verdadera hazaña después de semejante calvario...

