El Rubín Kazán derrotó a domicilio al CSKA Moscú (0-2), con lo que le falta únicamente un punto para reeditar el título de liga a falta de dos jornadas para la conclusión del campeonato.
Los tártaros acusaron el cansancio acumulado durante los últimos dos meses debido a su participación en la Liga de Campeones y se vieron superados durante gran parte del partido por el equipo del ejército ruso. No obstante, los jugadores del CSKA no aprovecharon sus ocasiones, regalo que no fue desperdiciado por el líder del campeonato.
El primer gol nació de un saque de falta escorado a la izquierda sacado magistralmente por el argentino Domínguez, que no encontró rematador, por lo que el balón entró como una exhalación en la portería del CSKA, sin que Akinféev acertara a detenerlo (68').
A partir de ahí, el CSKA se lanzó en tromba al ataque y el Rubín se sintió cómodo jugando a la contra, estrategia que le permitió sentenciar el partido. Bujárov recibió un balón en largo, levantó la cabeza, vio adelantado al portero local y decidió golpear el esférico desde unos 35 metros, con lo que éste se coló por encima de Akinféev (90').
Ahora, únicamente tendrán que sumar un punto en los dos partidos que les quedan, la próxima semana frente al Zenit en la capital tártara, y la última jornada en Kubán, equipo que ya ha dicho adiós a la división de honor rusa.
Spartak deja el camino libre al líder
El camino se lo allanó la derrota sufrida ayer por el segundo clasificado, el Spartak Moscú de Valeri Karpin, que cayó en Samara ante el Krylia Sovétov (2-1).
Si el Rubín derrota al Zenit en su feudo, podrá centrar todos sus esfuerzos en la Liga de Campeones, en la que suma cinco puntos y tiene opciones de pasar a la siguiente fase si derrota al Dinamo Moscú en casa.
